Cristian Aldana, líder del grupo El Otro Yo, se encuentra detenido en la cárcel de Marcos Paz, procesado por abusar de al menos seis fans menores de edad, con una causa a cargo de la fiscal Betina Vota y el Juzgado Nº 17 a cargo del doctor Roberto Ponce. Desde el centro penitenciario brindó una entrevista y negó todas las acusaciones en su contra, culpó a su ex pareja por las supuestas falsas denuncias y confesó que se acercó a Cristo.

Cristian Aldana, cantante de “El Otro Yo”
Cristian Aldana, cantante de “El Otro Yo”

Al ser consultado por la revista Rolling Stone sobre la veracidad de las denuncias de las mujeres que dicen haber tenido entre 14 y 16 años cuando supuestamente sucedieron los hechos, entre 2001 y 2006, Aldana explicó: "La estrategia de Carolina Luján (su ex pareja y querellante en la causa) es lograr credibilidad por la mera reiteración de otros testimonios, que son el reflejo de su propios intereses. No existieron tales encuentros, individuales ni grupales. Ni siquiera tengo conocimiento personal con las denunciantes, más allá de que ellas, como seguidoras de El Otro Yo, hayan ido a los shows".

Y siguió: "Sólo es cierta la relación que mantuve con Carolina, con quien conviví en 2007. En esa época tenía 17 años y era muy independiente, no sólo de su familia, sino también de mí. Tenía sus propios proyectos, su banda de música, tocaba en distintos lugares y se movía a su antojo. En El Otro Yo teníamos una rutina agotadora de recitales y giras que provocaron celos y cuestionamientos de su parte, y con el tiempo, la ruptura. Mantuvimos una relación de afecto y amistad hasta el inicio de mi relación con Guillermina –la madre de mi hija-, cuando comenzaron las agresiones. Al principio sólo se trataba de un mero intento de seducción (y hasta acoso) que rechacé, para luego incrementar su ataque hacia mí e inclusive hacia la banda.

Ni siquiera tengo conocimiento personal con las denunciantes

Asimismo, contó cómo es vivir en el centro penitenciario y pasar las Fiestas lejos de su familia. "Estar en la cárcel es estar en el infierno. Llegué a tener los pensamientos más negativos. Me acerqué a Cristo por medio de la oración y pude recuperar un poco de paz. Hoy le encuentro un especial sentido a la libertad y me aferro al amor de mi familia, a los amigos y a la música".

Me acerqué a Cristo por medio de la oración y pude recuperar un poco de paz

Aldana negó estar aislado, como indicaron algunas versiones, y aseguró que comparte un pabellón como el resto de los presos. "Gracias a Dios, una guitarra me permitió compartir música con las personas que me acompañan. Intento volcar esta difícil circunstancia en nuevas composiciones, y agradezco la aprobación de los que se animan a escucharme.

Cuando recupere su libertad, le gustaría "volver a compartir buenos momentos con mi familia, mis amigos y la música. Grabar nuevas composiciones y hacer lo que más me gusta: girar con el grupo. En estas horas difíciles nombro y le pido a Dios; me pongo en sus manos y mantengo la fe".

 

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