El tiempo pasa (¡frase obvia si las hay!). Y de esta foto…

…a esta otra…

…hay más de quince años de diferencia. ¡Xuxa está igual! El tiempo no pasa para ella (otra obviedad). Pero su hija, Sasha Meneghel, dejó de ser aquella niña para ser esta mujer de 18 años, que se desempeña como jugadora de vóley del club Flamengo de Río de Janeiro, pero ya empieza a dejar su huella como modelo, con 1.74 de altura y una belleza cautivadora.

Fruto de un breve amor con el actor Luciano Szafir, Xuxa la crío como madre soltera, al tiempo que consolidaba su carrera como conductora. Y hoy -como ayer- la relación entre madre e hija es cercana al ideal. "Siempre será mi bebé", advierte la animadora. "Ella es mi mayor orgullo", suele decir Sasha, quien en breve viajará a los Estados Unidos para buscar consolidar sus aspiraciones profesionales.

¡Y tiene con qué!