Del hiyab al burka: qué significan los distintos tipos de velo que usan mujeres en Medio Oriente

La vestimenta femenina abarca una amplia variedad de prendas que responden a creencias, costumbres locales y disposiciones legales

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El hiyab puede referirse tanto
El hiyab puede referirse tanto a una prenda específica como al acto general de cubrirse el cabello por motivos religiosos y culturales (REUTERS/Amr Abdallah Dalsh)

La vestimenta femenina en Medio Oriente trasciende la mera elección estética. Constituye un complejo entramado donde convergen la fe, la herencia cultural, las expectativas sociales y la autonomía. Prendas como el hiyab, la abaya o el niqab no son accesorios estáticos, sino símbolos que cargan con siglos de historia.

Más allá de las lecturas simplistas, existe una realidad plural donde conviven la convicción espiritual, la reafirmación de una identidad comunitaria frente a la discriminación y la resistencia cultural en contextos ajenos a esa tradición.

El significado del velo y la diversidad de prendas

Melody Amal Khalil Kabalan, referente en liderazgo interreligioso y especialista en género, juventud y diálogo en contextos de diversidad, explicó en diálogo con Infobae que el hiyab es la prenda más reconocida entre los velos que cubren el cabello de las mujeres musulmanas. El término puede usarse tanto de manera general para referirse al acto de cubrirse el cabello por motivos religiosos como para nombrar una prenda específica: una pieza de tela, generalmente triangular, que cubre la cabeza, el cuello y la nuca, y suele acompañarse de ropa holgada que cubre brazos, pecho y piernas.

El uso del velo en
El uso del velo en sociedades musulmanas responde a factores religiosos pero también a razones culturales sociales y políticas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es utilizado en países árabes y en comunidades musulmanas en distintas partes del mundo. Sus motivos de uso incluyen factores religiosos, pero también razones culturales, sociales y políticas. “En muchas ocasiones, el debate en Occidente se centra en la imposición; sin embargo, menos se escucha sobre la convicción personal de muchas mujeres que eligen vestirlo por fe y amor a la creación divina”, señaló Kabalan, Fellow del Centro Internacional de Diálogo (KAICIID) y la primera mujer argentina en presidir una institución islámica en el país.

La variedad de prendas es amplia. El velo básico, conocido también como mandil o hiyab, puede ser rectangular o triangular y cubre cabeza, cuello y nuca. En los países del Golfo Árabe predomina la abaya, que es una túnica que se distingue por telas bordadas y colores llamativos, acompañada también por un velo. En esos territorios, algunas mujeres dejan ver parte del cabello, lo que vincula la abaya más a tradiciones culturales del desierto y a la construcción de una identidad local que a una cuestión estrictamente religiosa.

En contextos más conservadores, como ciertas familias religiosas de estos países, se emplea el niqab, que cubre el rostro dejando solo los ojos visibles, e incluso se suman guantes negros. En Irán, la Revolución Islámica de 1979 popularizó el chador, una tela negra que deja visible solo el rostro y que, en ámbitos religiosos, se asocia al recuerdo de Karbala, un hecho esencial para los chiitas, según relató Kabalan.

En tanto, un estudio publicado en la revista Past & Present (Oxford Academic) destaca que, en el caso de las mujeres musulmanas, el uso del velo está vinculado a la religión y, en algunos países, incluso a normativas estatales que regulan su implementación. Según el análisis, la práctica del velo en contextos islámicos es diversa y responde tanto a motivos religiosos como a factores prácticos, culturales y de estatus.

El artículo remarca que, en la actualidad, la decisión de utilizar estas prendas no puede entenderse únicamente como resultado de imposiciones externas, ya que muchas mujeres musulmanas eligen usar el velo como una expresión personal de fe o identidad. Además, subraya que la pluralidad de estilos y significados en torno al velo refleja la complejidad de las experiencias femeninas en las sociedades musulmanas.

El niqab cubre el rostro
El niqab cubre el rostro dejando solo los ojos visibles y suele emplearse en entornos religiosos o académicos de países musulmanes (REUTERS/Raneen Sawaftaa)

Dentro del islam existen dos ramas principales: sunitas y chiitas. La división entre ambas se originó en el siglo VII tras la muerte del profeta Mahoma, al debatirse quién debía sucederlo como líder de la comunidad. En un artículo de The Conversation, el investigador afiliado del Centro de Religión y Cultura Cívica de la Universidad del Sur de California Ken Chitwood narra la raíz histórica de la separación: “La cuestión era quién sería el califa —el ‘representante de Dios’— en ausencia del profeta. Mientras que la mayoría se alineaba con Abu Bakr, uno de los compañeros más cercanos del profeta, una minoría optaba por su yerno y primo, Alí. Este grupo sostenía que Alí fue designado por el profeta como líder político y espiritual de la naciente comunidad musulmana".

