Vanesa Martín: "Me encantaría meterme en la selva y convivir con gente que no conoce lo que es un wifi"

La cantante española dialogó sobre su personalidad, la manera que tiene de ver la vida y su proyecto musical

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María Vanesa Martín Mata, más conocida como Vanesa Martín y nacida en la ciudad española de Málaga, cuenta con una gran trayectoria en la música. Y también cuenta con un gran público argentino.

—Hay una frase en el libro que escribiste, "Mujer océano", donde hablas de lo importante de la cotidianidad, que te enamora mirar un paisaje, la sonrisa. ¿Son esas las cosas que te llenan?

—Cualquier detalle. Soy muy observadora, desde pequeñita. Cualquier detalle por tonto que parezca a mí me despierta: me arranca una mirada, un gesto. La generosidad me llama mucho la atención. Cuando alguien es desprendido, es noble: la nobleza es un valor al alza, completamente.

—¿Por algo en especial? ¿Por qué te llama tanto la atención?

—No lo sé. En mi familia mi abuela que ha sido la gran fuente de sabiduría: siempre tenía muchas palabras hacia la nobleza, hacia la generosidad, hacia la no venganza nunca, hacia el dejar que el otro haga y no interpretarlo mal, porque se puede estar equivocando sin darse cuenta. Eso te hace mucho más libre. Desde pequeñita, cuando llegas del colegio: "Abuela, me ha pegado fulanita o menganito"; y mi abuela me decía "Ya aprenderá que no". A lo que yo respondía: "¡Cómo va aprender, le tengo que pegar yo también!". Mi abuela decía: "Defiéndete, no hay que ser tonto, pero cuando una persona se equivoca no se esté dando cuenta". Eso a la larga yo lo entendía. Te das cuenta que te hace mucho más libre.

—Recién hablábamos un poco de esto de ser observadora. ¿Qué cosas en particular te llaman la atención, más allá del gesto de nobleza? ¿Hay algún patrón en las personas?

—La inteligencia. Y el sentido del humor, que me pierde. Cuando alguien es rápido; y además aquí son muy irónicos, que es el sentido del humor que a mí me gusta. Eso también me atrae mucho.

—¿Qué pasa con el ego del artista? De repente cantidad de seguidores, fans, recibimientos en aeropuertos… ¿Cómo hacés para manejar ese tipo de cosas?

—Mira cuando tu carrera va de principio como solista, pico y pala, pico y pala, vas trabajando y vas haciendo el efecto de bola de nieve cada vez más grande. Y vas con el boca en boca, y vas creciendo, hasta que de repente toda la maquinaria empieza a funcionar. Pero te das cuenta que es algo que te ha hecho la gente porque apostó por ti. En mi caso el ego está bien gestionado en cuanto a que, evidentemente, yo quiero que mi música guste y que la gente la disfrute, pero no se te puede ir la cabeza nunca porque vengan a recogerte al aeropuerto. Porque vienen hoy, pero mañana pueden no venir. Y yo soy la primera que cambia de opinión de hoy para mañana. A veces con "Esta noche quiero salir"; ahora "Ya no quiero salir"; "Ahora quiero salir otra vez"; y después "Ya no quiero salir". Es una tontería lo que estoy diciendo pero para ponerte un ejemplo. No te puedes confiar nunca porque la gente cambia de gustos y la moda cambia en general y las prioridades cambian. Cuando te confíes en esta profesión yo creo que estás con un pie afuera. No se te puede ir la cabeza porque llenes no sé cuantos conciertos, porque entonces tienes el despertador sobre la mesa con la fecha de fin.

—Esta idea también de que se vuelve todo un poco efímero porque un día estás y otro día no estás, ¿te genera seguir trabajando y esforzándote cada día más?

—Me provoca ilusionarme cada vez más porque soy una persona que me gusta perfeccionar mi trabajo, incluso mi vida, y me gusta involucrarme en todo. Si yo no tuviera que estar ahí, al pie del cañón, digamos, me aburriría. Entonces prefiero que sea así porque me motiva para seguir haciéndolo, y para seguir con el pie bien anclado en la tierra.

—Estuviste también de asistente de The Voice Kids, escribiste un libro, estás teniendo un montón de éxito a nivel nacional e internacional. ¿Qué otras cosas te gustaría hacer o cuál sería otro foco que te llame la atención?

—Me gustaría dar la vuelta al mundo. Me encanta viajar. Me encantaría tener seis meses para darme la vuelta al mundo pero dejarme llevar, no en plan de todo perfectamente programado.

—Eso que con tu carrera lo vas haciendo, vas conociendo un poco de todos los países…

Vas viajando pero no vas recreándote en plan de decir: "Hoy quiero quedarme cinco días, mañana me voy a quedar tres, pasado en tal sitio dos semanas". Me encantaría dar la vuelta al mundo. Me encantaría meterme en la selva, estar ahí, conviviendo con gente que no conoce lo que es un wifi.

—¿Qué pasa con la opinión del otro? ¿Te pesa mucho lo que piense el resto? ¿Cómo lo manejas?

—Pues mira, que haya opiniones a favor y en contra es sano porque si le gustaras a todo el mundo sería un aburrimiento. Es necesario que haya opiniones en contra, al igual que a mí no me gusta ciertas profesiones, profesiones no, cierta moda o ciertas personas, pero en lo que no estoy de acuerdo en absoluto es la falta de respeto gratuita.

Su función en el Teatro Opera fue totalmente agotado.

Estará el  23 de noviembre Teatro Gran Rex. Localidades a la venta a partir del lunes de 10 abril por Ticketek.