Cuáles son las cinco prácticas que hacen que la computadora dure menos de uno o dos años

Un problema es el exceso de temperatura, que seca la pasta térmica del procesador y reduce la velocidad de rendimiento

Una mujer de perfil escribe en una computadora portátil sobre un escritorio con una taza, una libreta, un bolígrafo y plantas.
El uso del computador portátil sobre superficies blandas bloquea la ventilación y provoca recalentamiento en los componentes internos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Muchos usuarios creen que un computador se vuelve lento o se avería por simple antigüedad, pero en la mayoría de los casos el desgaste prematuro responde a hábitos cotidianos que pasan desapercibidos.

Desde bloquear la ventilación hasta instalar programas sin control, existen prácticas que deterioran tanto el hardware como el software del equipo, y que son evitables con cuidados básicos.

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Hábitos que afectan el tiempo de vida de un computador

  • Bloquear la ventilación y acumular polvo

El calor es el principal enemigo de cualquier equipo. Los ventiladores integrados en la carcasa cumplen la función de ingresar aire fresco y expulsar el calor interno, un proceso que se ve comprometido cuando se usa el portátil sobre superficies blandas, como una cama, un sillón o las piernas.

El polvo y las pelusas que se acumulan en las entradas de aire también atascan el interior y empeoran la circulación. Esto genera un recalentamiento progresivo que puede dañar los componentes.

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Mantener la batería conectada al cien por ciento de carga o dejarla descargada por completo acelera su degradación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por eso conviene usar el equipo siempre sobre una mesa rígida, limpiar los puertos externos cada mes y abrir el chasis cada tres meses para eliminar el polvo interior con aire comprimido.

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  • Dejar que el equipo se sobrecaliente

Cada componente de un computador está diseñado para funcionar dentro de un rango de temperatura específico. Superarlo acelera su degradación o provoca averías directas.

Un exceso de calor puede derretir soldaduras y desplazar componentes, además de secar la pasta térmica de la CPU, lo que reduce su capacidad de refrigeración y agrava el recalentamiento general. La acumulación de polvo también puede derivar en “thermal throttling”, una reducción forzada de la velocidad de los componentes para evitar daños irreversibles.

El sobrecalentamiento constante perjudica directamente a la batería: pierde capacidad de forma acelerada hasta un punto en que el equipo necesita estar siempre conectado a la corriente para funcionar.

Hombre en camisa a cuadros sentado ante un escritorio con computadora portátil, teléfono celular y monitor en una oficina con más personas
Llenar la capacidad máxima de un disco de estado sólido impide las tareas automáticas de nivelación del desgaste de memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Maltratar la batería con cargas extremas

Dejar el portátil enchufado de manera permanente con el 100% de carga no es recomendable, como tampoco lo es mantenerlo con la batería completamente descargada durante semanas o ponerlo a cargar cuando está cerca del 0%. Ambos extremos aceleran la degradación de la batería y reducen su vida útil.

Guardar el equipo sin usarlo durante largos períodos también desgasta la batería y puede provocar que, al retomarlo, ni siquiera encienda. Lo recomendable es usarlo con cierta frecuencia y mantenerlo con algo de carga.

El uso de cargadores no originales suma otro riesgo, ya que no regulan correctamente el voltaje ni protegen contra picos de tensión, lo que puede derivar en fallos eléctricos irreversibles o en que la batería se hinche.

  • Saturar el almacenamiento y descuidar el software

Llenar un disco de estado sólido (SSD) hasta casi su capacidad máxima desgasta el componente más rápido de lo habitual. Cuando no queda espacio libre, el disco pierde margen para procesos vitales como la recolección de basura o la nivelación del desgaste.

A esto se suma instalar programas de forma descontrolada, lo que consume almacenamiento, fragmenta las unidades y acumula aplicaciones que cargan automáticamente al inicio, afectando los tiempos de arranque y el consumo de memoria RAM.

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La postergación de las actualizaciones de software y controladores disminuye la estabilidad general del computador frente a amenazas informáticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No reiniciar el equipo con frecuencia también perjudica el rendimiento: la RAM acumula restos de microcódigo y se pueden generar fugas de memoria cuando los programas no se cierran correctamente. Reiniciar al menos una vez al día descarga la memoria y resuelve conflictos entre procesos.

Descuidar las actualizaciones del sistema operativo y los controladores le resta estabilidad al equipo y lo expone a amenazas de seguridad.

  • Manipular el equipo sin cuidado y hacer clic sin pensar

Un computador portátil no está fabricado con estándares militares, por lo que los golpes o una manipulación descuidada pueden dañar sus componentes internos. Transportarlo sin protección adecuada puede averiar conectores o separar la tapa de la pantalla del resto del chasis.

Tomar el equipo únicamente por los bordes, sobre todo si es pesado o tiene una base flexible, puede combarlo y afectar piezas rígidas en su interior.

En el plano del software, hacer clic sin verificar el origen de una descarga puede instalar programas no deseados, modificar la página de inicio del navegador o anclar herramientas de terceros sin autorización. Aunque no se trate de un enlace malicioso, estas instalaciones ralentizan el sistema y consumen recursos de forma innecesaria.

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