El niqab suele usarse en ciudades religiosas o centros de estudio de las ciencias islámicas. En otras urbes iraníes, el uso del velo puede ser más flexible, afirmó la experta.

La moda global también influye. Marcas internacionales diseñan prendas específicas para mujeres musulmanas, y el hiyab aparece en tiendas de lujo en París. “Hoy es posible caminar por Champs-Élysées y ver en las vidrieras de marcas deportivas internacionales maniquíes que llevan hiyab”, subraya Kabalan.

En Afganistán la burka cubre
En Afganistán la burka cubre por completo el cuerpo y el rostro y se diferencia del velo islámico tradicional según escuelas religiosas (Europa Press)

En el caso de Afganistán, la burka es una prenda tradicional que cubre por completo el cuerpo y el rostro de la mujer, dejando los ojos detrás de una rejilla de tela. Según explica la experta, su uso se consolidó tras la llegada del grupo talibán al poder.

Kabalan señala que “la mayoría de las escuelas de pensamiento islámico consideran que esta prenda no tiene que ver con el velo islámico en sí”. Por esta razón, se diferencia de otros velos tanto en su significado religioso como en su presencia en la vida cotidiana de las mujeres musulmanas en distintas regiones.

Factores que determinan el uso y la evolución de las prendas

La prevalencia de cada prenda responde a costumbres locales, influencias culturales, tradiciones familiares, identidad y normas estatales. “La forma de vestir muchas veces refleja el lugar de donde proviene quien la usa y la historia de su comunidad”, indicó Kabalan. También existen musulmanas convertidas en la adultez, cuya relación con la vestimenta se basa en su interpretación personal de la religión y en las opciones disponibles en el mercado.

Factores prácticos como el clima y las condiciones cotidianas, junto con la industria textil y la moda, moldean los estilos predominantes. La manera de vestir traduce interpretaciones religiosas sobre cómo presentarse en espacios públicos o ante personas ajenas al círculo íntimo. Kabalan citó que en el Corán, en la aleya 24:31, menciona: “Y di a las mujeres creyentes que bajen la mirada, preserven su castidad y que no muestren sus adornos excepto lo que sea visible; y que extiendan sus velos sobre el escote…”.

“También existen pautas sobre cómo deberían vestir los hombres, aunque en muchas sociedades estas normas suelen exigirse con menos intensidad hacia ellos, salvo en algunos países”, agregó Kabalan.

El valor de los bordados
El valor de los bordados y colores en los velos refleja la riqueza cultural y la diversidad estética del mundo musulmán (REUTERS/Willy Kurniawan)

El fenómeno del estilo turco es relevante. Turquía, con un Estado laico, presenta una gran diversidad: muchas mujeres no usan velo, mientras otras sí lo hacen. Las prendas combinan modestia y elegancia, y su auge internacional se vincula también con la popularidad de series televisivas. “Hoy esas prendas se exportan a distintos países, especialmente a lugares con diáspora turca, y también son elegidas por mujeres musulmanas de otras culturas que encuentran en ese estilo una forma moderna de expresar su identidad”, resaltó la especialista.

Por otro lado, el valor de los bordados, estampados y colores en los velos es principalmente cultural. “A través de los velos y de las prendas que utilizan las mujeres es posible comprender mucho sobre la identidad de un pueblo: su historia, su relación con el clima, su sentido de la belleza e incluso su forma de vivir la vida cotidiana”, explica Kabalan. Así, la diversidad de diseños refleja la riqueza y pluralidad del mundo musulmán.

El velo como símbolo y su transformación social

El significado del velo cambió en la última década. De acuerdo al testimonio de Kabalan, su uso se incrementa en muchas sociedades musulmanas, tanto por imposición estatal o familiar como por decisión personal. “Para algunas, se trata de una convicción religiosa profunda, una forma de vivir su espiritualidad de manera más consciente y dedicada. Para otras, especialmente en contextos donde los musulmanes son minoría, llevar el velo puede convertirse también en un acto de identidad, resistencia e incluso rebeldía cultural”, destaca.

En comunidades donde el islam
En comunidades donde el islam es minoría el velo funciona como un marcador de identidad y resistencia (REUTERS/Laura Proctor)

Estudios como el publicado en European Sociological Review por la Universidad de Oxford postulan que, paradójicamente, el uso del velo aumenta entre mujeres jóvenes, urbanas y con alto nivel educativo en contextos modernos, donde funciona como señal de integración y de reafirmación de la identidad religiosa en ambientes seculares.

