Esmeralda Mitre: "La herencia es solamente un karma, nada es positivo"

Creció en un ambiente donde el arte y las letras se conectaban y también de allí surgió su pasión por la actuación. En un diálogo profundo y a corazón abierto con Infobae reveló aspectos desconocidos de su vida

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Esmeralda lleva la actuación y
Esmeralda lleva la actuación y la irreverencia del arte en la sangre. Hija de la familia de fundadores del diario centenario y tradicional argentino La Nación

Creció rodeada de personajes clave en el mundo del arte y de la política argentina. Hija de Bartolomé Mitre, director del diario La Nación y de la ex modelo y artista plástica Blanca Isabel Álvarez de Toledo. Esmeralda supo dejar de lado los mandatos familiares para recorrer su propio camino y dedicarse al arte en general y a la actuación en particular.

"Cuando una vocación es intrínseca y te atraviesa, si no la llevás adelante podes morirte en el intento", explicó a Infobae en un diálogo sincero y profundo sobre la pasión y el compromiso que siente a la hora de interpretar personajes sobre las tablas. Y agregó: "Llevarla adelante es algo que cuesta mucho, sea la vocación que sea. En mi caso fue la actuación, el arte, gestionar proyectos y dedicarme a la cultura. Si no lo hacía iba a morir en vida".

Podría haber elegido no trabajar, vivir viajando por el mundo y colaborar en causas solidarias, pero no: "El trabajo es lo único que dignifica al ser humano. Me gusta mucho no doblegar mi verdadero ser y eso es algo que cuesta mucho. Darío (Lopérfido, su marido) me ayudó a no torcer mi camino. Lo que me caracteriza bastante es siempre dedicarme a las cosas más fuertes y más densas".

Esmeralda continúa con el recuerdo: "Debe ser hereditario. Mi tía abuela fue María Luisa Bombal, una de las escritoras más importantes de la literatura de vanguardia en Chile. Ella era una mujer muy inteligente, cultísima. Era amiga de (Julio) Cortázar en la época de (Salvador) Allende y escribió La mortajada, uno de los libros más emblemáticos para los chilenos. Lo debo tener en la sangre, me crié en un diario".

Esmeralda es hermosa y sexy.
Esmeralda es hermosa y sexy. A la vez ella admite que le cuesta jugar y exhibir públicamente su sex-appeal

¿Seguís sintiendo la misma pasión?

Sí, a veces me aburro, a veces cambio. Con Darío somos bastante compañeros a veces trato de acompañarlo un poco más yo a él, y a veces él más a mí. Todo este tiempo lo apuntalé mucho, fueron épocas muy fuertes porque ser ministro y director del Teatro Colón; él necesitaba un soporte fuerte de mi parte. Me considero una mujer bastante pensante, con carácter fuerte. ¡Yo me muero si tuviera que estar viviendo de vacaciones! Amo lo que hago, amo leer, amo mi vida, amo instruirme.

¿Cómo es tu relación con el proceso creativo?

En el arte para que realmente haya un crecimiento artístico tiene que haber momentos de reposo. No hay evolución sin crisis. No hay evolución sin reposo. No hay crecimiento artístico sin pensamiento. A veces pierdo la paciencia. Mi cabeza va a mil todo el tiempo y no hay manera de estar todo el tiempo arriba: te convierte en una persona que no modifica el hecho artístico. Las obras de teatro que hice van a ser recordadas; trabajar con (Sergio) Renán, con (Juan Carlos) Gené, con (Miguel) Guerberof, hacer un (Samuel) Beckett. O ahora estar armando una obra de teatro de Lars Norén, 'Demonios', uno de los autores más importantes de la vanguardia de Europa en la actualidad. Son cosas que a mí me causan conflicto internamente y que me dan mucho miedo, pero es lo que me hace crecer como artista.

