Son los protagonistas del éxito teatral del año. Por la sala del teatro Nacional pasaron más de 160.000 personas y ya está confirmada la temporada de verano de Una semana nada más. Un rato antes de la función, Nicoláz Vázquez, Flor Vigna y Benjamín Rojas nos reciben en el escenario con un mate y galletitas, y con ganas de charlar de todo.

Aunque llevan semanas primeros en las planillas de AADET, Nico -quien además de protagonista de la obra es su productor- asegura que el termómetro es otro. "Lo importante es lo que pasa en la sala, si la gente elige la comedia, si se viene a reír", explica. Se suma For: "Que se haya hecho tanto equipo y que cada vez la pasemos mejor, mejor y mejor, es parte del éxito". Y siguiendo esa clave, la buena onda entre ellos, los tres aceptan participar del juego que les propone Teleshow.

¿Cómo se llamaba el personaje de Benjamín en Chiquititas? ¿Quién tiene una foto en Instagram leyendo un diario en idioma chino? ¿Quién se hizo un arreglo los dientes y lo agradeció en sus redes? ¡Dale play! Y enterate cuánto se conocen.

"Hay mucho contacto. Más allá de que tenemos una relación personal con Benja de tantos años, hoy ya somos muy amigos con Flor", cuenta Nicolás, y explica que durante la semana el trabajo es mucho para mantener el lugar que ganaron, y que la rutina laboral lleva a un intercambio personal constante.

"Hay un grupo de chat del teatro, de la obra, donde están el productor, el director y toda la gente involucrada", cuenta Benjamín, que hace ocho meses fue padre de Rita. También hay otro en el que están solo ellos, los actores, y se llama "Somos más que tres". "Sé que son dos personas mayores, entonces no molesto, claramente", bromea Flor sobre los códigos de conducta en el chat.

Nico: —Ella es una millenial que…

Benjamín: —Tiene un paquete de archivos que quiere mandar, y no, no.

Nico: —Vos tenés un par de grupos que no son los de la obra, y que son muy interesantes.

Benjamín: —Sí, sí, bueno, son los chats, ¿viste? Los chats grupales.

Nico: —Yo no tengo, los detesto.

—¿Te fuiste alguna vez de un grupo de chat?

Nico: —Todo el tiempo, todo el tiempo me voy. Y él es especialista en irse de los de trabajo. En Al otro lado de la cama abríamos uno, ¡pum!, se iba: "Che, se fue Benja, abran otro". Y Benja se iba de vuelta. Un día lo agarramos y le dijiemos: "No te vayas más".

Benjamín: —No, porque hay mucha cosa de información de laburo, sobre todo giras, horarios, vuelos. Entonces bueno, ahí…

Flor: —Lo bueno es que ninguno de los tres es denso, nadie te manda la comida.

Nico: —Nos cuidamos mucho durante la semana. Ella está en el Bailando, y la vemos y la apoyamos. Nos hablamos. En el caso de él: "¿Cómo estás? ¿Dónde estás?". "Estoy con Rita". "¿Cómo están ellas? ¿Cómo andan?". "¿Cómo está Gime (Accardi)?".

—Benjamín y Nico venían juntos del éxito El otro lado de la cama. Equipo que gana no se toca, y la sumaron a Flor.

Nico: —Sí, obvio. Mucho que lo que pasó con La cama… fue un trabajo muy minucioso que hicimos, que funcionó. Entramos por la ventana, más o menos, y empezamos a agotar, a agotar, a agotar… Fue una locura de la gente, acompañándonos.

—Ustedes dos, ¿se pelearon alguna vez trabajando?

Nico: —Nosotros dos, nunca.

Benjamín: —No, no. Peleas, no. Sí discusiones artísticas. El tipo de comedia que Nico labura hoy ya está instalada, pero el primero que la vio fue él. Y cambiar la cabeza de cada uno arriba del escenario para tratar de generar ese ritmo, fue difícil. No fue que me desperté un día y dije: "¡Ah, ya sé lo que querés!". Todo ese proceso fue durante la obra.

Nico: —Sí, para mí fue una gran lucha eso porque yo sentía que había una comedia que faltaba, un escenario donde podíamos tenerla… Yo  la veía. "No chicos, no, es por la izquierda, vamos a la izquierda". "No, pero a la derecha…". "Salgan de la comodidad, confíen en mí que si pasamos esto vamos a entrar en un código que no nos vamos a olvidar nunca más".

