Nazarena Vélez: “Vean mis defectos, nada de todo lo feo que puedan decir puede ser peor que lo que me dije yo”

La actriz reflexionó sobre su cuerpo: “Nunca creí poder lograr reírme de algo que me acomplejó y dolió tanto”

“Así de imperfecta”, se presentó Nazarena Vélez en su cuenta de Instagram junto con un video de ella bailando en bikini, mostrándose al natural, sin filtros ni maquillaje. El texto sigue con una reflexión sobre su cuerpo y lo que le costó aceptarse tal cual es.

“Nunca creí poder lograr reírme de algo que me acomplejó y dolió tanto: mi cuerpo. Odié tanto cada estría, cada pozo de celulitis....”, reveló la actriz, y siguió: “Pero aquí estamos, más grande, más vivida y sufrida, dándome cuenta de que algo en el transcurso de esta vida se aprendió”.

Luego invitó: “Pasen y vean mis defectos, que les aseguro que nada de todo lo feo que puedan decir puede ser peor que todo lo que me dije e hice yo misma. Aprendiendo a aceptarme”. Además, invitó a sus seguidoras a contar sus experiencias: “Y vos, mamurri, ¿cómo te llevás con tu cuerpo️?”.

“Hermosa mía”, escribió Barbie Vélez, y fue una de las primeras personas en comentar el posteo, que se llenó de mensajes de mujeres apoyándola: “Cuando las mujeres recuperemos nuestro cuerpo cambiaremos el mundo”, “Hay que aprender a ser menos duras con nosotras mismas y aceptarnos como somos. Te felicito. Sos hermosa y auténtica de dichos y hechos”, “Lo mas bello es el amor hacia una misma”, “Antes no me compraba ropa nueva hasta adelgazar como “castigo” por haber engordado. Dejé de hacerlo. Me cuido pero si estoy pasada en kilos, me compro ropa linda igual, el disfrute es hoy acá” y “Bella Naza... sos bomba. Yo jamás fui acomplejada con mi cuerpo, soy lo que soy. Ahora soy mamá por segunda vez y me pongo bikini colaless, debemos amarnos a nosotras mismas y cuidarnos”.

Hace unos días, en una entrevista con Teleshow, la mamá de Barbie, Gonzalo y Thiago contó: “Las anfetaminas se apoderaron de mí durante 10 años. Siempre tuve una guerra con mi cuerpo: me odiaba, me veía gorda, no me gustaba, me veía celulítica. A los 19 años fui mamá y me empezaron a salir estrías. Siempre tuve mambo. Recién me pude reconciliar después de la muerte de Fabián. Entendí que me reconciliaba o me iba a terminar muriendo, y no podía hacerle eso a Titi. Fue re difícil”.

He llegado a tomar más de 30 pastillas, mezclaba ansiolíticos y cosas fortísimas, además de las anfetaminas. Recién ahora empecé a dormir sin pastillas. Estoy intentando, pero me duermo a las cuatro y media de la mañana. Me quedó un trastorno. No se habla de las anfetaminas como se debería. Da mucha vergüenza decir que te estás empastillando para adelgazar”, contó. Además aseguró que “la peor pandemia que hay en el país es la gordofobia”.

Los golpes de la vida le hicieron pensar: “Se me desata todo cuando fue la pelea con Moria en 2009. Tengo que ir a un psiquiatra, casi me internan, tuvieron que firmar mis viejos haciéndose cargo porque venía con 10 años de adicción a las anfetaminas. Ahí fue un click muy grande. Estaba embarazada de Titi, había engordado como hasta 110 kilos y pensé en volver a tomar pastillas. Como buena adicta pensé: ‘Tomo nada más para adelgazar lo de Titi y ya’”.

“Después muere Jazmín y cuando vi el sufrimiento de mis papás y de mi familia fue tremendo. No podía dejar a mi papá y a mi mamá. Retrasé una obra de teatro, estaba embarazada y no me importaba ni el embarazo. Ahí dije: ‘No puedo ser tan hija de puta de seguir tomando pastillas y de provocar un dolor así siendo consciente, a mis hijos, a mis viejos’. Ahí dije: ‘Chau’. Después Fabián me terminó de mostrar que lo más desgarrador que le puede pasar a una familia es perder a un ser querido. Entonces, uno tiene que tratar de quedarse acá lo más que pueda. Más cuando tenés hijos”, recordó.

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