Detrás de los famosos: quiénes son los partenaires de las estrellas del "Bailando"

Con mayor o menor experiencia en la pista, todos son parte esencial del show más grande de la Argentina y aportan su talento y versatilidad para acompañar a los famosos

Son parte fundamental del programa, y muchas veces ellos mismos logran transformarse en figuras del Bailando, como son los casos de Laurita Fernández o Flor Vigna.

Aquí, una síntesis de quiénes son los bailarines de esta edición del certamen. Sus comienzos, sus sueños, los ritmos que más les gustan, la química con las figuras que acompañan y hasta dónde se imaginan que pueden llegar en el show más importante de nuestro medio.

Barby Silenzi

Su debut en el Bailando no podía ser más auspicioso, ya que fue llegando a la final del año último junto a El Polaco. Y, aunque el 2017 no arrancó de la mejor manera debido a que no pudo seguir con el cantante tropical y luego se bajó José Ottavis, quien iba a ser su nuevo compañero, encontró en la aparición de Tyago Griffo un bálsamo para seguir adelante.

"Con Tyago nos llevamos super bien , desde el dia 1 q tuvimos una química hermosa y ahora somos muy amigos y nos queremos mucho. Él es una persona muy linda y especial, y lo más importante es que adora a Elenita , la trata con muchísimo amor y eso a mí me hace muy feliz", expresó.

"La verdad que venimos paso a paso, con muchísimas ganas de llegar a otra final", se ilusionó la ex subcampeona, para quien el jurado no le impone temor sino respeto. "La verdad que me gustan todos", los elogió la bailarina, quien arrancó su carrera haciendo teatro independiente y trabajó con Ricardo Fort e hizo algunas aperturas de ShowMatch antes de ser parte del certamen.

"El ritmo que más me gusta es el aquadance, es un ritmo muy lindo y un desafío buenísimo que el año pasado me encantó hacer", concluyó acerca del ritmo que más la atrapa de todos los que se van a bailar este año.

Solange Báez

Quien acompaña a El Polaco entró al Bailando en junio, para Una que sepamos todos, pero lleva un largo recorrido profesional hasta llegar a la pista más famosa del país.

En la presentación del básquet de “Sanloré”
En la presentación del básquet de “Sanloré”

"Hice de todo un poco, pero entre los trabajos más importantes que me tocaron vivir están el haber sido coreógrafa y bailarina de Chano y Julián Serrano, y bailarina de Luciano Pereyra", expresó la bailarina, quien también es docente de jazz contemporáneo y street, y en cuyo currículum figuran también las aperturas del Bailando desde el 2014 y distintos eventos.

"Mi relación con El Polaco es excelente, nos complementamos muy bien eso suma a la hora de bailar. Estoy muy feliz con el equipo que me tocó, me encanta la versatilidad a la hora de bailar que propone el certamen y siempre apostamos a trabajar eso mismo con el equipo, a intentar mostrar la esencia de cada ritmo", agregó Solange, a quien el ritmo que más la motiva es el ritmo libre. "Ojalá lleguemos a bailarlo", se ilusionó.

Joel Ledesma

El partenaire de Melina Lezcano dejó la Policía Federal, donde se desempeñaba como trompetista de la banda de música, para ingresar al Bailando en 2008.

"Luego hice un impasse con Showmatch, ya que quedé para trabajar como protagonista en un infantil (Lazzy Town) y estuve varios años de gira internacional, pero luego retomé el Bailando y desde entonces sigo todos los años", explicó, para luego afirmar que con la líder de Agapornis "me llevo de lo mejor con una química espectacular".

En cuanto a su ritmo preferido afirmó que "me gustan los latinos, adagio, tango, disco y los que tienen que ver con performances como aquadance"

"El jurado que más le tengo miedo es a Ángel", cerró Joel, consultado sobre los encargados de puntuarlos en cada gala.

Facundo Arrigoni

El compañero de Gladys La Bomba Tucumana tuvo su bautismo en el certamen en 2015, cuando le tocó ser el partenaire de Juana Viale, pero antes tuvo un largo recorrido que se inició cuando tenía 17 años, en su Temperley natal.

"Arranque bailando reggaetón y desde ahí no pare. Después empecé a tomar clases con diferentes profes y en el 2012 empece en el IUNA, la universidad del arte con la carrera de composición coreográfica", expresó "Facu", quien en el 2013 empezó a trabajar con Ideas del sur haciendo aperturas, ritmos grupales y eventos privados.