El día que “Una semana nada más” festejó los primeros 100 mil espectadores
El día que “Una semana nada más” festejó los primeros 100 mil espectadores

—El productor llegó y no se va nunca más.

Nico: —No sé, estoy contento. Lo disfruto mucho. Siempre sentí que lo hice desde las sombras en muchos productos en los que he participado, en teatro, en tele, gracias a la generosidad de las personas que me dejaron hacerlo. Son 23 años de laburo que te hacen crecer.

—Y hoy, como productor, ¿también te ponés en ese lugar de dejar al equipo participar?

Nico: —Todo el tiempo. La comodidad sobre todo, necesito que estén cómodos.

—El termo que están usando es de River, dedicado por Enzo Francescoli y Fernando Cavenaghi para Nicolás. ¿El resto está de acuerdo con la mateada de River o se impone el productor?

Benjamín: —Mientras traiga el mate…

—Ninguno está cebando, ¿quién es el que ceba el mate?

Nico: —Arranco a veces yo.

Benjamín: —Flor mucho.

Flor: —Este mate ya nos advirtió Gime Accardi que se lo va a llevar cuando empiece a grabar.

Nico: —Cada vez que vengo para acá, me dice: "Cuidá el mate". Ahora, me dijo: "Arranco a grabar yo, y vuelve a casa". Es el del laburo, si ella está grabando se lo lleva ella, si yo estoy haciendo…

—Pero les está yendo bien, pueden comprar un mate.

Nico: —Sí, pero este lo compré en Uruguay. Me gustan mucho los mates de los uruguayos a mí.

Juntos en camarines, Nicolás Vazquez, Flor Vigna y Benjamín rojas (Christian Bochichio)
Juntos en camarines, Nicolás Vazquez, Flor Vigna y Benjamín rojas (Christian Bochichio)

—¿En que momento Gimena te quiere echar de tu casa?

Nico: —La gente me conoce a mí trabajando, con esta energía, produciendo, actuando, en una nota, y creen que soy así todo el tiempo. Pero en mi casa soy bastante planchado: guardo energía, cargo batería, trabajo. Ella es más arriba que yo. Para el afuera ella es más tranquila y se protege, pero en casa es más arriba que yo, yo puedo estar más tranquilo y nos divertimos mucho con ese ritmo. Hay un equilibrio absoluto.

—¿En qué momento dice: "Nicolás, te vas a dormir"?

Nico: —Somos muy equilibrados en casa. No pasa eso. Nunca tuve un quilombo de convivencia. Nos complementamos.

—Benjamín, Rita tiene 8 meses. ¿Cómo fue este tiempo en la pareja?

Benjamín: —Recién ahora estamos recuperando nuestros tiempos y nuestros momentos. Y sí, a veces uno tiene una horita para, no sé, meterse en un mail y ver, y hoy estaba tejiendo no sé qué y justo yo me metí y me dijo "Ay, ¿no ibas a ir a lo de tu hermano?" (Risas).

—Estás en el momento en el que la fantasía sexual que tiene uno es dormir, lo único que quiere el primer de año de un bebé es dormir.

Benjamín: —Claro, exactamente: dormir.

Nico: —Igual, dormir es bastante lo tuyo.

Benjamín: —Sí, a mí me gusta dormir. Siempre me despierto y cuento cuánto dormí. Tengo un TOC. Me gusta dormir.

Nico: —(Risas) Qué lindo que sos.

—Flor, ¿hace cuánto estás de novia?

—Yo no estoy de novia. Ellos en un principio sabían todo. Son como mis hermanos, ya están adoptados.

Flor Vigna en el escenario (Veronica Guerman)
Flor Vigna en el escenario (Veronica Guerman)

—Ustedes hinchan mucho por ella en el Bailando. Nico, me dijiste que estás convencido de que ella gana.

—Es de las mejores, sí. Yo estoy preocupado más que convencido, porque si ella llega a ganar o llega a la final, esta chica no tiene vacaciones. Nos interesa el descanso. Si ella está feliz, nosotros estamos felices.

—Claro, te preocupa porque hacen 8 semanas más, cortan para descansar un poquito, y retoman con la temporada de verano que ya está confirmada. 160 mil personas vieron la obra.

