“Lo nuestro fue un ascenso desde los infiernos”.

Pura química: Rodolfo Barili y Cristina Pérez, en plena emisión de
Pura química: Rodolfo Barili y Cristina Pérez, en plena emisión de "Telefe Noticias" (Fotos: Matías Arbotto)

Cada noche del nuevo milenio que todavía estaba asomando era un descenso, escalón por escalón. En el primer subsuelo de los estudios de la calle Pavón funcionaba la redacción. Había que bajar otro piso más para arribar al estudio: se había montado sobre un viejo depósito de Telefe reconstruido después de un incendio. En la vereda de enfrente -televisiva y propiamente barrial, desde un Canal 13 también ubicado en Constitución- estaban Mónica y César. Cahen D’Anvers y Mascetti, respectivamente, eran los dueños de las noticias televisivas. Y fue ahí cuando Cristina y Rodolfo aceptaron afrontar una misión para nada sencilla.

Telefe no se abocaba a la actualidad, y ellos habían sido elegidos para confrontar la dupla del noticiero del prime time. Aunque para erguirse como la nave insignia, antes debían ser mascarón de proa. “Era abrir un camino en el canal. Y sabíamos que en esa apuesta se nos iba la vida...”, dice Cristina, que también recuerda la fecha en la que se conocieron con Rodolfo: 29 de julio de 2002. Salieron al aire por primera vez menos de dos semanas después, amparados por un puñado de ensayos y un guiño del destino: debutaron como dupla el 12 de agosto, Día de la Televisión.

Y lo dicho: “Nos costó muchísimo. Además de probarnos frente a dos conductores históricos como Mónica y César, muy queridos por el público, teníamos que ganarnos la confianza de la gente, el horario. Tuvimos un verano que hicimos 2 puntos de rating”, recuerda ella. “2.3...″, agrega él, haciendo un ademán con una mano pero desviando la vista.

Eran los años de Marcelo Tinelli en el canal, con aquel VideoMatch de las cámaras ocultas. “A veces Tinelli bajaba a vernos un ratito. Una vez lo hizo en vivo, como diciendo: ‘¡Huy, acá están estos dos!’", sonríe Barili, para enseguida agregar, ahora entrecerrando un ojo: “Igual, a esa altura le dejábamos 16 puntitos...”.

Porque como así como sucedió con aquel descenso, escalón por escalón, de a poco comenzó el ascenso, peldaño a peldaño: una emisión a la vez, una noticia a la vez, un móvil a la vez. Y así es como hoy, 18 años más tarde, Telefe Noticias sale al aire desde los modernos estudios de Martínez -de 500 metros cuadrados- para convertirse cada noche en el noticiero más visto de cada día de la televisión. En febrero lideró todas las emisiones, y desde hace 17 meses lo consigue de manera consecutiva. Y lo hace, claro, con Cristina y Rodolfo al frente. Pérez y Barili, respectivamente.

"Se hacen noticieros desde que existe el televisor. Es el último género de la televisión. Y aunque das malas noticias, ¡te quieren! ¿Qué más?", se entusiasma Cristina

Detrás de las noticias

Barili: —Hay una cosa muy natural entre nosotros, como pareja del noticiero. Estuvimos en situaciones sumamente complejas, espalda con espalda. Compartimos esa base real de rigurosidad y honestidad. ¿Es posta? Se cuenta, después vemos cómo.

Pérez: —Somos bravos con eso. Hay generosidad entre nosotros pero también exigencia. Primero, pensamos diferente...

Barili: —Es de Vélez... (interrumpe este fanático de San Lorenzo).

Pérez: —No hay una homogeneidad ideológica, pero sí una vocación por la forma en la que hay que hacer esto: ser rigurosos, intelectualmente honestos. Y no escaparle a las discusiones.

Podría decirse que ahora visten de civil. En unos minutos ella lucirá su vestido sin mangas colo paste, y él se anudará la corbata bordó del traje gris. Pero sin el uniforme del noticiero, así como se prestan al diálogo con Teleshow, suelen ser reconocidos en la calle. “Te saludan como a un vecino más: ‘Ah, ¿qué hacés?’, y recién después se dan cuenta de que tu cara les resulta cotidiana porque sos el que está en la tele. Esa es la mejor de las confusiones -resalta Barili-, cuando surge porque ya formás parte de su escena diaria". “En la mesa está la familia, y en la cabecera estamos nosotros -agrega Pérez-. Los noticieros son uno de los últimos espacios donde hay personas que le hablan a personas, que se reúnen la misma hora en forma comunitaria para ver un programa. El último hecho comunitario de los medios y la televisión abierta terminan siendo los noticieros".

—Después de tantos años, ¿cuánto los afectan las noticias?

