Fue una historia de amor que debió afrontar muchos obstáculos. Y que el 26 de junio de 2015 pareció haber llegar a un final feliz cuando Cinthia Fernández y Matías Defederico se casaron frente a sus tres hijas, las gemelas Charis y Bella, y Francesca, y viajaron en familia rumbo a Turquía. Sin embargo, la libreta roja no logró cambiar algunas cuestiones que andaban mal de antemano en la pareja. Y finalmente en febrero de este año ambos confirmaron su separación.

En ese momento comenzó el proceso lógico que suele darse en estos casos. ¿Cuál? Mientras uno llora -aquí, Cinthia-, el otro -es decir, Matías- dice que no está dispuesto a dar marcha atrás en su decisión. Entonces empiezan los tironeos por los hijos, en este caso las niñas, y los reproches de ambos lados. Hasta que finalmente cada uno se pone en pareja, ella con Martín Baclini (35) y el futboblista con Priscila Leskiw (26). Pero inmediatamente comienzan los reclamos económicos. ¡De manual!

En pleno proceso de divorcio, días atrás Cinthia se quejó en los medios de que su ex le pasaba tan sólo 20 mil pesos por mes para la manutención de sus hijas. Pero Defederico salió a detallar que, incluyendo gastos como el pago de la niñera, la cuota del jardín de infantes, el mantenimiento del vehículo que utiliza la bailarina, la obra social y la televisión satelital, esta cifra ascendía a 85 mil pesos mensuales.

Este lunes, finalmente, los abogados de uno y otro se reunieron para llegar a un principio de acuerdo. Y Ángel de Brito dio algunos detalles al respecto en Los ángeles de la mañana, por El Trece. Así que se supo que los bienes a dividir tras el divorcio serían: una casa en Escobar, donde actualmente vive Cinthia con sus hijas, un auto importado, modelo Mini Cooper, y una camioneta Honda de 2017. El problema con la vivienda, en tanto, es que el futbolista la habría comprado con dinero propio, y por no estar afectada como "bien de familia" podría quedar afuera de la división.

Por lo pronto, no trascendió cuál será el monto final que Defederico le pagará a su ex mujer para la cuota alimentaria de sus hijas, ya que esto se terminará de definir en una próxima reunión pautada para los próximos días. Pero los letrados de ambos firmaron un "pacto de no agresión", como para que estos problemas no se sigan ventilando en los medios. Y dejaron establecido que, de ahora en más, el futbolista deberá "pedir permiso" para poder ingresar al barrio privado en el que Cinthia vive con sus hijas.

SEGUÍ LEYENDO