Además, una investigación publicada en la revista Culture & Psychology subraya que, en países donde el islam es minoría, el velo adquiere un valor especial como marcador de identidad y resistencia. El estudio, realizado en comunidades musulmanas de India e Indonesia, revela que para muchas mujeres en contextos donde prevalecen estereotipos y episodios de discriminación, el uso del velo no solo responde a convicciones religiosas, sino que también se transforma en una forma de afirmar la pertenencia al grupo y desafiar los prejuicios sociales. El artículo destaca que, lejos de constituir una práctica homogénea, la decisión de cubrirse está atravesada por experiencias individuales, dinámicas de integración y estrategias de resistencia cultural.

Las mujeres musulmanas, por portar una prenda visible que las distingue, suelen ser especialmente identificables y, en muchos casos, más expuestas a episodios de discriminación vinculados a la islamofobia.

Las mujeres musulmanas pueden estar
Las mujeres musulmanas pueden estar más expuestas a discriminación por portar prendas visibles que las identifican fácilmente (Grosby)

Kabalan advirtió: “En el actual contexto geopolítico, marcado por conflictos y tensiones internacionales, las comunidades religiosas fuera de las zonas de guerra también enfrentan desafíos. En distintos lugares del mundo se observa un crecimiento preocupante tanto del antisemitismo como de la islamofobia. En muchos casos, las mujeres musulmanas son quienes resultan más fácilmente identificables y, por lo tanto, más expuestas a episodios de discriminación, precisamente porque llevan una prenda visible que las distingue”.

En tiempos de conflicto, los cuerpos de las mujeres suelen convertirse en escenarios simbólicos de disputas políticas y culturales, según señaló la especialista. Y agregó: “Una realidad que recuerda, una vez más, que la guerra y la intolerancia terminan afectando primero a los más vulnerables”.

Adaptaciones contemporáneas

El diseño y confección del velo y otras prendas evolucionaron para responder a las demandas de la vida actual. Surgen opciones para la práctica deportiva, como el burkini, creado para facilitar la natación y actividades acuáticas, confeccionado con telas livianas y de secado rápido.

Marcas deportivas internacionales desarrollan versiones del hiyab adaptadas al deporte, y atletas musulmanas ganan visibilidad en competencias profesionales. Kabalan destaca la experiencia de la atleta egipcia Manal Rostom, quien ascendió el Aconcagua en Argentina usando hiyab y se convirtió en la primera mujer musulmana en lograrlo con esa prenda.

La decisión de usar el
La decisión de usar el velo puede ser una expresión personal, de fe, convicción, identidad o una respuesta a normas sociales y familiares distintas (Yasin AKGUL / AFP)

Las diferencias en el uso de capas y la superposición de prendas dependen de la ocasión y la práctica religiosa. Durante el hajj, la peregrinación a La Meca, las mujeres visten blanco, no cubren el rostro y utilizan telas sin costuras.

Para Kabalan, el hiyab puede convertirse en una expresión personal de espiritualidad y pertenencia a una tradición ancestral. “La historia del islam ofrece numerosos ejemplos de mujeres que participaron activamente en la construcción de sus sociedades mientras vivían su fe”, afirma. Entre ellas menciona a Khadija bint Khuwaylid, primera creyente en el mensaje del profeta Muhammad y empresaria, y a Fatima al-Fihri, fundadora de la Universidad de al-Qarawiyyin en Fez, considerada la universidad más antigua en funcionamiento según la UNESCO.

La experta concluyó que actualmente el uso del velo ocupa un lugar central en debates con posturas muy polarizadas. Por un lado, se encuentran quienes buscan evitar que el velo sea impuesto por el Estado o la sociedad, y defienden que ninguna mujer sea juzgada por decidir no cubrirse. Al mismo tiempo, señala que “existe otro grupo, que está creciendo cada vez más: mujeres que eligen usarlo por convicción propia. Para ellas el velo es un refugio espiritual, una expresión de su fe y una forma de mostrar al mundo lo que significa el Islam en sus vidas”.

Kabalan destaca que el Corán establece el recato como una responsabilidad tanto para hombres como para mujeres y menciona una exigencia clara dirigida a los varones: “bajar la mirada”. Además, subraya que el propio Corán afirma el principio de que “no hay imposición en la religión”, lo que pone en el centro el valor del libre albedrío y la relación personal entre cada persona y su Creador, más allá de las leyes que puedan imponer algunos Estados.