"Se vuelve duro por momentos. Y en otros es lo más fascinante del mundo porque descubrís voces y talentos", dice Tini Stoessel sobre su función como coach en La Voz, el ciclo que Telefe estrenó esta semana con gran éxito.

La principal dificultad que manifiesta la ex chica Disney al realizar su función es la de no conocer absolutamente nada de la historia de los participantes, debiéndose guiar solo por su voz. "Al público le muestran la historia y de dónde viene; nosotros no, solo los escuchamos", explica la cantante, aunque reconoce que es positivo dejarse llevar únicamente por la habilidad, sin influencias externas.

—¿Cuánto de talento, cuánto de trabajo y cuánto de suerte?

—De trabajo te diría que un 80%; o un 50%. La suerte sí, te llega, y de repente te tiene que pasar a vos porque te tiene que suceder. A veces hay algo que va más allá del talento y que no se enseña en ninguna facultad, que es a la hora de transmitir. Quizás no sos la persona que más afina en este mundo, pero cantás una canción con una guitarra y la gente se larga a llorar. Eso también es parte del paquete.

—¿Seguís siendo muy familiera?

—Más. Lo que me pasa mucho en este trabajo es que me doy cuenta de todo lo que no quiero ser.

—¿Qué no querés ser? ¿Qué viste?

—No quiero perder a mis afectos de toda la vida. Yo tengo a mis amigas desde los dos años, y vienen a dormir, me acompañan, me vienen a visitar y yo voy a visitarlas a ellas, se quedan a dormir en mi casa, y mi mamá viene todos los días, me trae la comida al mediodía. Me traen al canal, y cenamos todos juntos a la noche.

—¿Seguís viviendo con ellos?

—Sí, vivo con ellos. Es algo que me hace bien.

—Claramente es una elección, porque desde lo económico, si quisieras vivir sola podrías hacerlo.

—Totalmente, sí. ¿Pero sabes qué me pasa? Si uno logra y logra y logra, y gana y gana, y el poder y todo, de nada sirve si no podés compartirlo con las personas que amás. A la hora de decidir tener una familia, o decidir tener un hijo, es hasta dejar ese egoísmo de lado. El ser madre y decir: "Todavía tengo que hacer un montón de cosas en mi vida", y digo: "Qué ganas de ser mamá para poder compartir todo lo que estoy haciendo con mi hija o mi hijo, y poder darle todo a esa persona". Son los valores que quizás hasta mis papás me dieron de chiquita.

—¿Te imaginás mamá joven?

—No lo sé… Puede ser a los 30, en unos años, no lo sé. También depende del momento de vida. Obviamente que soy joven, y sé que todavía tengo que vivir un montón de cosas. Pero nací para ser madre y eso es así: sí, voy a ser mamá como sea.

—Hoy las mujeres nos permitimos mucho más también, y es súper válido no querer tener hijos.

—Está perfecto.

—Y está genial también poder decir: "Soy súper exitosa y me voy a sentir realizada cuando sea madre", si es así.

—Es que tampoco es desde ese lugar. Sé que es algo a lo que vine al mundo, a ser mamá, y no hay nada con lo que sueñe más que formar una familia.

—¿Te imaginás mamá con Pepe Barroso?

—Obviamente que a la hora de elegir a la persona que me acompaña imagino siempre un futuro. Puede pasar, como no. Si te digo lo veo hoy, me lo imagino como padre, y me emociona.

—Hoy están en un muy buen momento como pareja.

—Estamos en un muy buen momento, sí. Ahora está en Los Ángeles. Está terminando allá, porque estudió dos carreras en Estados Unidos, así que le falta muy poquitito, menos de un mes para terminar.

—¿Cómo te llevas con la relación a distancia?

—Si hay amor, constancia y esfuerzo, se puede. Pero no es fácil, de hecho nosotros estuvimos un tiempo separados, y ahora volvimos. Creo que también juntarnos tan jóvenes habernos separado un tiempo y haber vuelto desde otro lugar, nos hizo bien. Muchas veces dicen: "¿Volver con tu ex novio? No lo hagas". Y en este caso, por ahora está funcionando muy bien, y estoy muy contenta.

