Cómo se recreó la toma del Palacio de Justicia en la serie ‘Palacio’ de Netflix: actores revelan tecnologías y nuevos lenguajes

En la entrevista, el elenco planteó que el almacenamiento digital, las denuncias masivas en línea y la identificación forense temprana habrían reducido riesgos para periodistas y familiares de desaparecidos en Colombia

Entrevista con el elenco de la producción 'Palacio' de Netflix describiendo el uso de la tecnología en la serie y cómo adaptaron el léxico de los 80´s para llegar a nuevos públicos en esta época reconstruyendo la realidad de los hechos.
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“La única conclusión a la que yo realmente creo que llega y la única verdad absoluta que existe al final de esta serie es que en la guerra todos perdemos”, afirmó Natalia Reyes, actriz que interpreta a Pilar Navarrete en Palacio, la nueva serie de Netflix. Y con esta frase quiero unir lo que realmente describe una serie llena de tecnología e historia que marcó la vida de muchos colombianos y de varios latinos a finales de los 80´s.

“Nadie ganó. Por más que parezca: ‘¿Quién fue el culpable?’ Nadie ganó. De aquí nadie salió ganando”, dijo Natalia.

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El 6 de noviembre de 1985, un comando del M-19 entró por la fuerza al Palacio de Justicia de Bogotá y tomó como rehenes a más de 300 personas, entre ellas a los magistrados de la Corte Suprema de Colombia. Al día siguiente, el Ejército colombiano retomó el edificio.

El hecho dejó al menos 94 personas muertas o desaparecidas, entre magistrados, guerrilleros, civiles y militares, y desató una búsqueda de justicia que se extendió por más de 20 años. Palacio reconstruye esos hechos, de conocimiento público e inspirados en la realidad, y retrata además la búsqueda posterior de los familiares de las víctimas.

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Andrés Castañeda en la serie Palacio con la actriz colombiana, Natalia Reyes.
Andrés Castañeda en la serie Palacio con la actriz colombiana, Natalia Reyes.

Con motivo del estreno, cuatro de sus protagonistas, Natalia Reyes, Luna Baxter, Andrés Castañeda y Mariana Gómez, hablaron con Infobae sobre la reconstrucción de la época, el trabajo actoral con tecnología y el significado de la historia que llevaron a la pantalla.

La recreación audiovisual de la época: material de archivo y diseño de producción

—Luna, ¿cómo fue el trabajo tecnológico para ambientar la época que vivía el personaje como periodista?

—Me gusta que resaltes eso porque creo que el manejo del material de archivo y lo que se grabó es tan sutil y tan bien hecho que casi que no se nota. Y cuando se nota igual es agradable ver que hay material de archivo.

Creo que todo está muy bien logrado, la época, desde el diseño de producción. Estamos hablando de un estudio que recreó el Palacio de Justicia y que se fue destruyendo poco a poco con fines de la historia.

Todo el equipo, de verdad, cuando entramos a ver el Palacio de Justicia y habíamos visto el material de archivo y conocido los pasillos, al menos en imágenes, todos estábamos muy conmovidos con ver lo impecable que fueron en imagen, y creo que hace que la serie visualmente sea impecable.

Luna Baxter en la serie palacio de Netflix como una de las periodistas colombianas que siguió de cerca la toma y retoma del Palacio de Justicia.
Luna Baxter en la serie palacio de Netflix como una de las periodistas colombianas que siguió de cerca la toma y retoma del Palacio de Justicia.

Pienso también que, en mi construcción de Olga, ella me pasó notas que había hecho como periodista y algo que me gustó mucho y que lo apliqué para la serie. Sobre todo en ese momento se usaba una voz de periodismo. Olga me contaba que muchas veces estaban en situaciones de mucho ruido o de caos, y tocaba tener una voz de periodismo para poder contar la nota.

Y en la serie, cuando me veo siendo Olga en esos momentos, es algo que dije: “Ay, qué bonito que así sea sutil, tal vez no lo ve nadie”.

Si tuvieran tecnología actual: qué habría usado cada personaje

—En esa época no había tanta tecnología a la mano. ¿Qué dispositivo o herramienta tecnológica hubiera podido usar tu personaje?

Mariana Gómez: No, pues un radio que funcione porque en mi personaje no tuvimos éxito y hubiera sido interesante un buen sistema de comunicación.

—¿Y Andrés?

—wow. No sé, creo que... sí, yo creo que la posibilidad de ampliar la información a la velocidad que se amplía en este momento, una red social, algo donde pueda denunciar de manera masiva y más efectiva.

—¿Y Natalia, como madre?

