
Un sabor con historia simple y resultado garantizado. El yogur griego casero sorprende por su cremosidad y frescura. Sin embargo, lo que más atrae es saber que, con dos ingredientes y sin yogurtera, se puede lograr en casa algo tan natural y rico como este producto lácteo para cualquier momento del día y con una simple receta.
En Argentina, esta comida es una tendencia creciente para quienes buscan opciones saludables y caseras. Suele disfrutarse en desayunos, meriendas o como postre liviano. La versión sin máquina es ideal para familias y aficionados que valoran lo artesanal y práctico. Su tradición milenaria lo convierte en una de las opciones fermentadas más valoradas en todo el planeta.
Una de sus grandes cualidades es la versatilidad. Se puede disfrutar solo o con una amplia variedad de ingredientes. Los frutos secos, semillas, pedazos de frutas o incluso miel y granola pueden aportar una faceta energética y nutritiva.
Receta de yogur griego sin yogurtera
El yogur griego sin yogurtera es una variante espesa y cremosa de la versión tradicional. Se obtiene al fermentar leche con un poco de yogur natural, que son los dos ingredientes esenciales, y luego colar la mezcla para quitarle el suero, logrando un sabor más intenso.
El secreto está en la fermentación lenta y en el colado posterior, que otorga esa textura tan cremosa y densa que lo distingue. Es una receta pensada para quienes buscan un alimento fresco, natural y adaptable, ideal para sumar a desayunos, meriendas o para disfrutar solo, con frutas, cereales o miel. Con pocos pasos y mínimos utensilios, cualquier cocina puede transformarse en una pequeña fábrica de yogur saludable y artesanal.
Tiempo de preparación
- Total: 12 horas
- Activo (preparación): 15 minutos
- Reposo/fermentación: 10 a 12 horas
Ingredientes
- 1 litro de leche entera (preferentemente fresca, no UAT)
- 2 cucharadas de yogur natural (sin azúcar, con cultivos vivos)
- 1 paño limpio tipo muselina o gasa para colar (Opcional)

Cómo hacer yogur griego sin yogurtera, paso a paso
- Calentar la leche: Colocar la leche en una olla y llevar a fuego medio hasta que alcance 90 °C (sin hervir). Este paso ayuda a darle mejor textura.
- Enfriar la leche: Retirar del fuego y dejar enfriar hasta 45 °C (tibia, se puede tocar sin quemarse).
- Agregar el yogur: Disolver las 2 cucharadas de yogur en un poco de leche tibia y mezclar con el resto de la leche.
- Fermentar: Tapar la olla y envolverla con un repasador. Dejarla en un lugar cálido (dentro del horno apagado, por ejemplo) entre 8 y 12 horas, hasta que espese y tenga aroma suave.
- Colar para espesar: Colocar un colador grande sobre un bol y forrarlo con la muselina. Verter el yogur y dejar escurrir en heladera entre 2 y 4 horas, hasta lograr la textura típica del yogur griego.
- Guardar: Pasar el yogur espeso a un recipiente hermético. Mantenerlo en heladera.
- Consejo clave: Usar leche entera y no saltarse el colado; es fundamental para la textura cremosa.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Con estos ingredientes, la receta rinde 4 porciones generosas (de aproximadamente 200 g cada una).
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 120 kcal
- Grasas: 6 g
- Carbohidratos: 9 g
- Proteínas: 7 g
Los valores que aporta esta receta son estimados. Cada dato numérico preciso depende de cuáles sean los ingredientes, la cantidad utilizada en la preparación y el tamaño de las porciones que salen.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
Esta receta puede conservarse, en la heladera, hasta 7 días en un recipiente que esté cerrado herméticamente. Al ser un producto lácteo, no debe guardarse fuera ni tampoco en el freezer, ya que pierde la textura, cremosidad y beneficios.
Últimas Noticias
Científicos proponen un nuevo método para detectar microplásticos en órganos y tejidos humanos
Un equipo internacional de investigadores desarrolló un sistema jerárquico de análisis que combina técnicas y controles rigurosos

Descubren cómo una flor asiática evolucionó de forma inesperada para convivir con distintos tipos de polinizadores
Es la flor de la vid de lápiz labial, una enredadera. Jing-Yi Lu, líder del estudio e investigador en el Field Museum de Estados Unidos, explicó a Infobae cómo las flores de esta planta se adaptan a diferentes aves polinizadoras según la región

Hallazgo clave sobre el clima espacial: por qué la protección frente a rayos cósmicos varía según la región
Una tormenta solar permitió, por primera vez, comparar la eficacia del escudo protector en diferentes ubicaciones

Por qué la sal gruesa mejora la limpieza del inodoro
El empleo de este ingrediente en la higiene diaria responde al interés creciente por opciones naturales y económicas, favoreciendo la eliminación de sarro y olores sin recurrir a productos químicos convencionales

Una telaraña con propiedades inéditas promete transformar los materiales del futuro
Investigadores del CONICET junto con colegas de Alemania y Australia revelaron que la araña Asianopis subrufa produce una seda con características nunca vistas. El descubrimiento abre posibilidades para crear fibras artificiales más resistentes y flexibles