"Me siento mucho más relajado que la primera vez, sin tanta presión y con más disfrute. Ya conoces a más gente, productores, vestuario, maquillaje, etc, entonces lo vivo más desde un lugar de disfruta y diversión", se sinceró Arrigoni, para luego referirse a cómo se lleva con la artista tropical.

"A Gladys la adoro, ¡es una persona súper generosa y divertida! Sale con algunas ocurrencias en los ensayos que mi coach y yo nos morimos de risa Lo que siempre tratamos de decirle es que tiene que tratar de disfrutar más y no dejar que le influya tanto lo que dice la gente", expresó.

"¡¡¡Mi ritmo preferido sin lugar a dudas es el aquadance!!! En el 2015 me tocó irme en el ritmo anterior, pero ya lo teníamos ensayado y listo para bailar, es el que más disfruté hacer, así que ahora esperando muy ansioso que llegue", cerró con respecto al baile que más lo seduce a la hora de bailar en la pista.

Carlos Bernal

Coreógrafo, bailarín, actor y cantante, Bernal trabajó con  Jorge GuinsburgSusana Giménez , Miguel del SelGerardo Sofovich, entre otras grandes figuras, antes de llegar por primera vez al Bailando como pareja de Eunice Castro en 2008.

"Mi relación con Yanina es hermosa. Logramos trabajar muy bien juntos, logramos una sinergia muy copada. Es un momento complicado en lo personal para ella, pero nos apoyamos mutuamente y logramos trabajar con alegría", afirmó sobre su vínculo con la mujer de Diego Latorre.

"Me siento súper bien este año. Siempre es un placer poder estar en el Bailando y este año lo estoy disfrutando mucho más allá de estar a veces en el centro de la tormenta", agregó el bailarín, para quien el folklore y el ritmo libre son los que más disfrutó hasta el momento.

"Al jurado no hay que tenerle miedo, pero sí respeto. Yo sobre todo les tengo respeto y admiración. Trabaje o compartí en algún momento de mi vida escenario con casi todos así que los aprecio más allá de la devolución, sea buena o mala siempre me hace crecer y querer mejorar", cerró con respecto al jurado.

Agustín Reyero

En su debut en el certamen le tocó acompañar a Consuelo Peppino, una de las participantes no famosas. Sin embargo, antes de llegar a ShowMatch, Agustín ya venía haciendo laburos chiquitos como la apertura 2015, el ritmo libre con Candela Ruggeri, y la Zumba con Iliana Calabró. 

"Siento que e a poquito fui escalando hasta llegar a mi meta, que era la que hoy estoy viviendo. También me ayudó mucho haber trabajado en Stravaganza con Flavio Mendoza, y en La Gran Revista de Camen Barbieri, creo que gracias a eso fui metiéndome en el ambiente, por lo cual agradezco mucho. Hoy puedo decir que estoy viviendo mi sueño", expresó exultante Reyero, para quien su ritmo preferido es el Street Pop.

"Yo vengo del Hip Hop desde chico, así que imaginate soy de esa rama", aclaró el bailarín, quien dijo sentirse feliz y agradecido por su participación en esta edición del certamen.

"Para mí Consuelo es la pareja ideal con la que tenia que arrancar por primera vez en el Bailando, me siento muy cómodo con ella, es como mi abuela y yo soy como su nieto (risas). Nos llevamos muy bien, y los dos tenemos mucha ganas de seguir estando porque tenemos mucho para dar", afirmó sobre su química con la "no famosa", antes de cerrar con un fuerte ¡¡¡Aguante Córdoba!!!

Jorge Moliniers

El acompañante de Nai Awada, uno de los de mayor trayectoria en los pasillos de Ideas del Sur, llegó al Bailando en 2012, cuando fue partenaire de Magui Bravi, y a partir de entonces tuvo presencia permanente en el certamen, donde bailó junto a Yanina Latorre, Luciana Salazar y Nicole Neumann.

Sin embargo, la carrera de quien es la pareja de Hugo Ávila arranca mucho más atrás en el tiempo, más precisamente en 2007, cuando llegó a Buenos Aires para tomar clases en la Fundación de Julio Bocca. "En el 2008 fui contratado por el ballet de Julio Bocca e hice giras con Eleonora Cassano, con Hernán Piquín. O sea, tuve un comienzo clásico", recordó el bailarín de origen guaraní, quien también tuvo experiencia en comedia musical, teatro infantil y teatro de revistas.

