Apple planearía cobrar por Siri, funciones de cámara y más servicios de inteligencia artificial en iPhone

Lo que antes era una actualización gratuita que beneficiaba a todos los modelos por igual, ahora se ha convertido en una estructura escalonada

iOS 27 - iphone - Apple - celular - tecnología - 10 de septiembre
Las funciones que dependen de servidores externos, como Siri AI e Image Playground, están sujetas a límites de uso diario. (Captura Apple)
Guardar

Apple estaría preparando el terreno para convertir funciones del iPhone en servicios de pago recurrente. Con el lanzamiento de iOS 27, la compañía introdujo un sistema que divide a los usuarios según la antigüedad de su hardware, la memoria RAM disponible y, en última instancia, su capacidad de gasto.

Lo que antes era una actualización gratuita que beneficiaba a todos los modelos por igual, ahora se ha convertido en una estructura escalonada donde el acceso a la inteligencia artificial y a funciones de productividad depende del modelo de teléfono que se posea.

PUBLICIDAD

Cómo Apple sienta las bases de un futuro muro de pago en el iPhone

La documentación oficial de Apple para iOS 27 contiene notas a pie de página que revelan sus verdaderas intenciones. Las funciones que dependen de servidores externos, como Siri AI e Image Playground, están sujetas a límites de uso diario.

La nueva jerarquía de iOS 27 organiza a los propietarios de iPhone en tres categorías bien diferenciadas. 

REUTERS/Abdul Saboor
La nueva jerarquía de iOS 27 organiza a los propietarios de iPhone en tres categorías bien diferenciadas. REUTERS/Abdul Saboor

Los términos de servicio de la compañía indican que en el futuro se podrá acceder a estas funciones mediante un pago. Esto significa que la experiencia actual, en la que los usuarios pueden interactuar libremente con el nuevo asistente conversacional, funciona como una muestra gratuita y temporal.

La estrategia consistiría en integrar estas herramientas en el flujo de trabajo diario de las personas antes de anunciar el cobro por su uso continuado.

PUBLICIDAD

La inteligencia artificial es el gancho perfecto para esta transición. Se trata de una tecnología con gran capacidad de fluidez y naturalidad que puede sostener conversaciones complejas, lo que genera dependencia real en los usuarios.

Una vez que la gente se acostumbra a delegar tareas y razonamientos en Siri, resulta más sencillo cobrar por mantener ese nivel de servicio en ciclos de actualización futuros.

Varios teléfonos iPhone colocados sobre soportes metálicos en una tienda, con personas desenfocadas caminando al fondo
Apple prometió controles de cámara de textura y grano para los iPhone 16 y 17, pero modificó su documentación tras el lanzamiento para limitarlos al iPhone 18 Pro y posteriores. (Apple)

De esta manera, Apple no impone el cobro de forma inmediata, sino que construye gradualmente la infraestructura necesaria. Primero limita el acceso según el hardware, luego introduce límites de uso diario en los servidores y, finalmente, deja escrita la posibilidad de una suscripción. Es un proceso pensado para minimizar el rechazo inicial de los consumidores.

Un sistema de tres niveles que divide a los usuarios de iPhone

La nueva jerarquía de iOS 27 organiza a los propietarios de iPhone en tres categorías bien diferenciadas. En la base se encuentran los modelos antiguos, incluido el iPhone 11, que reciben la actualización, pero solo obtienen optimizaciones de rendimiento como una mayor velocidad de inicio de aplicaciones. Estos dispositivos quedan completamente excluidos del espacio de trabajo de inteligencia artificial de Siri.

El segundo nivel corresponde a modelos más recientes como el iPhone 15 Pro y los iPhone 16 y 17 estándar. Estos equipos sí logran superar el filtro de acceso a la IA, pero enfrentan omisiones deliberadas en otras áreas.

Siri AI, la nueva versión del asistente impulsada por Apple Intelligence, abandonó los comandos rígidos para volverse un sistema interactivo y conversacional.


Europa Press
Siri AI, la nueva versión del asistente impulsada por Apple Intelligence, abandonó los comandos rígidos para volverse un sistema interactivo y conversacional. Europa Press

Un ejemplo documentado por PCMag son los controles de cámara de textura y grano, que Apple prometió inicialmente para los iPhone 16 y 17, pero cuya documentación fue modificada después del lanzamiento para restringir la función exclusivamente al iPhone 18 Pro y modelos posteriores.

En la cúspide de esta estructura se ubica el iPhone Duo, el modelo de mayor gama presentado junto a iOS 27. Este dispositivo desbloquea la multitarea nativa con aplicaciones en paralelo gracias a motores de emparejamiento exclusivos, una función de productividad básica que los usuarios habían solicitado durante años y que Apple siempre trató como un privilegio reservado para el iPad o el ordenador de escritorio.

Para acceder siquiera a la primera capa de esta jerarquía, es necesario registrarse manualmente en una lista de espera desde la configuración del teléfono, un paso adicional que confirma el carácter selectivo de la nueva versión del sistema operativo.

La compañía lleva años ampliando de forma discreta la diferencia entre sus chips estándar y los de gama alta. 

REUTERS/Dado Ruvic
La compañía lleva años ampliando de forma discreta la diferencia entre sus chips estándar y los de gama alta. REUTERS/Dado Ruvic

La brecha de rendimiento como estrategia de obsolescencia programada

La compañía lleva años ampliando de forma discreta la diferencia entre sus chips estándar y los de gama alta, un proceso que con iOS 27 se profundiza de manera evidente. Un iPhone 15 Pro, por ejemplo, apenas logra cumplir con los requisitos mínimos para acceder a la nueva IA de Siri, sin garantías de que siga siendo compatible en el próximo ciclo de actualizaciones.

Esta dinámica configura lo que puede entenderse como una forma de obsolescencia programada: los dispositivos no dejan de funcionar, pero quedan cada vez más rezagados frente a las funciones más atractivas del sistema operativo.

La retirada de los controles de cámara de textura y grano para los modelos intermedios, después de haber sido anunciados originalmente para ellos, refuerza esta lectura.

Un iPhone 15 Pro, por ejemplo, apenas logra cumplir con los requisitos mínimos para acceder a la nueva IA de Siri. 

 REUTERS/Maxim Shemetov
Un iPhone 15 Pro, por ejemplo, apenas logra cumplir con los requisitos mínimos para acceder a la nueva IA de Siri. REUTERS/Maxim Shemetov

El resultado es que la decisión de compra de un iPhone ya no depende únicamente de las preferencias personales sobre tamaño, cámara o diseño. Ahora implica calcular durante cuánto tiempo ese modelo específico seguirá teniendo acceso a las funciones de inteligencia artificial más recientes antes de quedar relegado a la categoría de optimizaciones sin nuevas funciones.

Silicon Valley ha buscado durante años convertir el hardware físico en una fuente de ingresos recurrentes mediante suscripciones de software. Con iOS 27, Apple avanza de manera concreta en esa dirección, y el modelo tradicional de actualización gratuita y universal para todos los propietarios de iPhone parece haber llegado a su fin.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD