El Batman del Hospital de Niños, el superhéroe argentino que lucha por la alegría

Un vecino de la Ciudad de La Plata se viste del Caballero de la Noche para repartir golosinas, juguetes y sonrisas a niños hospitalizados. Bettina Bulgheroni ingresó con su Puente de Esperanza a la baticueva de este héroe anónimo

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Batman es argentino, platense y solidario. Al menos su versión más genuina, humana y afectiva. Su identidad es secreta, queda oculta tras el traje del superhéroe que brega por la justicia. Su lucha, sin embargo, es visible, nítida y efectiva. Desde las inundaciones del 2 de abril de 2013 en la Ciudad de La Plata todos los viernes visita el Hospital de Niños Sor María Ludovica un vecino, un docente desconocido enfundado en el mítico traje de Batman para entregar esperanza, optimismo, alegría en forma de dibujos y pinturas para colorear, caramelos, chupetines y juguetes.

Es la historia de un héroe anónimo, que se alimenta de la repercusión variopinta de los chicos al verlo. "Lo más hermoso que tiene ser Batman es ver sus expresiones. Es una mezcla de sorpresa, de emoción, de nervios", definió. Es la manifestación de voluntad de un habitante comprometido con la realidad social de una comunidad golpeada por la marginalidad y el desamparo. Los más pequeños, los más indefensos, reciben los estímulos que inspira el hombre murciélago preocupado por las necesidades más primitivas. El Batman solidario inventa sonrisas, promueve el optimismo y comulga con programas solidarios.

Por año realiza dos “batiencuentros”.
Por año realiza dos “batiencuentros”. El próximo será en el mes de septiembre

Desde su aparición pública, se duplicó su exposición y se multiplicó el valor de su propuesta. "Tuve bastante llamados a la baticueva de gente que se acercó a colaborar. Esto fue creciendo tanto al punto de tener que hacer dos batiencuentros solidarios al año, uno en mayo y otro en noviembre", contó el superhéroe platense. Ahora se encuentra trabajando en la realización del inminente batiencuentro, una cena a beneficio en los que se recauda un dinero que ingresa en su totalidad en las arcas de Hospital.

Las razones que despertaron al vecino argentino no pueden reducirse a un sólo suceso. El desmenuzó el conjunto de factores que lo alentaron a convertirse en un Batman para los niños: "No hay un único motivo. Si bien fue el que siempre me atrajo en mi infancia, hay un poco de una búsqueda de justicia. Me siento un superhéroe porque tengo el poder de cambiar al menos por un ratito la realidad que están viviendo los chicos".

Su personaje nació a partir
Su personaje nació a partir de las inundaciones de La Plata de 2013

El Caballero de la Noche se mudó de Ciudad Gótica a La Plata. Cambió la noche por la jornada de los viernes. Ya no combate la delincuencia y la corrupción de una metrópolis violenta. Ahora lucha contra la desigualdad de oportunidades, estimula la felicidad de los màs pequeños asumiendo una responsabilidad que disfruta. "Me comprometo a que siempre tengan un Batman que alimente su fantasía, su ilusión y su inocencia", dijo el encapuchado anónimo, el héroe de los niños hospitalizados.

Otro ejemplo de solidaridad crece en la provincia de San Luis. La Fundación Tzedaka fabrica frazadas para bebé que son entregadas a más de 120 futuras madres con profundas necesidades sociales. La vulnerabilidad y el desamparo de las mujeres propulsaron la creación de un movimiento que comprende más valores que la entrega de tejidos para paliar los inviernos.

La asociación lleva ya 25 años de existencia con una raigambre en el compromiso con los más necesitados. A lo largo de su trayectoria, acompañó el desarrollo de un país ecléctico produciendo a su paso cambios reales en las condiciones de vida de miles de argentinos que viven en situaciones humildes. Consiste en un entramado social que moviliza a más de 600 voluntarios, más de 6.500 donantes y casi 100 profesionales en diversas áreas. Su norte aspira a seguir mejorando las más de 11.000 vidas de personas de manera directa y ampliar su espectro a otros miles en todo el país.

La Fundación, creada en 1991 en el seno de la comunidad judía, tiene como eje medular luchar contra la pobreza. El canal es un modelo social único en la Argentina de trabajo en red y con un enfoque de intervención integral y multidisciplinario. Actúa integrando el trabajo profesional y voluntario, desarrolla programas en las áreas de educación, salud, vivienda, niñez y vejez brindando respuestas efectivas y eficientes a miles de ciudadanos. La transparencia, la gestión eficiente de los recursos y la permanente rendición de cuentas son pilares de la organización.