Sin embargo, no reniega de nada. "También hubo un momento difícil,   cuando recién me lastimé la rodilla y estaba en búsqueda, en el que laburaba en boliches con Lizy Tagliani, con transformistas que hacían monólogos y yo era el cantante. Hubo momentos difíciles, momentos buenos, pero nunca paré de trabajar, yo siempre soy de buscar y buscar, no me quedo esperando nunca nada, voy buscando yo todo el tiempo y tratando de generar cosas", expresó.

Leandro Nimo 

Partenaire de Silvina Luna, Nimo llegó al Bailando en 2008, cuando los sueños eran elegidos por el bailarín. "Yo llegué representando a mi hermano, porque mi hermano tuvo una lesión en la espalda por la cual está en silla de ruedas. Se necesitaban 31 bailarines y dijeron bueno, vamos a tomar uno más por las dudas y ése fui yo, así que caí arañando la audición. A partir de ahí tuve suerte digamos, porque la pantalla del Bailando siempre te ayuda un montón, y estar con Marcelo también", recordó.

"Siempre fui muy respetuoso de mis figuras, y del lugar que me toca como bailarín. A mí no me importa la cámara, para mí es un trabajo más en donde yo voy, lo doy todo, me pongo la camiseta de donde me toca y ya está, no quiero cartonearle cámara ni colgarme, sacarme fotos, nada, no me interesa, me importa ir y pasarla bien", afirmó Leandro, para luego referirse a cómo es su vínculo con la modelo y actriz.

"Nos conocemos hace un montón, desde el verano 2008/2009, donde hicimos Vedettísimas juntos y pegamos re buena onda. La verdad es que nos llevamos muy bien los tres, junto con Daiana, que es la coreógrafa, y trabajamos súper relajados, así que estamos re contentos", contó.

"Somos un equipo ensamblado, que tiene ganas, y la verdad que queremos llegar lo más lejos posible. Tenemos una fundación que estamos apadrinando, por así decirlo, o representando, y queremos llegar lo más lejos posible", agregó al ser consultado sobre hasta dónde creía que podían llegar en el certamen.

"El ritmo que más me gusta a mí bailar personalmente son los ritmos que plantean desafíos, como Aquadance, el caño, colgado de algún lado", comentó el bailarín, quien ahora se está enfocando también en su carrera como DJ.

"Cuando me dijeron que me tocaba Silvina Luna fue especial porque mi maestro, el que me enseñó todo, fue el ex novio de Silvina, que es Manuel Desrets, así que me re copó la idea porque manejamos el mismo gusto musical".

"Estoy re contento, siempre disfruto a cada figura que acompaño dando lo mejor. Ya sea que baile o que no baile siempre algo me enseña, en algún punto, y creo que eso es lo que a mí me hace capitalizarme como persona, más allá de como profesional, que es poder lograr sacarle a cada una de mis compañeras lo mejor", concluyó.

Macarena Rinaldi 

Su desembarco en el show más grande de la televisión argentina se produjo en 2012, cuando le tocó acompañar a Leandro Penna, iniciando un camino que luego la llevó a ser partenaire de Ergün Demir y Osvaldo Laport antes de llegar a Hernán Piquín.

"Donde me toque desempeñarme, yo estoy contenta y feliz, el Bailando me encanta, pocas cosas disfruto tanto como este lugar, estar en la pista es una sensación única", expresó la escultural rubia, quien antes de llegar a ShowMatch hizo varias temporadas en Carlos Paz, Mar del Plata y Buenos Aires compartiendo escenario con figuras de la talla de Juan Carlos Calabro, Estela Raval, Raúl Lavié, Valeria Lynch, Nito Artaza y Miguel Ángel Cherutti, entre otros.

"Este año en particular es el más especial de todos, ya que es la primera vez que bailo con un bailarín, y de semejante talla como Hernán, no lo hubiera imaginado nunca en la vida. Realmente es un sueño que estoy cumpliendo", destacó la bailarina, para luego hacer referencia a cómo es su relación con Piquín.

"Con Hernán ya somos amigos, hay mucha confianza y eso es fundamental. Estamos contentos como equipo y eso vale muchísimo. Me gusta que él se divierta y la pase bien, yo trabajo para eso también", resumió "Maca", para quien, como buena cordobesa que es, su ritmo preferido es el cuarteto. "¡¡¡Cuartetera de alma, lo llevo en mis venas !!!", cerró entre risas.

Facundo Insúa

En Ideas del Sur desde 2011, participó de algunas aperturas y eventos hasta que hace dos años se incorporó como soñador, acompañando primero a Candela Ruggeri y el año último a Ángela Torres.

