En enero de 2016, Mar Tarrés revolucionó toda Villa Carlos Paz cuando se postuló como Chica del verano y ganó el tradicional concurso de belleza, imponiéndose por sobre Candela Ruggieri y Ailén Bechara, entre muchas otras mujeres de medidas perfectas. Era la primera vez que una mujer "extra large", como se define a sí misma la humorista de 29 años, era elegida por el público para recibir este galardón en los Premios Vos.

Esto marcó un antes y un después en los veranos de la Villa, ya que a partir del año siguiente y teniendo en cuenta los cambios sociales que se venían generando en nuestro país, el diario La voz del interior, encargado de entregar los premios, decidió dejar de lado dicha categoría aludiendo que ya era hora de "poner fin a certámenes en los que la mujer es presentada únicamente como un objeto de deseo".

No obstante, Mar siguió luchando contra el bullying que venía sufriendo en carne propia desde que era una niña por su sobrepeso. Hace pocos días, de hecho, escrachó a dos boliches, uno de Mendoza y otro de Córdoba, que no la habían dejado ingresar al local por su aspecto físico. Y convocó a otras mujeres a hacer una movida a la que denominó "gordazo" para terminar con la "dedocracia" en este tipo de lugares.

Mar Tarrés
Mar Tarrés

Así, invitada a Incorrectas, por América, Mar dio detalles de este y otros hechos de discriminación que padeció a lo largo de su vida. Dejó en claro que ninguna persona debe sentirse mal por no poder encajar en los cánones de belleza de la sociedad. Y derribó un viejo mito al asegurar que ahora que tiene unos kilos de más, disfruta más de su vida sexual que cuando era delgada.

"¿Sexo? ¡Un montón! Yo siempre digo que tuve más sexo de gorda que de flaca. Tuve una época de flaca gracias a un doctor muy reconocido de Buenos Aires, aunque después su dieta me hizo efecto rebote. Pero cuando era flaca era histérica. Estaba tan buena en ese momento, que podía elegir con quién estar. La gorda no tiene para elegir: tenés un candidato y vas al hueso. ¡Es ese o no hay nada más!", confesó la humorista.

Por otra parte, Mar dejó en claro que ya no está dispuesta a callarse cuando alguien la hace sentir mal por su físico. "El gordo es como que tiene que ser bueno para ser aceptado socialmente", dijo. Y, después de demostrar que no está dispuesta a esconderse detrás de ropa negra o poco sexy, explicó que es importante enfrentar las críticas como corresponde, para que eso no termine afectando a quien las recibe.

"Cuando fui la gorda buena no contestaba y me largaba a llorar. Ahora que soy la gorda mala, me paro y contesto con humor", concluyó Mar.

Mar Tarrés
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