Al hacer por ejemplo Hamlet, el personaje de Ofelia me hizo curar mucho la locura de mi abuela. Claramente el suicidio de mi abuela por carácter transitivo me tocó de cerca. La culpa de haber visto sufrir a mi madre es algo que tuve que curar y lo sané más en el arte que con psicoanálisis.

¿Cómo estás con tu familia hoy?

No tengo cuentas pendientes ya, pero porque he trabajado muchísimo. Con mi padre traté todo, hasta fuimos al psicoanalista juntos, me pidió perdón por las cosas que me tuvo que pedir perdón, tengo un vínculo muy verdadero, de mucha charla, mucha confianza de parte de los dos. Con mi madre las cosas que ella por ahí no pudo modificar, las acepté como eran. Mi madre tiene mucho nivel en el sentido intelectual y siempre me ha marcado el camino del trabajo y del estudio. Es tan estúpido pensar que uno tiene la fortuna para toda la vida o que uno tiene dinero para toda la vida. Si te partió un rayo en la cabeza te partió un rayo en la cabeza, un día te fundiste y te fundiste. Lo único que cuenta es el ser, lo que uno sabe hacer y lo que uno es. La herencia es solamente un karma, nada de una herencia es positivo. Sí, te puede ayudar en su momento a llevarlo adelante. Ahora, si vos te dedicaste a vivir de una herencia y el día de mañana te quedaste en la calle: ¿quién sos? Nadie.

Dueña de una figura impecable.
Dueña de una figura impecable. Ahora está trabajando una obra de teatro de Lars Norén, ‘Demonios’, uno de los autores vanguardistas más reconocidos de Europa

Casada desde diciembre del 2014 con Darío Lopérfido, no deja de admirarlo y acompañarlo en todo momento. Segura de que su pareja puede ser cualquier cosa que se proponga en la vida, lo define: "Es una persona que viene de un barrio muy humilde, como un marciano que hubieran tirado de un avión, que finalmente termina siendo una de las personas más refinadas que conocí en mi vida, más aristocráticas en el sentido más humano, por lo que sabe y lo que lee".

"Compartimos muchas cosas en común, me enamora ir al cine, hablar de una película, ir al teatro, reírme de nosotros mismos, 'cranear' juntos, ser un disparate porque somos un disparate. Nos peleamos todo el tiempo y así como nos peleamos terminamos riéndonos de nosotros mismos. Tenemos una relación muy verdadera, que es muy caótica pero al mismo tiempo es muy fuerte, una relación de una lealtad tremenda. La lealtad es algo mucho más profundo que la fidelidad o la no fidelidad, y tenemos una unión casi inexplicable. Darío es la persona que más me salvó en mi vida".

Cuesta imaginar que necesites que te salven…

Todos necesitamos que nos salven, yo empecé mi camino como actriz saliendo de mis mandatos, en un momento empecé a crecer y el vértigo es enorme, te encontrás sola en ese lugar y decís ahora quién me da la mano para seguir adelante. Y él me dijo: "Vos seguí por acá, no vas a volver atrás, yo me enamoré de vos porque venías para acá, porque te dedicabas al arte, porque te importaba vos misma, la cultura. No me enamoré de vos porque eras Esmeralda Mitre y la herencia y la no herencia, me enamoré de vos porque sos vos. A mí no me vas a transformar para ir para el lado de la burguesía o de tu antepasado porque no me importa nada". Esta cosa despojada de Darío me salvó mucho, porque lo que yo quería intelectualmente él me lo terminó de afirmar.

Tengo la seguridad de decirlo, me salvó, me salvó de la locura, yo era una chica muy brava, me moría de celos, tenía todos los mandatos, mis abuelas eran súper rebeldes y celosas y mi tía abuela le pegó un tiro a un amante porque no le dio más bola y Allende la tuvo que extraditar de Chile. Mi abuela suicida… La locura en mi familia está a flor de piel, o yo me salvaba con el arte, como decía Schopenhauer "lo único que te salva es el arte y la máxima inteligencia es la intuición", no la sabiduría ni el conocimiento de los libros, sino la intuición.

