"Barrio, goloso, indumentario, maratón, ovulación, romance, tomar, extractor, pasa palabra". La voz aguda y firme. Se hace un silencio y suena la musiquita de suspenso. En el próximo turno dirá "Suspicaz", y el juego habrá terminado. Todos ya deben haber visto el video: es la hazaña de Martina Barraza, una "joven editora de 22 años" (tal como la presentaba y representaba Iván de Pineda, el conductor del ciclo), quien el miércoles pasado adivinó las 25 palabras de El Rosco y se llevó el premio mayor de Pasapalabra: 1.340.000 pesos.

La hazaña fue replicada en todos los medios, como en esos grandes hitos de la televisión, y se habló de ella en los bares, en los trabajos, se fantaseó con qué haría cada uno con esa plata, y se especuló sobre su técnica para ganar. Pero la verdad es que tanto va el cántaro a la fuente, que los premios salen. Sino, basta mirar hacia atrás en la historia de la televisión y recordar algunos otros casos de personas que se volvieron millonarias -o ultra reconocidas- a partir de un concurso.

El caso emblemático en nuestro país es el de Claudio María Domínguez. "Lo hice porque no teníamos un peso. Mi papá estaba en la cárcel por un cheque sin fondos", cuenta él mismo en una entrevista con Infobae. Entró en 1968 a Odol Pregunta, el histórico programa conducido por Cacho Fontana. El ahora autor de fábulas y libros de autoayuda contestó sobre Mitología Griega y con solo nueve años ganó un millón de pesos. Además, claro, pasó a la historia de la televisión nacional.

Claudio María Domínguez y Cacho Fontana: “Odol Pregunta”
Claudio María Domínguez y Cacho Fontana: “Odol Pregunta”

"De la noche a la mañana ser el chico más conocido de la Argentina, que salías a la calle y había una avalancha humana toqueteándote… Hay que sobrevivir a eso sin tener preparación previa. La pregunta es: ¿a un hijo tuyo lo mandarías a eso? No. Pero, ¿revivirías eso? Sí, digamos que sí. Abrió puertas más positivas de las que no", reflexiona Claudio María.

Claudio María Domínguez
Claudio María Domínguez

Más cerca en el tiempo y también recordado por su carrera posterior, otro famoso que surgió en un programa de preguntas y respuestas fue Axel Kuschevatzky. Ahora es productor de cine, socio del director Juan José  Campanella, y hasta podríamos decir que ganó un Oscar (participó en la producción de El secreto de sus ojos). Pero antes de eso era apenas un fanático del cine (y del cine de terror en particular), que ganó todas las monedas de oro en Tiempo de Siembra, el ciclo que condujo Pancho Ibáñez entre 1995 y el 2000.

Para los que no recuerdan el programa, los distintos participantes respondían sobre un tema en particular del que, se suponía, sabían más que nadie. Kuschevatzky justamente respondió sobre cine de terror, y ganó el concurso. Luego contó que usó el dinero del premio para financiar los primeros números de La Cosa, su ahora mítica revista sobre cine.

Axel Kuschevatzky
Axel Kuschevatzky

Lejos de los ciclos actuales, era un programa sumamente erudito en el que se podían escuchar respuestas de dos minutos o más sobre las reacciones de Zeus ante los caprichos de los hombres, o el nombre de la editorial del único libro de poemas de Luis Alberto Spinetta. Había un jurado, y cada vez que los participantes acertaban, Pancho Ibañez solía decir "Respuesta… ¡redonda!".

Otro recordado ganador de ese concurso es Silvio Gaetti, que respondió sobre el mundo de Disney. La pregunta final fue cuántos cachorros tuvieron La Dama y el Vagabundo (cuatro), qué cantante estadounidense dio su voz a cuatro personajes de la película (Peggy Lee), y cuáles eran esos personajes (Darling, Si, Am y Peg). Como Kuschevatzky, también ganó el premio mayor de 100 mil pesos (en ese entonces, 100 mil dólares).

La diva de los teléfonos: la más generosa de todas

Pionero absoluto en el tema (por lo importante de sus premios), el programa de Susana Giménez entró en los 90 en los Record Guinnes como el programa que más cartas recibió en la historia (¡27.406.000!), y que más dinero entregó (aunque en este punto luego fue superado).

Susana Giménez (Verónica Guerman / Teleshow)
Susana Giménez (Verónica Guerman / Teleshow)

El primer gran premio lo dio en el 18 de diciembre de 1996. La ganadora fue Irma Velázquez, una enfermera de Grand Bourg, en la Provincia de Buenos Aires. Eligió tres número de un panel de 24. El 6 (porque le gustaba a ella), el 8 (porque es la fecha del cumpleaños de su hijo, en diciembre), y el 11 (por el cumpleaños de la hija, en abril). En cada uno de esos números había una de las tres marcas que auspiciaban el concurso. Ganó un millón de dólares y pasó a la historia.

