Diez vinos elaborados por mujeres para brindar en su día

Detrás de cada botella argentina, siempre hay una hacedora involucrada en el proceso, ya sea en el viñedo, en la bodega o en cualquier otra área de la empresa. Y en las últimas décadas, cada vez con mayor protagonismo

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Enólogas, ingenieras agrónomas y operarias
Enólogas, ingenieras agrónomas y operarias son esenciales en el cuidado de viñas y la selección de uvas para vinos de alta gama (Freepik)

Si bien la industria vitivinícola estaba acaparada por los hombres y, por consiguiente, también el consumo de vinos asociado al género masculino, desde el inicio del nuevo milenio las cosas se fueron acomodando. Y hoy se puede afirmar que la industria del vino es una de las que mejor refleja la diversidad, equidad e inclusión (DEI). A su vez, estudios recientes demuestran que los lugares de trabajo que se distinguen por su DEI obtienen mejores resultados para el negocio.

Desde el viñedo y el cuidado de las viñas durante todo el año, cientos de plantas son atendidas por ingenieras agrónomas, responsables de tomar las decisiones más importantes. También en el trabajo operativo, ellas son las más buscadas para llevar a cabo las tareas más delicadas, como ralear hojas, acomodar brotes, etc. Además, durante la vendimia son las más requeridas porque suelen ser delicadas y precisas con las tijeras. Y, cuando la uva para los vinos de alta gama llega a la bodega, y son sometidas a una selección de racimos y de granos, alrededor de esas largas mesas vibrantes siempre hay mujeres eligiendo lo mejor.

Por todo esto, es lógico asegurar que hay muchas mujeres en la industria del vino y que muchas de ellas son protagonistas responsables de su momento cualitativo. Porque cada vez que se habla de un vino argentino, hay alguna mujer que participa en el proceso de elaboración. Hoy, bodegueras, ingenieras agrónomas, enólogas, sommeliers y profesionales, gozan de tanto reconocimiento como sus pares.

La diversidad de equipos liderados
La diversidad de equipos liderados por mujeres mejora la creatividad y los resultados en la producción vitivinícola (Freepik)

Aunque son muchos los nombres propios que participan en varios de los mejores vinos argentinos, hay algunos nombres que sobresalen. Susana Balbo, que se graduó con honores en 1981 y fue la primera Licenciada en Enología del país, es la gran referente. No solo por su vigencia sino por los vinos que elabora en la bodega que lleva su nombre.

Laura Catena, hoy al frente de su bodega familiar (Catena Zapata) con más de 120 años de historia. Ella, además, se ha convertido en una referente mundial de la defensa del vino y su cultura, más allá de su gran trabajo en el posicionamiento del Malbec; la gran variedad de la Argentina.

A su vez, Julia Del Águila Eurnekian, también pertenece a una familia que se dedica al vino, en Patagonia y en Armenia, donde esta bebida se originó. Lo que más disfruta es el proceso de imaginar y luego crear vinos, desde lo abstracto, pensando sabores, texturas y colores. Para ella, hacer vinos es un emprendimiento que requiere de mucha creatividad, y la diversidad en los grupos de trabajo es fundamental para sortear los avatares de la viticultura. un proceso largo y fascinante que empieza en la tierra y llega a la mesa.

Cada vez más mujeres deciden
Cada vez más mujeres deciden los pasos clave desde el viñedo hasta la mesa, logrando vinos de calidad y gran personalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra joven bodeguera es Paula Pulenta, que pertenece a la cuarta generación de una tradicional e importante familia de la industria vitivinícola argentina y actualmente dirige Bodega Vistalba. Ella refleja el orgullo de todo lo hecho en los últimos cien años por su familia, que ha sido parte de historias laborales y de lindas experiencias de vida para muchas personas.

Por su parte, Andrea Ferreyra es una de las grandes enólogas de la Argentina, y ya lleva más de quince años en La Celia. Para ella, lo más difícil es armonizar el rol laboral, que en vitivinicultura es muy demandante, con el rol de madre. Y así como a ella le toca elaborar vinos, la mujer siempre estuvo presente en el mundo vitivinícola, de distintas maneras; el tema es que últimamente hay una visibilidad de su trabajo que antes no existía.

Como por ejemplo, Celia Bustos que, habiendo nacido a finales del siglo XIX, lideró la finca que lleva su nombre durante muchos años. Y Como Celia, seguramente hubo muchas otras mujeres. Por lo tanto, esto significa que la participación de la mujer en la historia del vino argentino ha sido fuente de inspiración para otras mujeres, no solo desde la viña y la bodega, sino también por su capacidad de trabajo y liderazgo.