"Me formé en distintas disciplinas como Aeróbica Deportiva de competición, Axe, Reggaeton, Hip Hop, Danza Clásica, Jazz, Contemporáneo y Acrobacia, tanto aérea como de piso", rememora el partenaire de Chechu Bonelli, quien abrazó la pasión por la danza cuando apenas tenía 11 años y se formó en la escuela de Flavio Mendoza.

"Creo que a nivel baile estamos muy bien posicionados, porque Chechu estudió baile y tiene muchas condiciones para llegar a estar entre los más virtuosos. Quizás las previas no nos juegan a favor, pero en la pista podemos darle un buen show al público", afirmó sobre cómo se ve en el certamen Facu, quien participó de obras como Un Cuento Alborotado, Alicia Que Hay Del Otro Lado, Circo Aventuras, El Gran Baile de La Luna Llena y Stravaganza antes de llegar a la pista más famosa del país.

"No tengo un ritmo favorito en particular, todos me gustan porque soy muy apasionado y me formé en casi todos los ritmos que se bailan", afirmó Insúa, para quien el tango no le trae los mejores recuerdos.

"Con Candela me fui del bailando con ese ritmo, y con Ángela estuvimos en el teléfono y sacamos a Anita y el Bicho, así que ya estoy tomando clases para no volver a tener ningún percance con ese ritmo", sostuvo entre risas Facundo, quien confesó que a la jurado que más le tiene miedo es a Moria Casán. "¡Es muy sincera y no tiene filtro!", explicó al respecto.

Nina Iraolagoitia

Su primera experiencia en el Bailando no fue la mejor, ya que ingresó el año pasado para acompañar a Alejandro Lerner, "pero después de la primer gala renunció".

Sin embargo, luego pudo bailar dos ritmos (Salsa de 3 y el Folclore) con Pedro Alfonso reemplazando a Flor Vigna, que tuvo que cumplir con un viaje pactado con anterioridad al Bailando.

Egresada de la Escuela Nacional de DANZAS n° 2, y con una formación clásica y contemporánea desde sus comienzos, fue parte de Patito Feo y participó de algunos proyectos de Disney y del programa de Susana Giménez, entre otros, antes de desembarcar en el Bailando, donde hoy le toca ser la partenaire de Christian Sancho"Chris es un re buen compañero, yo estoy muy cómoda con el, le encanta ensayar y estudia mucho para cada gala. Nuestra arma es el trabajo y sabemos que siempre se puede mejorar un poco más así que en eso estamos", comentó sobre su relación con el actor, para luego ilusionarse con seguir avanzando en el certamen.

"Ojalá lleguemos lejos y podamos cumplirle el sueño a los chicos de La escuela 1032 del Sauzalito en Chaco", expresó la bailarina, quien dijo no temerle a ningún miembro del jurado en particular.

"Al jurado no le tengo miedo. Los respeto mucho a los cuatro, siempre tomamos lo que nos dicen porque sabemos que eso nos ayuda a crecer", concluyó.

Laura Oliva 

Nacida en Santa Cruz y criada en Tierra del Fuego, la compañera de Jey Mammon empezó a bailar cuando tenía apenas 4 años y llegó a Ideas con la mayoría de edad.

"Tomaba clases con Vero Peccolo, y ella me dijo que estaban buscando chicas para Sábado Show y para el Cantando por un sueño, así que arranqué bailando ahí", recordó Laura, quien pasó por el Soñando por Cantar, Tu Mejor Sábado y Tu Mejor Domingo antes de llegar al Bailando.

"Este año decidí ir por primera vez al casting para ShowMatch y me llamaron para bailar con Jey. Estoy súper feliz con el equipo, con Vero ya nos conocíamos mucho y Jey es lo mas, muy gracioso, muy buen compañero, aprende muy rápido y está súper dispuesto", resumió la bailarina, quien, si bien le gustan todos los ritmos, disfruta más del adaggio.

Mauro Caiazza 

Llega por primera vez al Bailando de la mano de su compañera, la Chipi, a quien conoce de haber trabajado juntos en teatro. "Nos conocimos, pegamos buena onda y me dijo de participar este año con ella", explicó el bailarín, quien se inició bailando folclore y tango y tiene un largo recorrido por el mundo con el 2×4, especialmente en el sudeste asiático.

"Este año me veo bien, somos muy exigentes con el tema del baile, como que siempre buscamos perfeccionarnos más y más, pero creo que podemos tener posibilidades de llegar lejos", se ilusionó Mauro, para luego referirse a su relación con la mujer de Dady Brieva.

