De la técnica pomodoro al neuroanclaje: 6 claves para potenciar el estudio y la memoria, según un experto

Joan López, referente en técnicas de alto rendimiento, compartió en el podcast Tengo un Plan consejos aplicables sobre alimentación, control de distracciones y ajuste de métodos para mejorar el aprendizaje y el desempeño diario

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La personalización de métodos, como
La personalización de métodos, como la técnica pomodoro, incrementa la productividad mental, indica el especialista (Imagen Ilustrativa Infobae)

Joan López, especialista en técnicas de estudio de alto rendimiento desde hace más de 10 años, fue entrevistado en el podcast Tengo un Plan para compartir una visión integral sobre cómo potenciar la concentración y el aprendizaje.

Destacó la importancia de factores como la suplementación, el descanso, el ayuno y la gestión de las distracciones, ofreciendo consejos útiles tanto para estudiantes como para profesionales interesados en mejorar su rendimiento académico.

A lo largo del diálogo, profundizó en cuestiones que abarcan desde la nutrición previa al estudio hasta la personalización de métodos como la técnica pomodoro y el impacto de los espacios diferenciados en la productividad mental. En resumidas cuentas, las 6 claves para potenciar el estudio y la memoria son:

  1. Preparación previa: alimentación y rutinas antes del estudio
  2. Suplementación y ayuno para optimizar la mente
  3. Gestión de distracciones externas
  4. Manejo de distracciones internas con la ‘lista negra’
  5. Adaptación de la técnica pomodoro y gestión personalizada del tiempo
  6. Diferenciación de espacios y neuroanclaje

Alimentación, suplementación y rutinas antes del estudio

Elegir alimentos ligeros antes de
Elegir alimentos ligeros antes de estudiar ayuda a mantener el foco y aprovechar mejor el tiempo de estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para Joan López, la preparación previa a cada sesión de estudio determina en gran medida el rendimiento. “Hay digestiones más pesadas y digestiones más livianas, según lo que comes. Si para mí la tarde tiene que ser un momento de estudio y es mi único momento donde necesito ponerme a tope, voy a vigilar mucho lo que como antes”, explica durante su charla en Tengo un Plan.

Advierte que es preferible evitar platos copiosos, como “un plato de macarrones con carne y tomate”, antes de estudiar, y adaptar las comidas a los horarios en los que se requiera mayor concentración. “Yo tengo que tener muy en cuenta qué horas quieres estudiar”, subraya, y sugiere reservar comidas pesadas para momentos en los que no se necesite actividad intelectual exigente.

En el terreno de la suplementación, señala beneficios en productos como el omega 3 para la memorización y el magnesio o la melatonina en relación con el descanso. Añade: “Yo hago ayuno. Me siento mucho más lúcido, me siento mucho más rápido, me siento mucho más capaz. Ya no es una cuestión de tiempo, aunque también, porque no es lo mismo hacer tres comidas, que dos, que una. Ahí ahorras tiempo. Es una cuestión de lucidez o capacidad”.

A lo largo de la conversación, López resume su prioridad: “Voy a entrenar porque sé que es un momento donde desconecto y sé que mi mente está más fresca, está más rápida, está más ágil. Y eso es lo que yo tengo que cuidar”, resalta en Tengo un Plan.

Gestión de distracciones y entorno de concentración

El tiempo dedicado a distracciones,
El tiempo dedicado a distracciones, muchas veces sin darse cuenta, impacta negativamente en la capacidad de concentración diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre el desafío de la concentración, López es directo: “La mejor técnica de concentración es evitar tus distracciones”. En Tengo un Plan, el experto indica la importancia de identificar distractores externos, fundamentalmente los dispositivos electrónicos, y recomienda incrementar la fricción física para acceder a ellos.

El especialista propone reflexionar sobre el tiempo que se dedica sin darse cuenta a distracciones, incluso en rutinas cotidianas.

Diferencia entre distracciones externas, como el celular, y las internas, es decir, pensamientos y recordatorios: “Tú estás haciendo algo y te vienen pensamientos. ‘Uy, tengo que contestar este mail’. ‘Uy, se me ha pasado llamar a esta persona’. Pero claro, si yo estoy estudiando y me viene esto, pero esto tampoco lo quiero olvidar, ya tengo dos elementos: el estudio y no olvidar que después tengo que hacer esta tarea que es importante”.

Como solución práctica, aconseja emplear la llamada lista negra, un recurso donde anotar todas las distracciones o pensamientos intrusivos durante el estudio: “Cuando tú lo escribes allí, tu mente se permite olvidarlo, porque está escrito”, subraya para Tengo un Plan.

Adaptación de la técnica pomodoro y gestión del tiempo

El neuroanclaje ayuda a mejorar
El neuroanclaje ayuda a mejorar la concentración al asociar espacios físicos con actividades específicas, según Joan López en Tengo un Plan (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consultado en Tengo un Plan sobre la técnica pomodoro, López aclara: “El pomodoro es una buena técnica que no funciona para todo el mundo”. Hace hincapié en que la capacidad de concentración tiene límites y depende del entrenamiento de cada persona: “Tú puedes estar máximo tiempo concentrado 50 minutos. Alguien un poco más, alguien un poco menos, depende del entreno que tenga cada uno”.

Explica que la técnica clásica propone bloques de 25 minutos de estudio y 5 minutos de pausa, pero que esto debe adaptarse. A quienes ya cuentan con mayor resistencia recomienda ampliar los lapsos de estudio. Incluso, sugiere bloques de hasta 90 minutos en casos avanzados, siempre equilibrando con pausas y la importancia del repaso.

Neuroasociación y diferenciación de espacios para el estudio

En el tramo final de la conversación, los conductores de Tengo un Plan resalta junto a López la influencia del espacio físico sobre la capacidad de concentración y eficiencia. El entrevistado explica la importancia del neuroanclaje: “No hacer la pausa en el mismo sitio para el neuroanclaje”, recalca, refiriéndose a cómo la costumbre de leer o estudiar en la cama suele asociarse al sueño y dificulta el rendimiento.

La recomendación es contundente: separar cada ambiente según la actividad. “Me interesa que cuando yo me siento en mi silla de estudio, solo estudio. No miro el celular, porque quiero neuroasociar que ahí solo estoy estudiando. Y si quiero mirar el celular, lo miraré en otra silla, en otro espacio, en otro lugar. Porque lo que no puedo hacer es confundir espacios con actividades”, concluye Joan López en Tengo un Plan.

El mensaje final invita a dar al cuidado de la mente la misma atención y disciplina que a cualquier otro aspecto de la vida: la verdadera clave para el aprendizaje reside en la fortaleza y protección del propio pensamiento.