—¿Los celos a la distancia se pueden manejar, o lo tenés cortito?

—Los dos somos muy parecidos: yo no le doy nunca una razón y él no me da nunca una razón para serlo. Creo que en 3 años de conocernos habrá pasado tres veces de una escenita, porque a veces hasta nos aburrimos de no ser celosos.

—No mirás un like en Instagram.

—Ni siquiera. ¿Podés creer? Nada de eso. Pero él es de otra época, lo conocés y es un tipo que decís: "No puede ser que tengas 21 años". Es imposible.

Tini Stoessel, en la presentación de “La Voz” (Foto: Verónica Guerman / Teleshow)
Tini Stoessel, en la presentación de “La Voz” (Foto: Verónica Guerman / Teleshow)

—¿Cómo te llevás con el feminismo?

—Bien. Creo en la igualdad, ni más ni menos que eso. No hay que perder el centro de eso. Prefiero no meterme, pero creo en la igualdad entre el hombre y la mujer, las mismas oportunidades, el respeto mutuo. Y creo en la mujer, obviamente. Yo trabajo y me gano la vida desde que tengo 13 años.

—¿Hay algo que te haya costado más en el recorrido por ser mujer?

—No. Desde mi experiencia personal, no. Tuve una experiencia increíble, tanto con las mujeres como con los hombres con los cuales me relacioné. Sé que no a todo el mundo le pasa eso, sé que muchas mujeres sufrieron, y estoy totalmente en contra de eso, obvio. Por eso te digo: estoy a favor de la igualdad.

—¿Cuál es el regalo más raro que te han hecho los fans?

—Muchos regalos raros. Me ha pasado muchas veces de recibir a fans o conocer que tengan tatuado tu nombre en sus cuerpos, o tienen a mi perra Olga tatuada con mi nombre arriba, y yo digo: "¿Vos estás loca?". La madre que está al lado me dice: "Es que te ama". Yo no lo puedo creer.

—¿Nunca es un peso? Hay una responsabilidad en todo lo que decís, en todo lo que subís en una red social.

—Obvio, totalmente.

—Hay un montón de chicas chicas y chicos que te tienen como referente.

—Sí. ¿Pero sabes qué me pasa? Desde chica siempre dejé en claro que estoy lejos de ser perfecta. De hecho, soy igual que todos ustedes, y es un mensaje que me parece muy importante transmitir, porque obviamente al artista quizás siempre lo ves o maquillado, lindo, o sonriente.

—Hay muchas artistas, muchas mujeres, que están empezando a subir en redes sociales fotos más naturales, pero a la vez hay algunos que les escriben cosas súper violentas.

—Y… mirá el punto que estábamos hablando recién: nos juntamos todas las mujeres para esta marcha, o para esto, para lo otro, pero después la primera en criticarte es una mujer. Y decís: "¿Cómo? ¿Dónde está el mensaje?". Porque debería ser si la chica que sube una foto tiene ganas de retocarse un grano, tiene ganas de lo que sea, y es feliz, dejala ser feliz.

—La que se quiere retocar y la que quiere mostrar las celulitis también.

—Exacto, la que no tiene ganas de hacerse nada y mostrarse tal cual, dejala si es feliz. Y si es una crítica constructiva, hacela constructiva, no la hagas dolorosa.

—En una charla imaginaria con la nena que eras cuando empezaste, ¿qué te dirías?

—Lo que me sigo diciendo todos los días: mantener a mis afectos cerca. O quizás decís: "Yo no puedo porque no tengo una buena familia o sufrí tanto por esta familia porque mi papá era de tal forma, mi mamá…", y ahí buscar una persona que te haga feliz, que te haga bien. Y no olvidarse de por qué elegiste esto. Voy a ese cuarto que no había nadie, que estaba yo frente al espejo, cantando y siendo feliz, y digo: "Claro, ahí está esa nena que siempre soñó estar arriba de un escenario". Me acuerdo siempre de esa nena que siempre soñó con poder dedicarse a esto.

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