—Así es. Es un número que han alcanzado muy pocas obras. No tiene techo. Te das cuenta por cómo funciona. Hay mucha gente que hoy, gracias a esta obra, tiene un lindo trabajo y eso es lo mejor que me puede pasar: llegar al laburo tres horas antes, tomar mate con todo el equipo. Compartimos mucho tiempo con ese equipo, no somos nosotros tres, todo el tiempo se comparte: "Che, hoy hay una picada", "Che, llegó un ratito antes". Y eso también se transmite arriba del escenario, no es una casualidad, se trabaja mucho.

—¿Hay cábalas pre función, o rituales?

Nico: —No cábalas, hay como una cosa de concentración.

Benjamín: —Arengas.

Nico: —De arenga. De juntarnos un poco en el camarín la última media hora los tres solos.

—¿Algún brindis con alcohol?

Nico: —No, no, no, prohibido el alcohol.

Flor: —Mate.

Nico: —Alguna cervecita se me puede escapar un sábado, media botellita, pero no es que nos vamos a tomar un whisky. La obra tiene un timming que si tenemos un poco de pedo no la podemos hacer.

—Música sí.

Nico: —Mucha música.

Flor: —A él le gusta mucho la música de película. Benja es más bohemio.

Benjamín: —Ella entra bailando. A veces me enseña algún paso.

Flor: —Yo les pongo tipo salsa, como algo para arriba. Pero si no a él le gusta Rocky, Flashdance, Dirty dancing.

Nico: —A mí no me sacás de Coldplay.

Nicolás Vazquez junto a Adrian Suar (Veronica Guerman)
Nicolás Vazquez junto a Adrian Suar (Veronica Guerman)

—En el post función es muy fuerte lo que pasa con el público, ese acercamiento que hay con ustedes le encanta a la gente.

Nico: —Sí, lo siento. Yo hacía ese agradecimiento pero tenía que ver con el unipersonal. Cuando empecé a hacer obras profesionales y comerciales soñaba con poder hacer esa marca mía donde pueda hablar con el público, y terminar. Me sale y lo siento, me hace bien. Eso que vos decís que les hace bien a ellos es un poco egoísta, pero me hace muy bien a mí.

—¿Cuando terminan se van rápido cada uno para su casa?

Nico: —No. eso es lo mejor que tiene esta obra. Benja se va bastante rápido en relación a nosotros pero se mudó a La Plata y tiene a la nena chiquita. Pero voy a decir algo que es espectacular y que empieza hablando no bien de ella (por Flor) y termina muy bien. Cuando llegó le fue difícil entender lo que era el teatro. "¿A qué hora se ensaya, a qué hora terminamos, a qué hora me voy?". Nos miramos nosotros y dijimos: "¿Qué? No, no, esto es teatro. Se empieza, no se sabe cuándo se termina, vamos a ver si hacemos un buen ensayo". Entonces miramos y dijimos: "¿Podrá entender?". No solo lo entendió sino que hoy lo disfruta y es la última en irse conmigo. Eso hace que haya momentos espectaculares. El otro día terminamos hablando en un camarín todo el equipo ahí, en el piso. El teatro no es solo: "Nos subimos, decimos la letra, nos vamos a casa". Son dos horas antes que se vaya, hora y media, estar con tus compañeros, hacer la función, terminar, tener la devolución, preguntarle a tu compañero cómo está. En eso me siento muy orgulloso porque ahí es donde nos quedamos todos tranquilos, miramos y decimos: "Que bien que está creciendo esta pendeja en todo aspecto, no solo en el profesional, como persona". Y eso también tiene que ver porque es una esencia que lleva ella, no es que antes lo hacía porque no la llevaba, no sabía que era así.

Flor: —Me adoptó, ¿viste? Soy su polla.

Nico: —(Risas) Qué linda que es.

Flor: —Sí, es una sociedad en equipo. El concepto que él lleva es también el de familia.

—¿La pasan siempre así de bien? ¿Tiene que ver con esto que funcione?

Nico: —Yo creo que sí, ayuda. Igual cuando uno se sube a un escenario tiene que salir a hacer lo mejor para darle a la gente, te lleves bien o mal con tus compañeros. Hay que saber separar. Pero ayuda mucho cuando vos te querés con tus compañeros, cuando vos creés en lo que estás haciendo y en lo que está atrás del escenario, que es todo esto que ves acá. No es casualidad, estamos haciendo la nota con vos y está ahí Gime, que se va ahora para otro lado. A mí me gusta trabajar así, con la generosidad y con el amor. Me parece que es la mejor receta.