Después de asistir a la captura del poderoso mago oscuro Gellert Grindelwald en el final de la primera Animales fantásticos, el villano encarnado por Johnny Depp cumple su amenaza y huye dispuesto a reunir a su legión de seguidores para concretar su plan de gobernar a los seres no mágicos.

Albus Dumbledore pretende desbaratar los planes de Grindelwald; así, convoca a Newt Scamander, su antiguo estudiante, quien acepta ayudarlo, sin saber los peligros que lo esperan.

David Yates, especialista en trasladar el Universo de Rowling a la pantalla grande, hace su magia en este filme que da un giro de 180 grados con respecto a la entrega anterior, dejando de lado el humor físico y los climas coloridos para darle paso a una historia con tintes tenebrosos, una paleta de colores fríos y atmósfera más gótica.

Depp es un Grindelwald fantástico, su presencia mete miedo, impone respeto y coloca al actor en un nivel interpretativo que parecía perdido en las aguas profundas y sobreactuadas de Jack Sparrow.

Jude Law como un joven Dumbledore logra empatizar, en una composición que lo pinta a medio camino entre el docente ilustre y el investigador policial. Es sin dudas un personaje con muchísimos matices que todavía se reserva para las próximas entregas varios momentos de impacto.

Eddie Redmayne vuelve al papel de Newt Scamander, y lo hace con ese carisma que lo vuelve irresistible. Noble, por momento dejando al descubierto cierta fragilidad emocional, valiente, apasionado, es sin dudas el alma de la historia. Junto a Katherine Waterstone, conforman una pareja cargada de química.

Callum Turner (como el hermano de Newt), Dan Fogler, Zoë Kravitz, Ezra Miller (Credence es un personaje que seguro tendrá mucho más para dar) y el elenco en general acompañan al reparto principal en distintas secuencias en las que las bestias fantásticas también dirán presente, eliminando las limitaciones de los efectos digitales y logrando credibilidad y asombro.

J. K. Rowling, autora del guion, indudablemente ha pensado en los fans del universo por ella creado, y ha plagado al filme de referencias, datos, nombres y hechizos que remiten a Harry Potter y la saga original.

Los seguidores incondicionales disfrutarán de un plus que "Los Muggles" ignoramos. Una película mágica que hechizará a los espectadores desde el inicio hasta el último fundido a negro.

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