"En esta vida lo único que hago es restar. Loco, me muero y le salvo la vida a todos".

En noviembre de 2016 la vida de Paz Machado, hija del reconocido fotógrafo de los famosos Gabriel Machado, hizo un giro de 180 grados. Después de muchos años de sufrimiento interno por su cuerpo, decidió hacerse un bypass gástrico con el que adelgazó 50 kilos en 12 meses.

El antes y después de Paz, la hija de Gabriel Machado
El antes y después de Paz, la hija de Gabriel Machado

El bullying en el colegio, la muerte de sus abuelas, el teatro, una carta a sus padres y a sus amigas, la cirugía: todo eso fue clave para el cambio de Paz, quien con apenas 19 años celebra no haberse animado a quitarse la vida, como aquel pensamiento oscuro que se le cruzó por la cabeza.

Gabriel y Maricel acompañaron a su hija Paz el día de la operación, que también recibió la visita de sus amigas Valentina y Candela
Gabriel y Maricel acompañaron a su hija Paz el día de la operación, que también recibió la visita de sus amigas Valentina y Candela

"Les escribí que la operación era el último manotazo de ahogado: 'Si no es esto, me rindo'. Era eso, o me mataba", cuenta Paz sobre la carta que les envió a sus padres por WhatsApp, allí donde por primera vez les contaba cuánto sufría por su obesidad. "Hasta ese momento todos pensaban que no me importaba. Pero yo lloraba sola, sin contarle a nadie".

Empecé a pensar que la única solución era matarme
La actriz comparte en su cuenta de Instagram (@pachumachado) fotos de su antes y después de haber adelgazado 50 kilos
La actriz comparte en su cuenta de Instagram (@pachumachado) fotos de su antes y después de haber adelgazado 50 kilos

En una charla íntima con Teleshow, Paz Machado, que trabaja en el estudio fotográfico de su papá, revela parte del contenido de ese texto.

"Hasta el día que decidí operarme, nunca en mi vida había hablado de la incomodidad que me generaba mi cuerpo. Yo demostraba que era feliz con mi obesidad pero era la mentira más grande que decía en mi vida. En realidad, me molestaba que la gente supiera que yo quería cambiar mi cuerpo y no lo hacía. Prefería que pensaran que estaba bien y no que fracasaba", asegura la joven actriz, a un año de la cirugía que le cambió la vida.

Aquí, participando de una sesión de Pico Mónaco con otras modelos (Crédito: Machado)
Aquí, participando de una sesión de Pico Mónaco con otras modelos (Crédito: Machado)

Una infancia marcada por el bullying y los llantos a escondidas

Según describe Paz, hasta que empezó la secundaria almorzó sola todos los días en el colegio. Sus compañeras no le hablaban, la insultaban y la discriminaban por su físico. "Solo me daban bola cuando querían algo de mi papá: que las lleve al teatro o a conocer a algún famoso. Me ha pasado de ir a ver una obra un domingo con una compañera y que el lunes pasara por al lado mío y ni me saludara. En el comedor, me acercaba con la bandeja a una mesa y ponían una cartera en una silla que estaba vacía con tal de que no me sentara con ellas porque no era cool juntarse conmigo", relata, entre las tantas situaciones difíciles que le tocó enfrentar. "Un día fui llorando desconsoladamente a contarle a la directora algo que me habían hecho y me respondió: 'Y bueno, son cosas de chicos…'"

No tengo un lomazo, tengo celulitis, estrías. ¿Me importa? No

En esa época sus padres trabajaban mucho y Paz quedaba al cuidado de sus dos abuelas, que vivían en su casa. "Cuando tenía 12 años murieron las dos, con una semana de diferencia, y se me vino el mundo abajo. Eran todo para mí. Yo no hablaba con nadie en el colegio pero sabía que llegaba y estaban ellas en mi casa y no me importaba otra cosa", dice, resaltando que su abuela materna falleció a los 63 años por obesidad.