Las mujeres aportan precisión y
Las mujeres aportan precisión y delicadeza en tareas como la vendimia, la selección de racimos y la elaboración de blends (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si bien asesora a varios emprendimientos, muchos de ellos especializados en uvas orgánicas, Silvia Corti tiene su corazón y foco están puestos en los single vineyards que llevan su nombre. Trabajadora incansable y creadora de marcas muy exitosas, hoy reparte sus días entre Mendoza y San Juan, siendo lo que más disfruta, pasar tiempo en la viña con la gente que hace la cosecha.

Ana del Mar posee una viña modelo en Los Árboles, Valle de Uco (Mendoza), donde nacen sus vinos. Para los cuales viaja incansablemente a promover, con orgullo y (mucha) pasión, en diversas ferias alrededor del mundo.

Otra profesional del vino apasionada es Victoria Brond, hoy dedicada 100% a su propio emprendimiento “Guardianes de la Naturaleza”, a través del cual ella puede transmitir su profundo respeto y admiración por la tierra, creando vinos con mínima intervención para lograr expresiones genuinas con sus etiquetas.

Bodegas lideradas por mujeres apuestan
Bodegas lideradas por mujeres apuestan por la sustentabilidad, la creatividad y la máxima expresión del terruño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Maia Echegoyen es ingeniera en producción agropecuaria y magister en viticultura y enología. Ella maneja los viñedos, y además es la mano derecha y socia de Juan Pablo Michelini en Altar Uco, una de las pequeñas bodegas más admiradas del país. Su experiencia allí, en el corazón de Gualtallary, es una prueba contundente del aporte femenino en la creación y desarrollo de vinos.

Y, por último, un claro ejemplo de la importancia de la mujer en el mundo del vino es Michel Rolland, porque junto a su mujer y sus hijas, creó bodegas referentes en Mendoza (Argentina) y en Burdeos (Francia). Dany Rolland, nacida en la Dordogne, es una brillante enóloga, socia de Bodega Rolland y también está a cargo de Château Fontenil en Fronsac y el laboratorio Rolland en Pomerol, con un equipo de diez colegas para satisfacer las necesidades de unos 400 clientes.

También participa en la actividad de consultoría de Michel en Francia y en el extranjero. Dany Rolland es una fuente de conocimiento, extremadamente adaptable y capaz de aprovechar al máximo los terruños en varios continentes. Y es una de las enólogas más talentosas y reputadas del mundo. Como todas ellas, hay cientos de ejemplos más detrás de miles de vinos argentinos y del mundo, demostrando que ya no se trata de una tendencia sino de una realidad.

10 vinos elaborados por mujeres

Detrás de cada vino argentino
Detrás de cada vino argentino hay mujeres protagonistas en el viñedo, la bodega y las áreas clave de la industria (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Fin del Mundo Gran Reserva

Del Fin del Mundo, Neuquén, San Patricio del Chañar $20.000

Blend de Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc, que en esta cosecha se muestra más fresco e integrado que la anterior. Como siempre, mantiene un estilo apoyado en la madurez de fruta, tanto en nariz como en boca. Y si bien su trago se siente classy, los taninos son firmes, por lo que aportan estructura y persistencia. Beber entre 2026 y 2027.

  • Descarriados Blend

Finca Buenaventura, Mendoza, Valle de Uco, Los Árboles $25.000

Los vinos de esta línea, además de tener 12 meses de paso por barricas de roble francés de primer uso, se elaboran con uvas de parcelas seleccionadas. Combinación de Malbec (70%), Cabernet Sauvignon (15%) y Petit Verdot (15%), de aromas frescos con notas más herbales que frutadas. Paladar fluido y mordiente, con dejos especiados secos y un final bien equilibrado. Beber entre 2026 y 2027.

Cada vez más mujeres deciden
Cada vez más mujeres deciden los pasos clave desde el viñedo hasta la mesa, logrando vinos de calidad y gran personalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Luca Chardonnay

Luca Wines, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $37.500

El aprendizaje en Chardonnay que Laura Catena, junto a Luis Reginato, adquirió por venir trabajando desde hace muchos años el viñedo de Adrianna (de Catena Zapata), se nota en este blanco. De aromas típicos a copos de maíz y frutas blancas. Con buen cuerpo y una acidez sostenida e integrada, hay notas de durazno verde en su paladar franco y leves dejos florales dulces. Beber entre 2026 y 2028.