"Con ella yo me llevo súper, somos los dos como bastante obsesivos y trabajadores. Nos dedicamos mucho, ensayamos como tres horas por día, de lunes a sábado, así que en eso nos llevamos muy bien. Siempre hay alguna discusión pero en el buen sentido, por el tema danza, pero nos entendemos bien", resumió Caiazza, a quien, fiel a sus orígenes, los ritmos que más lo seducen son el folclore y el tango.

"Al jurado no le tengo miedo, le tengo mucho respeto a todos. Tal vez Polino es el que siempre tira cosas que te desconciertan, que no sabes con qué te sale, pero bueno, nada, es un personaje también y está buenísimo, lo hace súper", concluyó.

Soledad Bayona 

La compañera de Freddy Villarreal arrancó en el Bailando en 2012, como compañera de Matías Alé, pero debió esperar hasta 2015 para volver a estar en la pista, también con Freddy y el año pasado con Fabio Posca.

"Bailo desde que tengo recuerdo", resume la bailarina sobre su pasión, que abrazó cuando apenas tenía 3 años y tomaba clases de recreación. "A los 5 años empecé a tomar clases de danzas de verdad y no me acuerdo bien cuándo fue, pero recuerdo que a los 10 años ya estaba compitiendo en certámenes afuera y compitiendo siete días de la semana, o sea que toda mi vida bailé", recordó Bayona, quien antes de entrar a ShowMatch realizó varios trabajos televisivos, en teatro infantil y junto a Cris Morena.

"El ritmo que más me gusta es el adaggio, odiado por varios pero no por mí", lanzó entre risas Sole, quien dice no tenerle miedo al jurado. "La palabra sería respeto y se lo tengo a todos por igual porque cada uno, desde el punto de vista con el que critica, en el buen sentido de la palabra, lo que nosotros hacemos, es válido y al fin y al cabo son público, entonces siempre que salís a la pista no sabés si les va a gustar o no", cerró al respecto.

Fernando Bertona 

Viejo conocido de la pista, ingresó en el 2011 por medio de un casting y llegó a ser subcampeón en 2015 junto a Ailén Bechara. Hoy le toca compartir la dupla con Sol Pérez, la escultural chica del clima.

"Mi relación con Sol es genial, tiene una excelente energía y es súper laburadora", resumió Bertona, quien se inició en la danza a los 4 años, bailando folclore, y para quien el aquadance es su ritmo preferido.

"No le tengo miedo a ninguno de los jurados, sí respeto", reconoció Fer, quien se ilusiona con volver a repetir la final de hace dos años.

Christian Ponce

Su debut en el Bailando no pudo haber sido mejor, ya que se consagró campeón en la primera edición del certamen junto a Carmen Barbieri, en 2006.

Claro que esa fue apenas la primera de una serie de casi ininterrumpidas presentaciones, ya que en 2008 bailó junto a Karina Jelinek, en 2010 al lado de Juana Repetto, en 2011 con Mónica Farro, en 2012 fue partenaire de Floppy Tesouro y Andrea Rincón, en 2014 acompañó a Mariana Loly Antoniale y en el 2015 lo hizo junto a Lizy Tagliani.

Esta vez, el experimentado bailarín se luce de la mano de otra debutante en la pista más famosa del país: Nancy Pazos.

Gabo Usandivaras

Para muchos ya con categoría de figura, el compañero de Lourdes Sánchez está casi desde los comienzos del Bailando, y pasó por todas las etapas hasta llegar a este hombre maduro y menos contestario que el de los comienzos, recordado por aquél "ubicate pendejo" que le dijera la por entonces jurado Nacha Guevara.

"Empecé a aprender las coreografías de los videoclips y obligaba a mi familia a que los vieran ¡sabés los VHS que borré para grabar las córeos! Y armaba shows en la cocina y cobrara entradas. Y fue mi mamá la que dijo: "¿Por qué no probás con el baile?". Y sí…", recordó tiempo atrás sobre sus comienzos, cuando dejó el patín para dedicarse a la danza.

"Cuando pisé el escenario de verdad sentí esa liberación, arriba no te condiciona nada. Yo soy muy pudoroso, pero cuando está la música puesta, soy otro. Mas allá de un bailarín, soy un intérprete, y hay cosas que hago arriba del escenario que "Gabriel" (su verdadero nombre) no haría ni loco", expresó con respecto a lo que la danza genera en él desde siempre.

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