"A raíz de eso mi mamá, que también era obesa, nos contó que quería hacerse un bypass gástrico. Yo me enojé muchísimo y le dije: '¿Vos también te vas a morir y me vas a dejar?'. Ella se puso mal y en ese momento decidió no operarse", recuerda Paz, quien después de mucha terapia entendió por qué no quería que su madre –Maricel– se sometiera a la cirugía.

Maricel acompañó a su hija en la decisión de que ella había tomado unos meses antes
Maricel acompañó a su hija en la decisión de que ella había tomado unos meses antes

"En agosto de 2016 se lo hizo, y cinco días después, cuando le dieron el alta, me di cuenta que en realidad no quería que se operara porque yo iba a ser la única gorda de la familia, e iba a quedar expuesta".

Los pensamientos oscuros, la idea del suicidio

Paz dice que hasta que empezó las clases de teatro, a sus 13 años, no le encontraba sentido a la vida. "No tenía amigas, mis abuelas se habían muerto y yo me sentía muy sola. No quería demostrar ningún sentimiento con mis papás porque sabía que ellos también estaban angustiados. Intentaban acercarse a mí pero yo estaba totalmente cerrada. No dudo del amor de ellos, pero no me lo sabían dar y yo no lo podía recibir en el estado que estaba. Empecé a pensar que la única solución era matarme. Sentía que estaba angustiando a mis papás, que ya bastante tenían con que habían muerto sus madres. 'En esta vida lo único que hago es restar. Loco, me muero y le salvo la vida a todos', decía".

Familia Machado: Maricel (enfermera), Paz (trabaja en el estudio de su padre), Nazareno (futuro odontólogo) y Gabriel (fotógrafo).
Familia Machado: Maricel (enfermera), Paz (trabaja en el estudio de su padre), Nazareno (futuro odontólogo) y Gabriel (fotógrafo).

"Muchas veces estuve a punto, pero siempre había algo que me hacía pensar en mí, que me hacía sostenerme y no eran mis papás ni mi hermano. Después me di cuenta que era yo, que quería vivir porque había momentos en que los que la pasaba bien", agrega Paz, que suele compartir en su cuenta de Instagram fotos y videos con los distintos famosos que conoce por su trabajo, y con quienes graba espontáneas escenas.

Yo demostraba que era feliz con mi obesidad pero era la mentira más grande que decía en mi vida

La fobia a mostrar el cuerpo

"Ustedes no saben lo que a mí me genera que mis amigas en verano arreglaban para ir a piletas y yo vivía poniendo excusas para no ir", decía un fragmento de la carta que Paz le envió a sus padres el 15 de agosto de 2016, cuando tomó la decisión de operarse.

Paz comparte fotos acompañadas de profundas reflexiones en su cuenta de Instagram
Paz comparte fotos acompañadas de profundas reflexiones en su cuenta de Instagram

Cuando pasó a la secundaria se liberó, logró formar un lindo grupo de amigas y empezó a divertirse en el colegio. "El que en realidad me conoce hace mucho sabe que yo siempre fui así, pero necesitaba exteriorizarlo. No sé cómo hice ese click pero dejó de importarme todo y empecé a mostrarme decidida. Así me gané respeto y me armé mi grupo de amigas. Estar conmigo ya no estaba tan mal visto. Era muy copada. Entraba al aula gritando".

Pero no todo eran sonrisas. "Ver que mis amigas se prestaban ropa entre ellas era una puñalada en el corazón. Nunca pude cambiarme delante de ellas, ni siquiera ponerme un traje de baño. Me daba vergüenza. Siempre me quedaba en vestido corto y, si tenía que meterme a una pileta, era con una remera. No usaba short ni para salir a la calle".

