Nvidia, Palantir y más empresas le están cerrando la puerta a las IAs más avanzadas: privacidad de datos frena la adopción

La compañía liderada por Jensen Huang limitó el uso de Fable de Anthropic a proyectos de menor sensibilidad, como los vinculados al software de código abierto

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La protección de la información corporativa comienza a frenar la incorporación de las herramientas de IA más sofisticadas. (Anthropic - OpenAI)
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La privacidad de los datos empresariales se ha convertido en un obstáculo para la adopción de los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Grandes compañías y contratistas de defensa han comenzado a limitar su uso ante el temor de que información sensible quede expuesta, según The Information.

La tensión afecta a desarrolladores como Anthropic y OpenAI. Empresas como Nvidia Corporation, Palantir Technologies Inc. y Booz Allen Hamilton Holding exigen mayores garantías sobre el tratamiento de sus datos o recurren a entornos de nube aislados.

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Estas infraestructuras permiten mantener la información corporativa separada de los sistemas externos de IA. El objetivo es proteger activos sensibles, como código propio, estrategias comerciales y datos operativos, frente a un eventual acceso de proveedores tecnológicos.

 Anthropic fijó un plazo de almacenamiento de datos de 30 días, con posibilidad de renovación, para evitar usos maliciosos de su sistema.  REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Anthropic fijó un plazo de almacenamiento de datos de 30 días, con posibilidad de renovación, para evitar usos maliciosos de su sistema. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Cuándo iniciaron las restricciones sobre los modelos de IA

La controversia se profundizó después de que Anthropic modificara en junio la política de su modelo Fable. La empresa estableció un período renovable de retención de datos de 30 días para prevenir usos indebidos de su tecnología.

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Posteriormente, Anthropic ofreció a ciertos clientes la posibilidad de almacenar los registros de uso en sus propios servidores.

Sin embargo, la compañía no brindó garantías irrevocables de retención cero de datos, conocidas como ZDR por sus siglas en inglés, y varias empresas decidieron reducir el alcance de sus implementaciones.

Según The Information, varias empresas tomaron medidas para limitar el uso de Fable. Nvidia restringió su utilización a proyectos de menor sensibilidad, como los vinculados al software de código abierto. Para funciones centrales, entre ellas el seguimiento de la cadena de suministro, la compañía prioriza sus modelos Nemotron.

Nvidia, Palantir y Booz Allen Hamilton reclaman condiciones más claras para asegurar el manejo de su información.  REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
Nvidia, Palantir y Booz Allen Hamilton reclaman condiciones más claras para asegurar el manejo de su información. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

Booz Allen Hamilton también restringió la utilización de Fable en su software de ciberseguridad destinado a clientes. De acuerdo con el informe, la empresa teme que el modelo pueda incorporar el código subyacente de sus sistemas.

Palantir, a su vez, excluyó Fable de su suite de software para clientes hasta que Anthropic establezca condiciones ZDR vinculantes. La compañía también recomienda a sus clientes negociar límites más estrictos con los proveedores de modelos sobre el uso y almacenamiento de sus datos.

La presión sobre los proveedores

El consejero delegado de Palantir, Alex Karp, cuestionó recientemente el nivel de acceso que los laboratorios de IA buscan obtener sobre la información de los clientes, según el medio. Mientras tanto, la empresa continúa ofreciendo GPT-6 Astra, de OpenAI, mediante acuerdos que contemplan condiciones explícitas de retención cero de datos.

Este contexto de incertidumble ha contribuido al fortalecimiento de servicios en la nube. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
Este contexto de incertidumble ha contribuido al fortalecimiento de servicios en la nube. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

Este escenario favorece a proveedores de infraestructura como Microsoft Corporation, que impulsa entornos de servidores privados y aislados.

Otras empresas siguen el mismo camino: operadores de servicios públicos y Novo Nordisk aplican límites para evitar que sus datos operativos se integren en modelos comerciales, mientras Northrop Grumman emplea principalmente modelos de código abierto en redes internas separadas.

Las dudas sobre los metadatos y el impacto en bolsa

Anthropic y OpenAI aseguran que sus contratos empresariales estándar no autorizan el uso de las entradas y salidas de los clientes para entrenar modelos de forma general.

No obstante, persisten las dudas sobre el manejo de metadatos técnicos y analíticas de uso. Los metadatos son registros sobre la utilización de un sistema, como la frecuencia, los horarios o el tipo de consultas, que también pueden revelar información relevante sobre una compañía.

Empresas de gran tamaño y firmas vinculadas a la defensa reducen el uso de estos sistemas por el riesgo de divulgar datos confidenciales. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
Empresas de gran tamaño y firmas vinculadas a la defensa reducen el uso de estos sistemas por el riesgo de divulgar datos confidenciales. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

La preocupación se trasladó al mercado financiero. En la tarde del 14 de septiembre, Nvidia cayó un 3,3% y Advanced Micro Devices retrocedió un 6,2%.

También registraron bajas Coherent (-11%), GE Vernova (-9,2%), Lumentum (-9%), Vertiv (-8,6%), Applied Optoelectronics (-8%), Eaton (-7,6%), Marvell (-7%), SanDisk (-6%), Micron (-6%), Broadcom (-4,7%) y Digital Realty (-3,4%).

Estos efectos se producen días después de que Jacob Coxon, exinvestigador de Anthropic, renunciara y advirtiera sobre los riesgos de una inteligencia artificial capaz de mejorarse a sí misma.

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