Cristina: —Si tenés el cuero demasiado duro no vas a sentir nada... Y entonces no podés llegar a las personas ni entrarle a una historia. Pero si tenés el cuero demasiado blando no serás objetivo: te vas a basar en la sensiblería, perdiendo periodismo. Es un equilibrio para lograr una conexión que abarque lo profesional y lo humano.

—Pero hay hechos que atraviesan.

Cristina: —La marcha del otro día (por el pedido de Justicia por el asesinato de Fernando Báez Sosa) fue devastadora... Me dolía el cuerpo. Me enfermé.

Rodolfo: —Cromañón. El fin de año más triste de mi vida... Hay cosas que te atraviesan más, y cuesta que no se imponga lo personal. ¡Por suerte! Porque más allá del profesional, somos personas: si perdemos eso estamos acabados.

"La gente tiene que sentir que cada historia no es una más -dice Barili-. El mismo choque en la misma esquina, dos días después, no es el mismo hecho. Y debemos tratarlo como tal"

Cristina: —El anuncio de confirmación de que no había sobrevivientes en el Ara San Juan... Y después, estos años de crisis económica y gran incertidumbre: la gente deposita su ansiedad en qué vos le digas qué va a pasar. Te lo preguntan en la calle. Te vas del canal pero no te vas de las noticias. La administración de los ánimos de un país como la Argentina a la hora de contar las noticias... es fuerte. ¡Porque a vos también te pasa!

Rodolfo: —Como periodista, tenés la responsabilidad de no dejar de contar las cosas pero no alarmar, decir la verdad sin incendiarlo todo.

A partir de las 20, Telefe Noticias se extiende por una hora y media de una dinámica tan intensa que “nunca sabés dónde terminará, ni cuál será el camino que terminará recorriendo”. Se explaya Barili: “Armás una rutina al mediodía, que es cuando entran los chicos. Pero a las 16 es otra, a las 19 es distinta, y a las 20.10 tenés otra... Nunca dejamos ni de participar temprano en los temas con el chat de producción, ni de llamar a los productores y discutir los temas, ni escribir nuestras presentaciones”. “Es que a nosotros nos gusta ser periodistas, más allá de presentar las notas", agrega Pérez. “Porque no presentamos tapes -completa su compañero-, nosotros presentamos historias”.

La redacción, en los estudios de Martínez. Allí trabaja el equipo de producción del noticiero
La redacción, en los estudios de Martínez. Allí trabaja el equipo de producción del noticiero
Silencio: periodistas trabajando.
Silencio: periodistas trabajando. "El mes pasado, las cuatro ediciones de los noticieros de Telefe superaron a las de El Trece", informa Pérez
El control: la sala de comandos de
El control: la sala de comandos de "Telefe Noticias"

Los dos hablan del respaldo de la producción -liderada por el gerente de Noticias, Roberto Mayo-, y de su profesionalismo. Pese a ello, mencionan situaciones imprevistas que suceden al aire -bendita televisión en vivo- y deben ser subsanadas de inmediato.

Algunas, insólitas. Como la vez que una mujer, desde el móvil en una manifestación, advirtió que Papa Noel moriría si llegaba a ingresar por las chimeneas de las pasteras que buscaban instalarse en Gualeguaychú. A su alrededor, un grupo de niños se sumó con una canción inspirada en esa trágica situación, y el conductor apareció al aire desde el estudio: “Hay muchos chicos en casa, y los adultos a veces no cuidamos las palabras...”, comentó Barili, para ponerse serio: “Papa Noel no se va a morir”.

“Eso fue en 2005, y Dante, mi hijo, había nacido en 2004 -sonríe el periodista, dando los motivos de aquella improvisación que al día de hoy recorre las redes-. Estás en televisión abierta, sabés que entrás a todos lados. Escucho que los pibes empiezan a cantar ¡y pensé en mi hijo! Y me salió eso... Un noticiero es eso: saltar sin red". Su compañera se diferencia, divertida: “¡Yo jamás lo hubiera dicho! Soy reagnóstica, y él es católico”.

"Los noticieros cambian todos los días la realidad de un país. Acá, tenés el poder de cambiar cosas", afirma Cristina, y recuerda la ocasión en la que, con motivo de una inundación, los chicos de un comedor de Formosa "estaban comiendo con los pies en el agua". Luego de cubrir la noticia, "al otro día eso se solucionó"

Confusión amorosa

Se suceden las anécdotas. “Una vez le dicen a Silvita... ¡a Cristina!”, se corrige Rodolfo, y sigue narrando su ejemplo hasta que unos segundos más tarde Pérez, quien se había quedado con la mirada perdida, gira la cabeza. “¡¿Quién es Silvina?!", indaga. Y ríen, cómplices. “Mi hermana...”, se sonroja su compañero.

