La primera foto de Ekaterina Ojeda luego del escándalo con Mauro Icardi y la China Suárez en un boliche

La joven de 22 años estrenó su categoría de mediática con una selfie que generó todo tipo de repercusiones

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Ekaterina Ojeda saltó a la fama luego de su incidente con Mauro Icardi en un boliche
Ekaterina Ojeda saltó a la fama luego de su incidente con Mauro Icardi en un boliche

Hasta hace un par de días, Ekaterina Ojeda era un nombre desconocido en la farándula, hasta que un nuevo escándalo que sacude la vida privada de Mauro Icardi y la China Suárez la puso en el centro de la escena. La joven aseguró que el futbolista quiso seducirla y a partir de allí su nombre tomó por asalto los titulares de la farándula.

El episodio ocurrió en un reconocido boliche de la Costanera Norte porteña. Según el relato de Ojeda en el programa LAM (América TV), ella y sus amigas estaban a punto de retirarse cuando Icardi se levantó del sector VIP, se acercó con el pretexto de prepararse un trago y le preguntó si la podía saludar. La joven aceptó, pero el futbolista no buscó darle un beso en la mejilla: intentó besarla en la boca. En ese momento, la China Suárez, que había regresado al VIP tras una breve ausencia, se acercó a la mesa de bebidas y la empujó de hombro.

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Ojeda describió el gesto como “un empujoncito” y negó que la actriz la haya tomado de los pelos, aunque no descartó del todo que haya existido algún forcejeo. Sobre el estado del futbolista esa noche, la joven fue escueta: estaba “alegre, contento”. Icardi también le habría preguntado si iban a volver a coincidir, detalle que el panel del programa no dejó pasar. Al cierre de la entrevista, Ojeda no ocultó su posición en la interna: “Yo soy team Wanda. La banco a muerte”.

Ekaterina Ojeda se presenta en sociedad luego del escándalo mediático
Ekaterina Ojeda se presenta en sociedad luego del escándalo mediático

La exposición mediática trajo consecuencias inmediatas en las redes. Su cuenta de Instagram, que rondaba los 5.000 seguidores antes del escándalo, superó los 50 mil en cuestión de horas. Un dato que tampoco pasó inadvertido fue el seguimiento que le dio la agencia de representación de Wanda Nara, que maneja la carrera de figuras como Maxi López, Valentino López, Juli Poggio y la influencer Albere. Aunque la agencia no emitió ningún comunicado oficial, el gesto en redes avivó versiones sobre una posible incorporación de Ojeda al equipo de la empresaria.

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En ese marco de creciente visibilidad, Ekaterina subió una selfie tomada desde el interior de un auto, con el cabello recogido, remera negra y un collar de cadena plateada con dije de corazón. La imagen, despojada de producción y con luz natural, deja ver un tatuaje en su antebrazo derecho y guarda similitudes con el tipo de fotos que la China Suárez suele publicar, siempre en modo selfie y orientada hacia el mismo perfil. Así eligió estrenar su nueva categoría de mediática, en una publicación que no pasó desapercibida.

Mujer rubia toma un autorretrato en un espejo con un teléfono móvil. En el fondo hay azulejos en la pared, un lavabo y un grifo. Se ve una persona reflejada
Una de las fotos de Ekaterina Ojeda antes de su repentina fama

La foto desató una catarata de reacciones entre sus seguidores. Los comentarios en sus stories se dividieron entre mensajes de apoyo y elogios a su físico, con expresiones que la proclamaban “reina” y afirmaciones de que “todo un país” la respaldaba, haciéndola parte de uno de los bandos del interminable Wandagate.

Una seguidora se permitió un consejo en modo risueño -“Escribile a Mauro tipo 11 de la noche cuando la China esté acostando a los nenes” y otro destacó su belleza: “Humille mi nueva mejor amiga”. La frase con la que Ojeda cerró su entrevista en LAM —“me hice famosa de casualidad”— sumó de esta manera una ratificación.

Detrás de la repentina exposición hay una joven de 22 años con una vida hasta hace poco completamente alejada de los medios. Ekaterina Milena Ojeda nació el 8 de mayo de 2004, es oriunda de Garín, en la provincia de Buenos Aires, y cursa el primer año de Diseño Industrial en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Antes del escándalo, su perfil de LinkedIn la describía como una persona carismática, creativa y resolutiva, con experiencia en atención al público, gestión de redes sociales para emprendimientos independientes, tareas en el sector gastronómico y voluntariado en un jardín de infantes. Entre las habilidades que destaca figura la oratoria, el trabajo en equipo y el manejo de programas de diseño y edición digital. Por lo visto, habrá que actualizar el CV con un apartado en su personalidad mediática.

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