  • Vistalba Corte B

Vistalba, Mendoza, Luján de Cuyo, Vistalba $40.000

Es uno de los dos vinos más tradicionales de la casa, y su vigencia tiene que ver tanto con la visión de Carlos y Paula Pulenta como con el carácter de las viñas viejas de Vistalba. Blend de Malbec, Cabernet Sauvignon y Bonarda, que Fernando Colucci y su hermana Eva vinifican hace algunos años, respetando el estilo, pero mirando hacia el futuro. De aromas equilibrados y paladar elegante, con taninos finos y consistentes. Hay carácter de lugar con la crianza muy bien integrada. Su paladar es fresco y amable, fluido, con dejos de frutas rojas y vegetales, todo con fineza. Beber entre 2026 y 2027.

El rol de la mujer
El rol de la mujer en el vino argentino dejó de ser tendencia y es una realidad en toda la cadena productiva (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Mariflor Blend

Rolland, Mendoza, Valle de Uco, Tunuyán $46.000

Después de aquel recordado Blend 2011, regresó para quedarse en la cosecha 2018. A base de Cabernet Franc y Malbec. De aromas integrados, con dejos herbales y frutos del bosque, propios del Malbec de altura. Su paladar es franco, amplio y fresco, con dejos herbales y taninos mordientes. No muy profundo, más bien equilibrado y expresivo. Y, al parecer, se va a mantener así por algunos años. Beber entre 2026 y 2029.

  • Susana Balbo Signature Rosé del Valle de Uco

Susana Balbo, Mendoza, Valle de Uco $47.500

Desde su nacimiento en la cosecha 2016, este rosado causó alto impacto, por fuera y por dentro. Blend de Malbec (60%) y Pinot Noir (40%) de aspecto delicado y aromas frutados. Su paladar es franco y fresco, con un paso por boca dominado por sus texturas, que resaltan las notas de frutas rojas en el final de boca. Beber entre 2026 y 2027.

La creatividad y el trabajo
La creatividad y el trabajo en equipo enriquecen la elaboración de vinos con estilos únicos y gran expresión (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Altar Uco Edad Media Blanco

Altar Uco, Mendoza, Valle de Uco, La Arboleda $66.100

Esta bodega se destaca por sus vinos blancos y por su búsqueda constante en pos de lograr expresiones cada vez más puras y delicadas del terruño. Chardonnay con toque de Chenin, de aromas delicados con leve oxidación y notas de frutas secas y hierbas. Trago cremoso, con la acidez integrada y un carácter propio. Final fresco y equilibrado con toques complejos. Beber entre 2026 y 2029.

  • La Celia Terroir La Consulta Cabernet Franc

Finca La Celia, Mendoza, Valle de Uco, La Consulta $91.500

El incansable trabajo de la enóloga Andrea Ferreyra y su equipo ha empezado a dar muy buenos frutos en los últimos años. Eso hizo posible que se lanzara al mercado esta línea top con los tres varietales que mejor se dan en la zona. Y uno de ellos es el Cabernet Franc, del cual fueron pioneros. Elaborado con uvas del Polígono 5, aquí la hacedora Andrea Ferreyra demuestra su experiencia con el varietal. Con un año más de estiba, el vino se acomodó, sus aromas ganaron tipicidad y equilibrio, sin perder frescura. En boca se lo siente más amplio, con dejos herbales y taninos incipientes que auguran más potencial. Beber entre 2026 y 2028.

El aporte femenino es fundamental
El aporte femenino es fundamental para lograr vinos de alta gama, desde la viña hasta la botella final (Imagen ilustrativa Infobae)
  • Guardianes Malbec de Viñedo Salvaje

Guardianes de la Naturaleza, Mendoza, Luján de Cuyo, Perdriel $94.800

A partir de un viñedo biodinámico y junto a su colega Charly García (Ing. Agrónomo), Victoria Brond continúa haciendo vinos respetando sus convicciones. Este es un Malbec que nace de la observación, y de cómo ella se maravilló de las pequeñas cosas y trata aquí de recuperarlas para “volver a ver los milagros”. Este Malbec único y de “crecimiento libre” se elaboró de la manera más natural posible. Su aspecto es poco profundo (tipo clarete) y sus aromas más austeros que expresivos. Pero su trago es mordiente fino, atrevido y limpio, con un carácter distinto.

  • Silvia Corti Terroir Gualtallary Malbec

Silvia Corti Wines, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $100.000

La reconocida hacedora recorre personalmente todas las fincas en busca de uvas que le permitan expresar lugares, tal como ella los imagina. Y acá hay un Malbec de aromas herbales y consistentes con la variedad y el lugar. Quizás muy herbal (casi vegetal) en su mensaje, pero también hay frutas negras. Necesita más botella por cómo están los taninos hoy, pero es un vino que habla muy bien del lugar. Beber entre 2026 y 2028.