Esmeralda Mitre y Darío Lopérfido,
Esmeralda Mitre y Darío Lopérfido, un matrimonio consolidado a pesar de las diferencias de origen

¿Qué me enamora de Darío? Nunca en su vida tuvo celos. Él considera y respeta que mi independencia y mis secretos son mi valor. Y yo respeto lo mismo de él. Finalmente siempre termina ganando él porque a esa grandeza de su cabeza, su alma y apertura mental, ¿quién le gana?

¿Pero perdonarías infidelidades?

Tengo una concepción distinta al respecto, estamos en el 2016, yo no miro teléfonos, no reviso cosas, no me quiero enterar, pero no de mujer convencional que no se quiere enterar. Lo respeto a él, respeto la intimidad de él como pensamiento básico para que me enamore aún más. Él tiene su derecho a tener sus secretos como yo tengo el derecho a tener los míos. Mientras el respeto, el cuidado y la lealtad sea lo principal, porque además somos personas conocidas y merecemos no ser unos papeloneros, tampoco me gusta la gente que anda contando que se entera, el amor 1, el amor 2, el amor 3. No, el amor es uno y mi amor es Darío, es mi gran amor. Y el día que eso se ponga en cuestión me voy a separar. Todo el resto es derecho a la intimidad y es casi una obligación, Roland Barthes habla de eso, el máximo literato que estudió el amor.

¿Tenés ganas de tener hijos?

Sí, tengo ganas, pero disfrutamos mucho la vida así. Me gustaría tener un hijo, ojalá Dios me lo dé. Pero no lo estoy buscando. Prefiero tener uno, me considero una persona sin paciencia y amo mi vida, amo mi pareja y amo la vida que tenemos, amo viajar, amo a mis amigos, amo mi independencia. Por eso creo que el día que tenga un hijo quiero realmente tener el deseo de tenerlo. Hasta que eso no suceda no lo voy a hacer. Por eso respeto tanto a las mujeres que no tienen el deseo de hacerlo, que no se sientan con el mandato de tenerlo porque estamos en el 2016, que cada uno haga lo que quiera.

Esmeralda tiene un estilo chic
Esmeralda tiene un estilo chic y elegante. En sus outfits predominan los negros y blancos. Su cutis es privilegiado, usa muy poco make up

Concentrada en sus clases de violín para interpretar a una violinista en la próxima película de Alberto Lecchi nada parece alejarse de su camino y del arte: "Me crié entre cuadros, pensá que el primer marido de mi mamá fue (Nicolás) García Uriburu, el padre de mi hermana. Todos estos cuadros que tengo acá son con los que me crié. Me crié en el arte, en la literatura, en un diario, con una madre que es filósofa. Podría vivir en cualquier lado, soy una persona de fuerte personalidad y aguerrida. Y quizás desapegarme de todo esto, hasta sería bueno. Pero cuando llego y miro las obras de mi casa digo: "Qué lindo, este es mi lugar y es lo que me representa".

En el departamento que comparte con su marido se respira arte, estilo e historia. Dueña de una gran biblioteca, Esmeralda no dudó en responder cuáles son las tres obras que llevaría a una isla: "Ana Karenina, de Tolstoi, Madame Bovary y La educación sentimental de Flaubert. Me llevaría algún libro de Schopenhauer. Quizás Stendhal, Rojo y negro. Libros que me han marcado, que fueron profetas, estaban ya después del romanticismo, llegando a la modernidad, y ya empiezan a ser nihilistas porque hablan de la muerte y de que ya la vida no tienen ningún sentido pero todavía siguen siendo románticos porque están en el paso entre el romanticismo y la modernidad. Siempre tratando de salvarme de la muerte para diferenciarme de ellos, por eso me psicoanalizo".

 ¿A qué le temés?

Quizás a la muerte, todavía lo estoy trabajando.