Paz adelgazó 50 kilos. 10 antes de la operación y 40 después
Paz adelgazó 50 kilos. 10 antes de la operación y 40 después

Además, denuncia cuánto le costaba conseguir prendas de vestir. "Lo que pasa con los talles es una guachada. Iba al shopping sola y me compraba lo que conseguía, no lo que quería", cuenta quien debió achicar casi toda su ropa y también cambiar prácticamente su vestidor tras la pérdida de peso. También explica que tardó mucho en ponerse un jean después de la operación: "Cuando me compré uno y vi que no era de talles especiales fue el indicio de 'Lo estoy logrando'".

Empecé a pensar que la única solución era matarme

Instagram, "el consultorio de amor"

Así califica a la red social en la que tiene más de dos mil seguidores y en la que, desde que compartió su primera publicación contando su experiencia personal y mostrando su antes y después, empezó a recibir mensajes de jóvenes que también sufren bullying. "Me escriben chicos diciéndome que soy la única persona con la que hablan. No doy consejos médicos ni nutricionales. Simplemente, doy sugerencias emocionales desde lo que viví", asegura.

Al trabajar en el estudio fotográfico Machado, Paz conoce a varios famosos que posaron para la cámara de su padre
Al trabajar en el estudio fotográfico Machado, Paz conoce a varios famosos que posaron para la cámara de su padre

El teatro, su salvación

Con 50 kilos menos -10 los bajó antes de la operación-, Paz estrena el próximo lunes a las 19.30 Bajo la garra, la obra de teatro inclusivo que hace con sus compañeros con discapacidad intelectual. "Desde que soy chica todos los que me conocen me decían que tenía talento y que hiciera teatro, pero yo decía que no, que me iba a ir mal. Cuando murieron mis abuelas pensé ¿por qué no? Intenté, y fue amor a primera pisada", cuenta quien de chica probó todo tipo de actividades, como patín, jazz, danza clásica, tap, piano, tenis, francés, entre otras.

Lo que pasa con los talles es una guachada, en el shopping me compraba lo que encontraba, no lo que quería

"Muchas veces estuve enamorada de chicos pero nunca era correspondida. En cambio, ahí sentí por primera vez que era mutuo. El amor que no recibía de una persona, lo recibí de un escenario. No me voy a olvidar más esa primera clase en la que volví a casa y dije: 'Loco, encontré al amor de mi vida'", agrega quien sueña con trabajar en una ficción de Pol-Ka.

"Yo me re latigaba queriendo ser actriz. Siempre tuve miedo de ir a los castings porque sabía que era entrar y que me dijeran que no. Lamentablemente el mundo del espectáculo tiene sus cosas crueles. Quiero actuar y expresarle a la gente un poco de lo que soy y lo que puedo hacer".

Bajo la lente de su papá

"Es una historia muy difícil pero con un final feliz", advierte Gabriel Machado a Teleshow, quien tuvo el desafío de acompañar a su hija en su destape once meses después del bypass gástrico. "Era un sueño que papá me hiciera fotos en las que me sintiera bien y linda. 'Quiero hacer algo más subido de todo', le dije y aparecí en bata y solo con un jean puesto", cuenta Paz.

11 meses después del bypass gástrico, Paz posó para su padre, que le hizo su primer book fotográfico (Crédito: Machado)
11 meses después del bypass gástrico, Paz posó para su padre, que le hizo su primer book fotográfico (Crédito: Machado)

"No tengo un lomazo, tengo celulitis y estrías. ¿Me importa? No. La operación me enseñó a diferenciar la autocrítica de la autodestrucción. Muchos me dicen que me haga un tatuaje sobre las cicatrices que me quedaron en la panza así no se me notan, pero al que no le gusta que no las mire. A mí, hasta que me parecen bonitas", confiesa Paz sobre el cambio en su vida que ella califica como "una historia de amor de una sola persona".

Paz se animó a posar para la lente de su papá (Crédito: Machado)
Paz se animó a posar para la lente de su papá (Crédito: Machado)
Crédito: Machado
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