Alberto Cortez cómo la historia detrás de su canción "Callejero" (Audio: Radio El Mundo)

"Fue como si me clavaran un puñal en el alma. Éramos tan amigos…". En una de las últimas entrevistas que Alberto Cortez brindó, recordó cómo nació "Callejero", la canción que le dedicó a un perro callejero de su barrio en las calles de Madrid, en donde vivió los últimos años.

"Es un perro que se crió como el guardián nocturno de la obra del edificio donde después fuimos a vivir. Se llamaba Moro o Palomo. Y fue el punto de partida de hermosas amistades, porque todo el mundo lo quería. Pero él nos escogió a mi mujer y a mí como amigos. Al único departamento al que subía era al nuestro. Y cuando se quería ir, se paraba delante de la puerta, había que abrirle y se iba. Por eso digo en la canción que 'su filosofía de la libertad fue ganar la suya sin atar a otros, y sobre los otros no pasar jamás', contó alguna vez el cantante argentino que falleció este jueves.

En diálogo con Adrián Noriega en su ciclo radial de Radio El Mundo, el cantautor argentino relató hace un tiempo una anécdota que compartió con la mascota de la vecindad y su mujer ya que a veces ellos lo llevaban a su casa.

"Él (por el perro que tenía dos nombres), no quería saber nada con los ascensores. Es por eso que mi mujer (Renée Govaert) era la que se sacrificaba y subía por escalera con él, yo no tenía tanta paciencia. Entonces, ellos subían y él se quedaba en casa", comenzó Alberto su historia.

Alberto Cortez – Callejero (Video: YouTube)

"Una noche, volví de un show, abrí la puerta y escuché roncar adentro de la casa. Pensé: '¿Qué es esto?'", continuó el cantante sobre las sospechas que empezaban a surgir dentro de su cabeza.

¿Cómo siguió? "Me fui a la cocinar a tomar un vaso de agua para calmarme y fui caminando lentamente al dormitorio", respondió Cortez.

Al llegar a la habitación que compartía con su esposa belga, la encontró a ella durmiendo en una cama, "y en la otra estaba el perro roncando como loco". "Cuando escuché dije: 'Tengo que entrar con la idea de morir matando'. Uno piensa cualquier cantidad de barbaridades", se sinceró.

Al ser de todos en el barrio, el perro llevaba en su cuello colgadas distintas chapitas con nombres y números de teléfonos. "El nuestro no estaba, pero cuando murió, a los primeros que llamaron fue a nosotros", dijo Alberto Cortez al lamentar la muerte de su querido amigo, que había sido atropellado por un auto.

Alberto Cortez murió este jueves 4 de abril a los 79 años. Había sido internado de urgencia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) el miércoles pasado en Hospital Universitario HM Puerta del Sur, en Móstoles, a las afueras de Madrid.

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