Ramiro Blas poco tiene que ver con Carlos Sandoval, el perverso doctor que encarna en Vis a Vis. Relajado y divertido, desde un restaurante en la playa donde almuerza con su hijo menor Vito, Tomás Fonzi y otros amigos, el actor habló vía Skype con Teleshow.

El doctor Carlos Sandoval con Teleshow

Sin embargo, antes de arrancar con la entrevista, el médico de la serie española se adueñó de la cámara: "Yo no sé lo que es descansar, uno duerme lo que es necesario", comenzó. Al ser consultado por el placer que le causaba torturar a sus pacientes, Sandoval contestó: "En ningún momento causa placer, las cosas son lo que tienen que ser y suceden porque tienen que suceder, las cosas pasan por el aquí y ahora, se está vivo o no se está, el castigo va mas allá de cualquier actitud humano y no me corresponde a mi castigar  ni ser castigado. Hay que disfrutar lo que toca vivir".

¿Por qué tortura a sus pacientes? "Eso es algo que golpea mi corazón aunque crean que no lo tengo, yo no torturo. Simplemente doy lo que sus almas piden, intento que crezcan, que sean mejores personas, que puedan vivir del brillo que tienen y creen que no tienen, simplemente quito la cascarita de aquello que está pero que no ellos saben". Sobre si algo le daba miedo, fue contundente: "La ignorancia" y respecto a la posibilidad de quedar preso, analizó: "Uno empieza preso, si tiene suerte, agallas, termina libre. El peor problema es estar preso es aquel que sabe que está preso desde el primer día en que nace y ni puede salir de su propia prisión, ¿quiénes están presos? Aquellos que dependen de la compra impulsiva aquellos que dependen de una tarjeta de crédito, de un partido político y de lo que diga el oteo. La libertad es el principio de todo, yo soy libre, busco libertad, inspiro liberta e invito libertad quien quiera verla que la vea, quien no, que se vista de amarillo".

Intimidante y lejos de esbozar una sonrisa, el médico abandonó la charla  y al fin, dio paso a Ramiro Blas, el actor de 52 años que desde hace trece vive en España y que desde hacer cuatro  temporadas le da vida al personaje de Vis a Vis.

Ahora sí, Ramiro con Teleshow

Ramiro Blas, con Teleshow

¿Cómo es la repercusión en la calle tras interpretar al doctor? "No hay odio ni nada, al contrario. Algo que me ha pasado es que miré la serie y no vi a Ramiro Blas en el personaje, vi a Carlos Sandoval que tiene vida propia entonces me encanta porque el fin último o lo que busca el actor es desaparecer de  la escena y que el personaje cobre vida por su mismo. Vi un trabajo maravilloso, no un hijo de puta, enfermo psicópata. Así que de momento genial, solo falta que lo vean los productores".

No es la primera vez que se pone en el rol del malo. "Te ven siempre así, Ramiro Blas, pelado con esa voz, es malo…", bromea quien interpretó al malvado Victor Musad, líder de una secta en Culpable de este amor en el 2004 con Juan Darthés y Gianella Neyra y al doctor Javier Mansilla en el 2017 en Golpe al corazón con Eleonora Wexler y Sebastián Estevanez.

Sin embargo, no le preocupa: "Siempre va de malo, no sé por qué, está buenísimo. Me divierte siempre y cuando haya trabajo los 365 días del año, ahora cuando no lo hay… Me molesta encontrarme con el Ramiro Blas malo que se levanta todas las mañanas y dice 'por qué estás sin trabajo', porque siempre depende de que llame un tercero. Eso sí me molesta, el loquito que está dentro de cada actor".

Como muchos artistas, vivir de la actuación no es fácil y cada vez que un proyecto termina siente que hay que "empezar de cero". "Hay una cosa morbosa, mucho mas que la que puede provocar un personaje como Sandoval", dijo sobre su carrera que define como "tan bella como complicada".

Alguna vez dijo que la serie sobre Cruz del sur la había salvado la vida. Fue por que él estaba en un momento complicado y el teléfono "sonó justo" y asegura que el papel le permitió "dar un paso adelante como actor, agachar la cabeza y sudar la camiseta".

Mucho más que actor

Nació en Mar del Plata y al terminar la secundaria vino a Buenos Aires donde se recibió de licenciado en Marketing y llegó a ser gerente de una de las empresas lácteas más importantes del país. Sin embargo, un día decidió patear el tablero, viajó a Europa y comenzó a incursionar en el modelaje.

Luego se dedicó a la actuación, trabajó en Los médicos de hoy, El precio del poder, Franco Buenaventura el profe, Resistiré, Culpable de este amor y hasta participó de Reality Reality, el ciclo producido por Quique Estevanez que se emitió por Azul Televisión en el 2001 en el que un grupo de actores tenía que convivir durante cuatro meses en una casa. Ganó el concurso, pero tuvo algunos problemas con el premio: "Me inventaron una multa para sacarme la guita porque no la tenían, me hicieron pisar el palito, estaban todos los números puesto. Dejé el cheque y al día siguiente, ¡fue el corralito!".

Ramiro Blas en Reality Raeality (Azul Televisión)

A pesar de eso, tiene un buen recuerdo del programa que compartió con Juan José Camero, Emilia Mazer, Edda Bustamante, Fabián Mazzei, Martín Karpan, Gisella Barreto, Emilio Bardi, Jessica Schultz, Marisol Otero, Octavio Borro, Maximiliano Ghione, Pía Galliano, Gonzalo Heredia, Alejandra Majluf y Sabrina Garciarena: "Era una casa divina, con un parque divino, comida paga, sueldo, es una experiencia", recordó, aunque sufrió estar lejos de sus hijos Valentino y Bruno que hoy tienen 24 y 23 años, también es papá de Vito de 13.

Por eso a Ramiro no se le caen los anillos: "Con tal de comer, mato gente", bromeó y aseguró que si mañana tiene que trabajar de otra cosa, no lo haría sin problemas.

En el 2006 decidió irse a vivir a España con su familia y no se arrepiente: "He dormido todas las noches, salvo cuando decidí no dormir", dijo y al ser consultado sobre si volvería a la Argentina dudó, aunque sí vendría por un breve lapso si un proyecto lo requiere.

Aunque está muy cómodo en el viejo continente, cuenta que no es fácil trabajar, ya que no hay muchos papeles para extranjeros y analizó los tiempos que corren, en los que vale más lo que pasa en las redes que en la acción: "He visto cómo contratan a alguien para una serie por los seguidores que tenían, pero jamas hizo medio curso de actor".

Divorciado y padre de tres hijos (solo el menor vive en España una semana con él y una con la mamá) Ramiro espera que pronto llegue un proyecto que lo entusiasme, "esa es las cagada, que uno se pone exigente", admitió y no se quiso despedir sin antes dejarle un saludo a "la marea amarilla" a la que describió como "la audiencia más increíble y fiel de todo el planeta".

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