Mónica Farro se quejó de una desagradable costumbre callejera porteña: “¿No se dan cuenta que es un asco?”

La vedette uruguaya se hartó y publicó un video cuestionando una conducta masculina que observa a diario mientras camina por Buenos Aires

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Mónica Farro publicó un video con una declaración contra una costumbre que observa cotidianamente en las calles de Buenos Aires

La vedette uruguaya Mónica Farro manifestó su malestar ante la una frecuente y desagradable costumbre que observa en las calles de Buenos Aires mientras cumple con su rutina diaria. En un testimonio espontáneo, relató el disgusto y la incomodidad que le generan estas actitudes en el espacio público.

Farro expresó que, mientras caminaba tras ejercitarse, suele cruzarse con varios hombres que escupen a su paso. Considera que este comportamiento es irrespetuoso y perturbador.

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Durante su trayecto de regreso del gimnasio, Mónica Farro relató: “Buenas a todos. Bueno, vengo por la calle del gimnasio caminando y no puede ser con la cantidad de tipos que te cruzas que escupen adelante de uno, frente de uno. ¿No se dan cuenta que es un asco?”

La actriz expresó su cansancio respecto a esta situación: “Es un asco que yo no tengo por qué escuchar cómo te sacás los mocos y lo haces justito al lado mío. ¿Qué les pasa a los tipos? Es un asco, boludo. Todos los días me cruzo con cuatro o cinco tipos así. Es horrible. ¿A alguien le pasa como a mí o solo a mí me causa asco esto?”

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Enfatizó que, para ella, estas conductas representan una falta de respeto y afectan la convivencia cotidiana en las ciudades.

Tres fotos horizontales de una mujer rubia con grandes gafas de sol, cuello de tortuga azul y chaqueta negra Adidas, caminando en un entorno urbano.
Mónica Farro se hartó de los hombres que escupen en la calle

La operación de urgencia de Mónica Farro y el apoyo médico

Días atrás, la vedette uruguaya compartió que fue sometida a una intervención quirúrgica imprevista por complicaciones con una prótesis mamaria. Poco antes de entrar al quirófano de la clínica La Providencia, explicó: “Bueno, acá estoy por entrar al quirófano en un ratito. A una cirugía que no tenía programada, pero a veces suceden cosas. Bueno, estamos en La Providencia con el doctor Ferriols”.

El cirujano plástico Alberto Ferriols precisó: “Vamos a reconstruir un poquito una mama que se ve que algún golpe, algún traumatismo rompió un poco la estructura dentro de la cápsula y hay que cambiarla”.

Tras la intervención, la actriz describió el desarrollo del caso: “Hace unos veinte días empecé a sentir una lola como suelta y dije: ‘Ups, se me rompió la prótesis’. Hicimos unas ecografías con el doctor Ferriols y la prótesis estaba perfecta. Lo que se rompió fue el bolsillo de mi cuerpo y se me retrajo el músculo”.

Farro detalló luego: “Por suerte pudimos operar ayer y cuando sacamos la prótesis, la prótesis estaba totalmente rota. O sea que menos mal que me pude operar, menos mal que lo pude hacer”. Además, agradeció: “En mi primer día de recuperación, feliz de haber estado en manos de, del equipo del doctor Ferriols. Y bueno, y que quede todo perfecto”.

Mónica Farro
Mónica Farro

Vínculo entre trabajo y sexualidad según Mónica Farro

La actriz reflexionó acerca de los prejuicios hacia quienes emplean su cuerpo en actividades artísticas. “Yo trabajé cuatro años para Canal Playboy también. Entonces, es como que mi vida siempre fue como sexual. Pero es más lo que la gente se imagina que lo que realmente es”, apuntó.

Farro relató propuestas económicas que recibió a lo largo de su carrera: “¿50 mil dólares por un garche y después pierdo lo que tengo, que para mí es hermoso tener un compañero? Ni en pedo. ¿Lo hubiera hecho antes? Sí, qué estúpida que no lo hice porque estuve toda mi vida en pareja”, declaró con ironía.

Diferenció el trabajo artístico de la prostitución y defendió su autonomía: “Yo vivo de mi cuerpo, pero no es que lo uso para... sino tendría cinco departamentos en Miami, estaría recontracómoda, no estaría con un laburante. Yo también laburo. Yo me mantengo, no me mantiene nadie, siempre me mantuve yo, siempre yo velo por mí”.

Aclaró que el lujo no determina sus decisiones: “No me comprás con lujos porque no me interesa el lujo. Lo pienso y digo: ‘Ay, sí, quiero, quiero, quiero’ (risas). Pero no, gracias”. Agregó: “Yo hago lo que yo quiero, no lo que vos quieras que yo haga. Entonces, ya desde ese punto, no porque me pagues vas a ser mi dueño una hora, ni en pedo”.

Para Farro, la autenticidad en el espectáculo depende de sostener límites personales y de conservar la independencia económica.

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