—Pues buscadora de desaparecidos, creo que el GPS hubiera ayudado muchísimo a saber esos movimientos: de dónde estaban, por qué se los llevaron, por qué los movieron, dónde terminaron. Yo creo que eso hubiera ayudado muchísimo.

En el caso de Pilar Navarrete, el tema del ADN, que fue posterior a este hecho, hizo toda la diferencia muchos años después.

—¿Y para el personaje de la periodista?

—Y para Olga, un disco duro. Un disco duro en donde ella hubiera podido guardar toda la información, toda la evidencia y poder hacer una copia y que no se hubiera corrido tanto riesgo.

Mariana Gómez, protagonista de "Palacio".
Mariana Gómez, protagonista de "Palacio".

El lenguaje y el contexto histórico detrás de la construcción de los personajes

—Andrés ¿Cómo fue la construcción del lenguaje del personaje, teniendo en cuenta la época en la que transcurre la historia?

—Bueno, todo está en los libretos. Desde la forma en la que uno se mueve, las acciones que uno hace en las escenas están descritas en los guiones.

Es una investigación profunda, no únicamente a nivel del evento, del hecho del Palacio de Justicia, sino que también ambienta una época. Y esa época está ambientada por un sentir que tenía la población.

Veníamos de unos acuerdos de paz fallidos, veníamos de unas acusaciones a los militares por torturas que los estaba investigando la Corte Suprema de Justicia. Estaba la amenaza del narcotráfico sobre la extradición. Estaba el M-19 en esta pugna.

Creo que había una efervescencia y esa efervescencia se traduce en el lenguaje, en la música, en cómo el país vivía esos días. Y eso está plasmado en el guion.

—¿Se nota esa construcción en el resultado final?

—Como cada una de las expresiones, el gusto por algunos determinados placeres, fumar en todas partes, que ya no se puede, en los carros, en los recintos cerrados, en las escaleras, en todo lado. Creo que esto también le hace nutrir a uno un ambiente y un estado en el que se estaba viviendo, y está en el guion.

Netflix lanzará el 6 de noviembre la serie 'Palacio', coincidiendo con el aniversario 41 de la Toma del Palacio de Justicia de 1985 - crédito Netflix
La serie ya está disponible en Netflix. - crédito Netflix

Natalia Reyes y el homenaje a las buscadoras de desaparecidos

—¿Cómo se conectó tu maternidad con la construcción de Pilar Navarrete?

—Yo creo que conecta mucho con mi maternidad. Desde el principio, para mí de verdad fue muy impresionante el hecho de saber que Pilar tenía dieciocho años, que ya para mí ser madre a los dieciocho años me parece una locura.

Pero además, cuando fue la toma, tuviera cuatro hijas, una bebé muy pequeña, y quedara viuda de repente. Ella obviamente, por sus cuatro hijas, no hubiera alcanzado a terminar el bachillerato y de repente se queda sola con esta responsabilidad.

Pero además sacó esa fuerza que de verdad creo que las mujeres y las madres solo podemos sacar en circunstancias tan dolorosas, con tal de sacar adelante a nuestros hijos.

—¿Qué más representa Pilar más allá de la crianza de sus hijas?

—No contenta con tener que sacar a cuatro niñas adelante, con esa convicción de querer saber dónde estaba Jimmy, su esposo, quien trabajaba en la cafetería del Palacio de Justicia y desapareció tras la toma. De buscarlo, de saber la verdad, de buscar a los desaparecidos y de expandir esa búsqueda no solo a su caso personal, sino a esas otras familias y a esos otros casos.

Pilar ha estado en La Haya dando conferencias. Realmente es una mujer que hace que el arco de este personaje en la vida real sea absolutamente heroico.

—¿Qué significó para ti interpretar este papel?

—Para mí hacer este homenaje a Pilar Navarrete en particular, pero a todas esas buscadoras latinoamericanas, a todas esas madres que han sufrido la guerra y que no se han quedado en esta idea de las víctimas, sino que han dicho: “Nosotras tenemos algo que hacer aquí, algo que curar, algo que sanar, algo que saber”.

Esa curiosidad, esa búsqueda de Pilar, a mí me parece absolutamente loable y me parece que es realmente el corazón de esta historia.

—¿Qué esperas que entienda el espectador?

—Espero que realmente llegue al espectador a decir: “Okey, más allá de una historia de buenos y malos, de militares y guerrilleros, de blancos y negros, es una historia de seres humanos, de madres cabezas de familia”. La única conclusión a la que yo realmente creo que llega y la única verdad absoluta que existe al final de esta serie es que en la guerra todos perdemos.

Nadie ganó. Por más que parezca: “¿Quién fue el culpable?” Nadie ganó. De aquí nadie salió ganando.

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