El año pasado el enrojecimiento fue compartido por ambos cuando desde un móvil Laura, una joven que un rato antes había sido asaltada en el colectivo, les pidió permiso para hacerles un comentario. “Bueno, va a insultar a un intendente, va a pedir Justicia...", especuló Cristina. Y no, nada de eso. “¿Hay un romance entre ustedes dos?, porque todo el público quiere saber”, les preguntó al aire. “Fue tremendo”, se toma la cara Rodolfo.

La reacción de Rodolfo Barili y Cristina Pérez ante la pregunta sobre su presunto romance (Video: "Telefe Noticias", Telefe)


Con su inesperado interrogante, Laura arrojó la primera ficha de dominó. Al fin, podría haberlo hecho cualquiera: el tema ya estaba instalado desde hacía un tiempo. El país hablaba por entonces del supuesto romance de los conductores de Telefe Noticias. Y fueron ellos mismo quienes decidieron desactivar los rumores -que incluyeron la tapa de una revista de actualidad- casi de inmediato, en una fecha que también tuvo su guiño: el Día de los Enamorados.

Pérez: —El día que tenía que hablar, él estaba sacado... En medio de semejante repercusión teníamos que comunicar esto sin que generara una desilusión, pero tampoco la sensación de que era una especulación, porque podíamos traicionar al público.

Barili: —Nunca lo fue, nunca lo fue... Nunca especulamos. Desde 2004 nos decían que eramos pareja. Las Rostinas explotaron el año pasado, pero las conocemos desde hace seis. Tenemos la misma edad; ella es más joven. Y los dos por lo general mantuvimos cierta privacidad...

Pérez: —(Interrumpe) Él mas que yo (risas). En 20 años yo tuve cinco novios y él tuvo una esposa, así que imagínate.

Barili: —Había que hacer algo. “Pensemos qué vamos a decir” (reproducen el diálogo previo).

Pérez: —"Va a salir solo...".

Barili: —"Pero noooo" (ríe y golpea la mesa, como lamentándose). Era un día de quiebre.

Pérez: —“Lo que salga”.

Barili: —Y salió.

Pérez: —Es que si escribíamos algo, no iba a ser creíble. Si vamos a mostrar la verdad de lo que nos pasa con esto... Si la gente deseaba esa noticia era porque nos creía. Entonces, no podés despreciar eso, pero tampoco podés convertirlo en una novela. Era un terreno muy delicado. Nos jugábamos mucho... Porque además, ¡el antecedente eran Mónica y César, que se casaron!

En 2019, Rodolfo y Cristina estuvieron envueltos en fuertes rumores de una relación amorosa entre ellos, que incluso afectaron la vida privada
En 2019, Rodolfo y Cristina estuvieron envueltos en fuertes rumores de una relación amorosa entre ellos, que incluso afectaron la vida privada

Si bien las voces bajaron su tono después de todo aquello, no se silenciaron. “Esto también tenía efectos en nuestras vidas -confía Cristina-. Ponele que yo quería salir con alguien, y lo primero que hacía (su pretendiente) era hacerse el gil: ‘Che, ¿qué onda tu compañero?’. ¡Era un desastre! Muy raro".

Rodolfo acerca una vivencia propia de una comedia italiana al recordar un diálogo frecuente y repetido con su abuela. “‘¿No tenés nada para contarme?’. ‘Pero abuela...’. ‘¿Cómo que no?’. ‘No abuela, no...’. ‘Me dijeron que vieron a tu mamá y a Cristina tomando mate...’. Lo improbable: ¡que Cristina esté tomando mate! (risas). ‘Pero no, abuela, no...’. Mi abuela se murió el año pasado, y me parece que nunca me creyó que no estábamos juntos”.

No obstante, los dos desempolvan un aspecto positivo de entre las habladurías del romance: consideran que la química que surge al aire alimenta el deseo de la gente por verlos juntos. En definitiva se trata, según sostienen, de “una muestra de afecto muy grande” de su público. “¡Aunque nunca fuimos ni siquiera a comer juntos!”, aclaran.

Lo que sí hicieron a la par fue transitar estos años. “La mayor parte de nuestra vida adulta -remarca Cristina-, con todos los cambios de la tecnología, de las noticias, del país, del canal... ¡todo eso!, lo vivimos sosteniendo y construyendo la pareja del noticiero. Y ya superamos como dupla el récord de Mónica y César en tiempo de permanencia”.

“Nunca nos propusimos ser empáticos: surgió de un modo natural -asegura Rodolfo-. Nosotros somos al aire lo que somos afuera del aire, para bien o para mal (risas). Esa química entre nosotros ya estaba. Y esa cosa genuina con la gente surgió porque no venimos de paseo...”.

Rodolfo Barili y Cristina Pérez. Fin de la transmisión (Fotos: Matías Arbotto)
Rodolfo Barili y Cristina Pérez. Fin de la transmisión (Fotos: Matías Arbotto)

SEGUÍ LEYENDO