Irma Velázquez, una de las grandes ganadoras en el programa de Susana
Irma Velázquez, una de las grandes ganadoras en el programa de Susana

Con los años, la cosa volvió a suceder. Fuera en la moneda que fuera y en el juego que tocara, la verdad es que Susana entregó varios millones. Un caso recordado es el de Julio Gigena, en 1998. Oriundo de Pergamino pero residente en Córdoba, se supo en su momento que no tenía un peso salvo para conectarse una línea telefónica, con la que planeaba llamar al 0600 del juego de Susana y salvarse. Por más absurda que sonara la técnica, le resultó. El cupón de su llamada salió sorteado y Gigena ganó un millón y medio de pesos.

Más allá de los llamados, también entregó millones en concursos de preguntas y respuestas. Uno de los últimos fue Salven los Millones. El 3 de agosto de 2011, un hombre y su hija salvaron el millón de pesos al responder correctamente (y apostándolo todo) cada una de las preguntas. La última fue qué número lleva el paralelo que divide las provincias de Río Negro y Chubut. Respuesta correcta: paralelo 42 grado sur.

Aún sin millones, algunos programas para recordar

Aunque no siempre fueron premios millonarios, la televisión argentina siempre tuvo predilección por los programas de preguntas y respuestas. Se pueden mencionar Pulsaciones, Justo a tiempo, Tiempo Límite, Trato hecho, El precio justo… Son muchos y representan todos diferentes épocas.

En El precio justo, conducido por Fernando Bravo, diferentes mujeres competían tratando de averiguar el precio de una licuadora para así ganarse una juguera, por ejemplo. Pero de los últimos años probablemente el más recordado sea Los 8 escalones, por la sensación que generó Gerardo Sofovich con sus conocimientos. Si no fuera porque había nacido para estar del lado de los conductores, Sofovich bien podría haber sido un ganador de sus propios programas.

En agosto de 2014 Gustavo García se convirtió en un recordado ganador de un programa de preguntas y respuestas justamente por ganarle en el mano a mano a Gerardo, y llevarse 100 mil pesos. No será el millón de dólares de Susana en los 90, pero alcanza para ser recordado.

Los casos emblemáticos del mundo

Antes de la irrupción de Pasapalabra en la Argentina, el ciclo tuvo sus ganadores en España. Aunque la dinámica es la misma, el premio allá es considerablemente más abultado. El gran ganador español de El Rosco fue David Leo, un poeta de Málaga de 27 años que se llevó en octubre de 2016 un pozo de 1.866.000 euros. Es decir, casi 46 millones de pesos. Pero no es ni el premio más grande de la historia ni el programa más recordado.

Por distintos motivos, uno de los programas de preguntas y respuestas más emblemáticos de los últimos 25 años fue ¿Quién quiere ser millonario?. De origen inglés (Who Wants to Be a Millionaire), el formato se extendió a decenas de países, incluido el nuestro, con la conducción de Julián Weich.

Constaba de 15 preguntas que conducían a un millón de dólares de premio (aquí, de pesos). Había una serie de comodines que, en caso de que el concursante estuviera desorientado, podían ayudar a encontrar la respuesta. El primer gran ganador del programa (contando todas sus versiones) fue un tal John Carpenter.

Sucedió el 19 de noviembre de 1999. en la versión estadounidense. No solo pasó a la historia por llevarse el millón de dólares sino porque, además, no utilizó ninguno de los comodines. Carpenter respondió 14 preguntas sin ayuda de nadie, hasta que llegó a la número 15, la última. Le preguntaron qué presidente norteamericano apareció en el programa de TV Laugh-In. Carpenter dijo que en esa ocasión le gustaría llamar a su padre. Sería la primera vez que usara un comodín (el de una llamada, en este caso).

Su padre atendió el teléfono, el presentador (Regis Philbin) le contó al hombre que su hijo había acumulado 500 mil dólares y estaba por responder por un millón, y lo comunicó con él. John tomó la palabra: "Hola, papá. En realidad no necesito tu ayuda, solo quería llamarte para contarte que estoy a punto de ganar un millón de dólares porque la respuesta correcta es Richard Nixon". Y así era, efectivamente.

Fue un momento inigualable, tal vez solo comparable con la hazaña de Kevin Olmstead en ese mismo programa, dos años después. El premio era un millón pero sumaba un pozo que se iba acumulando a lo largo de los programas. En ese formato, el 10 de abril de 2001 Kevin ganó la suma de 2.180.000 de dólares.

Años después, en 2008, Slumdog Millonaire (el filme de Danny Boyle que retrata la vida de un chico indio que gana el concurso), se llevó el Oscar a Mejor Película. Y para completar el ciclo, tres años después un chico indio de 26 años (Sushil Kumar) replicó el argumento de la película en la vida real, y se llevó un millón de dólares en la versión india de ¿Quién quiere ser millonario?. O más bien, 50 millones de rupias.

Por Joaquín Sánchez Mariño

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