La pelea Nazarena Vélez vs. Carmen Barbieri protagoniza esta columna de los insufribles de la semana. Vienen cruzándose desde la época de la obra Leonas, y desde ese momento se odian. Cada tanto vuelven a la carga con algún dardo venenoso la una contra la otra. Esta semana, con la excusa de defender a sus hijos, las mujeres se cruzaron otra vez. La madre de Barbie dijo "qué podrida me tiene la amante de Porcel", mientras que su colega disparó: "Arruinó muchas vidas y ahora esta hundiendo a su hija". Las dos mujeres desconocen la sutiliza y la ironía y se tiran con puro barro mediático. Insoportables.

Carmen Barbieri y Nazarena Vélez
Carmen Barbieri y Nazarena Vélez

Hablamos de peleas viejas, pero ahora apareció una digna de la época de los influencers, protagonizada por Julia Mengolini y Jimena Barón. La periodista hablo de la contradicción del feminismo y las fotos sexys. Según ella: "'Empoderarse es mostrar un culo, sin complejos, que no se parece al de Jimena Barón. Empoderarse es sentirse hermosa aunque tu belleza no responda a los parámetros culturales que el patriarcado diseñó. Empoderarse es usar las horas de gimnasio para ir a tomar birra con tus amigas sin que te importe cómo se te hincha la panza. Empoderarte no puede ser 'sentirte más linda' porque entonces tu 'empoderamiento' está al servicio de los demás. Empoderarte es sentirte más libre".

Barón le contestó con todo, sin tener en cuenta la sororidad que tanto pregona: "La misma foto de mi culo años atrás cuando no iba al gimnasio y pesaba varios kilos más me hace una mujer real, respetable y honesta. Hoy, entrenando duro y amando y compartiendo mis pompas firmes con libertad, soy una hipócrita y frívola esclava. Interesante feminismo… selectivo". Insoportables las dos, pero al menos es una pelea nueva.

Diego Maradona finalmente se fue del país. Atrás dejó peleas y reproches familiares y también su separación de Rocío Oliva. Maradona siempre es objeto de la mirada de la gente y del periodismo. Aunque no quiere, durante el tiempo que está en el país los noticieros, los programas de espectáculos y las redes sociales están a full con él y sus idas y vueltas. Hay casi una saturación de información Maradoneana cuando el Diez está en la Argentina. Para su paz, y para la nuestra, volvió a México para hacerse cargo de su trabajo. Acá, todos felices y su familia más tranquila ya que dejarán de estar en el ojo de la tormenta. Insoportable más allá de él.

Las idas y vueltas de Luciano Castro y Sabrina Rojas, insoportables. Lo que parecía una separación más dentro del mundo del espectáculo se convirtió en una novela de capítulos. Esta semana la actriz publicó fotos con amigas, luego publicó un video con su ¿ex? bailando. Y ayer él subió una foto con Sabrina como si estuvieran juntos otra vez. Extrañamos las separaciones en las cuales los famosos se tiran con munición pesada y terminan todo con un portazo. Este ida y vuelta tan cool y relajado nos resulta insoportable ya que no sabemos cómo reaccionar. Al fin, ¿están separados o no? Qué duda insoportable.

La temporada de verano más insoportable en años: somos contradictorios y nos quejamos de las peleas pero también las extrañamos. La presente temporada de verano es de las más aburridas que uno recuerde en muchos años.

En Mar del Plata hay que agradecer que existen Carmen, Nazarena y Flor de la V. Ellas mantienen viva la temporada con sus cruces mediáticos. El resto de los elencos de La Feliz poco aportan a la realidad chimentera de la Argentina. Carlos Paz es un caso más grave: está casi terminando el mes de enero y no han generado un chisme como la gente. La protagonista de uno de los éxitos del verano es una mona de la obra Locos por Luisa, y la pelea más fuerte hasta hoy es el enfrentamiento de Flavio Mendoza por el "pasaporte" de entradas más baratas para algunas obras.

Me olvidaba: Fátima Florez se cayó al piso y se dio un porrazo cuando hacía de Raffaella Carrà. Después de esto no hay nada destacable en la Villa. Por favor, despierten artistas, esperamos más de ustedes: no arriba del escenario, sino delante de una cámara de televisión. Traten de ser más picantes y un poco menos aburridos: son insoportables.

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