
La expresión mankeeping surgió para describir una realidad que muchas mujeres reconocen en sus vínculos con hombres.
El término fue acuñado por Angelica Puzio Ferrara, académica del Instituto Clayman de Investigación de Género de la Universidad de Stanford, junto a Dylan P. Vergara, con quien publicó un artículo en la revista Psychology of Men & Masculinities y otro en Scientific American.
“Llamamos ‘mankeeping’ (cuidado de los hombres) al trabajo que las mujeres dedican específicamente a ayudar a los hombres con vínculos sociales deteriorados", plantearon.

Su investigación partió de una pregunta: ¿por qué algunos hombres tienen dificultades para establecer vínculos cercanos? Ferrara y Vergara identificaron que, a medida que los círculos sociales masculinos se reducen, las mujeres se convierten en el principal, y a veces único, sostén emocional y social de sus parejas.
“A las mujeres se les pide o se espera que asuman más trabajo para ser una pieza central, si no la pieza central, del sistema de apoyo social de un hombre”, explicó Ferrara, al subrayar que esta dinámica no se da en todas las parejas, pero sí en una proporción significativa.
El auge del término mankeeping en redes sociales y medios amplió su significado más allá del ámbito académico. Ferrara reconoció que la viralización ha dado a las mujeres un lenguaje para expresar quejas sobre dinámicas desiguales, pero también advierte que la popularización puede distorsionar el sentido original del concepto.
En plataformas como TikTok, mujeres comparten experiencias que van desde la organización de citas hasta la gestión de la vida social de sus parejas, situaciones que, aunque no siempre encajan en la definición académica, reflejan una queja común sobre la distribución del trabajo emocional.

“Estudios futuros, tanto nuestros como de otros, pondrán a prueba nuestra teoría del mankeeping. Medir esta dinámica implica responder a preguntas como: ¿Dónde es más frecuente el mankeeping y qué nos dice esto sobre esas comunidades? ¿Son las mujeres que reciben un apoyo desigual en sus relaciones con los hombres realmente más agobiadas? ¿Son las mujeres que mantienen relaciones de apoyo mutuo con sus parejas masculinas más satisfechas?“, plantearon los expertos.
Consecuencias de la sobrecarga emocional
La sobrecarga emocional que implica el mankeeping tiene consecuencias directas en el bienestar de las mujeres. Infobae consultó a Mirta Goldstein, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y especialista en parejas y familias. La experta planteó: “Una de las recomendaciones para todas las parejas es no abandonar sus vidas personales. La vocación, lo laboral y lo social no se pueden compartir totalmente. A veces el compañero acompaña, otras veces o no puede o no le interesa. La vida en pareja no significa uniformarse sino buscar que se puede compartir y no esforzarse en lo que no se puede compartir”.
“Nadie puede todo y nadie puede hacer todo solo. El fenómeno social es que muchos varones primero se sintieron desplazados, luego reemplazamos por las mujeres y eso los volvió más dependientes. Cuando los varones no pueden encontrar momentos para compartir con otros varones sufren, y eso los repliega emocionalmente”, dijo la especialista.

En tanto, según divulgaron los expertos de Stanford, en el contexto de las relaciones sociales, el mankeeping se diferencia tanto del cuidado parental como de las amistades equilibradas entre hombres y mujeres. Esta dinámica implica que las mujeres asumen la responsabilidad de enseñar habilidades sociales a hombres cisgénero, predominantemente heterosexuales, y gestionan la construcción y el sostenimiento de sus vínculos afectivos.
Ejemplos de mankeeping incluyen programar actividades sociales para una pareja, elegir y enviar tarjetas de cumpleaños a nombre de un novio para sus amistades, o convertirse en la principal fuente de apoyo emocional de un hermano, sin recibir el mismo tipo de dedicación a cambio. Según el trabajo de Ferrara y Vergara, la escasez de amistades que proveen apoyo emocional entre hombres en Estados Unidos y el Reino Unido se asocia con una carga emocional y social desproporcionada asumida por las mujeres cercanas a ellos.
“En definitiva, el mankeeping merece atención por dos razones. Si el arduo trabajo que realizan las mujeres para reducir las redes sociales de los hombres tiene un nombre definido, otros investigadores de todo el mundo pueden unirse a nosotros para evaluar este fenómeno y sus efectos. Y las mujeres, especialmente aquellas que experimentan el mankeeping, pueden empoderarse con un lenguaje que visibilice su labor emocional. Académicos y activistas ya están difundiendo este trabajo, proponiendo términos como cargamigas y marigarderie para los contextos español y francés, respectivamente", escribieron.
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