La Península de Osa destaca entre los destinos mundiales imprescindibles para 2026

El sur de Costa Rica y regiones vecinas lideran la lista de lugares imperdibles, según Time Out, ofreciendo biodiversidad única y experiencias auténticas mientras refuerzan la protección ambiental y el turismo sostenible en el país

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El sur de Costa Rica
El sur de Costa Rica se consolida como destino líder de ecoturismo y atrae a viajeros interesados en la naturaleza

El sur de Costa Rica ha emergido como uno de los destinos de ecoturismo más fascinantes para quienes buscan experiencias en contacto directo con la naturaleza.

La región, encabezada por la Península de Osa, figura entre los lugares imprescindibles para 2026, según Time Out, y ofrece un acercamiento único a la biodiversidad y a la autenticidad de las comunidades locales.

Aventura en la Península de Osa: acceso y primeras impresiones

Ingresar al corazón de la Península de Osa y llegar hasta el Corcovado Wilderness Lodge implica combinar vuelos cortos, trayectos en camioneta y travesías en bote por los manglares del río Térraba-Sierpe. El recorrido atraviesa canales estrechos, donde es posible observar caimanes y aves tropicales, antes de enfrentarse a olas imponentes al desembocar en el océano.

Al llegar a la playa San Pedrillo, el aislamiento del entorno resulta evidente. Desde allí, un tractor apodado “la limusina de la selva” es el medio para subir las cuestas abruptas de la reserva. La guía certificada Tibisay, originaria de Limón, da la bienvenida a los visitantes: “Bienvenidos a nuestra oficina”.

Para el viajero, las primeras impresiones están marcadas por una vegetación exuberante y sensación de aventura permanente. Al instalarse en los bungalows elevados entre árboles, se comprende que el viaje para llegar a Osa es, en sí mismo, parte esencial de la experiencia.

La vegetación exuberante y la
La vegetación exuberante y la sensación constante de aventura definen la llegada al corazón selvático de Costa Rica

Biodiversidad extrema y protección ambiental

Corcovado es internacionalmente reconocido como “el lugar de mayor intensidad biológica del planeta”. En octubre de 2025 celebrará medio siglo como parque nacional bajo un régimen de estricta protección. El ingreso solo es posible acompañado de una guía certificada y los guardaparques revisan que ningún visitante lleve plásticos.

Durante la excursión por el sendero San Pedrillo, las huellas de tapir y raíces de árboles centenarios conviven con guacamayos, monos araña, cocodrilos y gran variedad de aves endémicas. Más de 200 tapires, animales esquivos y en peligro de extinción, habitan en estos bosques.

En agosto, conocido en la zona como temporada verde, la vida silvestre se muestra especialmente activa: las lluvias atraen y movilizan la fauna, multiplicando los avistamientos de perezosos y tucanes. Las tormentas matutinas refrescan la selva y preparan el ambiente para encuentros con especies discretas.

Las tormentas matutinas refrescan la
Las tormentas matutinas refrescan la selva y facilitan encuentros con especies discretas durante las excursiones guiadas en Corcovado

La vigilancia ecológica es una prioridad; los turistas reciben indicaciones claras y la protección de los ecosistemas delicados es fundamental, como subraya Time Out.

Golfo Dulce y Piedras Blancas: paraísos marinos y terrestres aún por descubrir

El Golfo Dulce aparece como un fiordo tropical entre la península y el territorio continental. En la temporada verde, las ballenas jorobadas utilizan estas aguas cálidas como refugio para sus crías, permitiendo encuentros cercanos para quienes exploran en kayak o nadan al amanecer.

En este entorno privilegiado, los alojamientos ecológicos de alto nivel, como Kunken Lodge, permiten observar animales desde temprano e incluso emprender excursiones nocturnas en busca de nuevas especies. Los recorridos por el agua revelan rayas, cardúmenes de pargos y ocasionales delfines, mientras las playas permanecen desiertas.

Piedras Blancas, parque nacional vecino, es de los rincones menos explorados del país. Allí, la convivencia comunitaria y la hospitalidad son protagonistas: Dolphin Quest, dirigido por los hermanos Jahza y Reymar junto a su padre, fusiona vida cooperativa, alimentación vegana y educación ambiental en una propuesta de turismo regenerativo.

“Somos partidarios del desarrollo económico, pero la protección de nuestros recursos es lo primero”, afirma Reymar, citado por Time Out.

El equilibrio entre desarrollo económico
El equilibrio entre desarrollo económico y protección de recursos naturales es el principio que guía las iniciativas turísticas del Golfo Dulce

La visita se enriquece con recorridos por cultivos botánicos y talleres sobre las propiedades de la flora local, bajo la orientación de la asesora nutricional Isabella. El equilibrio entre el turismo y la conservación es la base de estos proyectos.

Turismo comunitario y rural en Coto Brus y San Vito

En la zona montañosa y rural de Coto Brus y su cabecera, San Vito, se descubre otra faceta de Costa Rica. Las visitas a fincas familiares como El Escarbadero ofrecen cabalgatas, ascensos a cascadas y almuerzos con recetas tradicionales elaboradas en familia.

Juan Carlos, responsable de la oficina de turismo local, y Henry, gestor de Surtrips, lideran el impulso del turismo rural y cooperativo en la región. La influencia italiana en San Vito se percibe en la arquitectura, las celebraciones y el ambiente de cafés y plazas, donde se mezclan tradiciones agrícolas y el cultivo del café.

La feria anual de la localidad reúne a la comunidad en torno a puestos de artesanías, degustaciones de pizza y café caturra, bingo y juegos tradicionales. El apego a la cultura y la hospitalidad se entrelazan con la determinación de mantener un desarrollo sustentable que evite los efectos adversos de un turismo excesivo, como recogen testimonios locales citados por Time Out.

Testimonios recogidos por Time Out
Testimonios recogidos por Time Out resaltan la hospitalidad de los habitantes y el esfuerzo por preservar la identidad cultural de la zona

Aunque la llegada reciente de extranjeros y las consecuentes compras de propiedades han despertado preocupación por el posible aumento del costo de vida, el optimismo prevalece en los anfitriones, quienes valoran las oportunidades derivadas del turismo de calidad.

El reto de la sostenibilidad y el futuro del turismo sostenible

La creciente visibilidad mundial del sur de Costa Rica impulsa a los actores locales a defender un modelo de turismo sostenible que resguarde sus recursos naturales y fortalezca la identidad comunitaria. Más del 25% del territorio nacional está protegido, lo que limita el desarrollo de infraestructura y restringe el acceso masivo.

Las mejoras continuas en caminos y servicios se realizan con prudencia, buscando armonizar el crecimiento económico y la conservación ambiental. Desde alojamientos como los ecolodges de alto nivel hasta experiencias en fincas familiares, diversos proyectos promueven la distribución justa de los beneficios turísticos.

Según Time Out, Osa, Corcovado y las comunidades de Coto Brus y San Vito están preparadas para recibir viajeros que valoran la autenticidad y la naturaleza. Quienes se adentren en el sur del país descubrirán que la verdadera esencia de Costa Rica se manifiesta en el compromiso de sus habitantes por proteger su entorno y sus raíces.