Tesla enfrenta dudas sobre su robotaxi sin volante ni pedales: sus acciones caen

La revisión comenzó después de las primeras operaciones comerciales en Texas y coincide con un registro abierto a interesados en adquirir unidades o colaborar con centros de movilidad

Tesla afronta una revisión federal por su robotaxi sin volante - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Tesla afronta una revisión federal por su robotaxi sin volante - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Guardar

Las acciones de Tesla cayeron 6,54% hasta los 351,93 dólares, en una jornada marcada por las dudas regulatorias sobre el Cybercab, su robotaxi sin volante, pedales ni espejos convencionales. El descenso coincidió con una investigación de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, conocida como NHTSA, sobre la certificación del vehículo.

La revisión federal no concluye que el Cybercab sea inseguro ni establece un incumplimiento definitivo. Sin embargo, pone bajo examen el modelo con el que Tesla busca ampliar su negocio de transporte autónomo: vehículos diseñados para realizar trayectos sin un conductor que pueda asumir el control. A la vez, la empresa abrió un registro para personas y compañías interesadas en operar flotas o construir infraestructura para su futura red.

PUBLICIDAD

El Cybercab queda bajo examen antes de expandir la red autónoma de Tesla - REUTERS/Kaylee Greenlee
El Cybercab queda bajo examen antes de expandir la red autónoma de Tesla - REUTERS/Kaylee Greenlee

La NHTSA examina la certificación del Cybercab

El Cybercab fue creado desde cero para operar como taxi autónomo. A diferencia de otros robotaxis que parten de vehículos convencionales adaptados, elimina los mandos manuales. No hay volante, pedales ni un mecanismo para que un pasajero o supervisor controle físicamente el automóvil durante el recorrido.

La NHTSA investiga cómo Tesla certificó que el modelo cumple las normas federales de seguridad. La ausencia de esos controles puede requerir una exención en determinados vehículos comerciales. Según la información disponible, la empresa no solicitó ese permiso, por lo que el regulador revisa el proceso seguido y los datos técnicos presentados por la compañía.

PUBLICIDAD

El caso surgió después de que Tesla iniciara la operación comercial del Cybercab en Austin, Texas. La empresa tiene 314 robotaxis registrados en la ciudad, de los cuales 45 corresponden al modelo sin volante ni pedales. Antes del despliegue del Cybercab, Tesla ya ofrecía viajes autónomos con unidades del Model Y.

La investigación sobre el Cybercab presiona el futuro del transporte automatizado - REUTERS/Kaylee Greenlee
La investigación sobre el Cybercab presiona el futuro del transporte automatizado - REUTERS/Kaylee Greenlee

La situación cambia de un estado a otro. En algunos mercados de Texas, Florida y California, las normas exigen que los vehículos autónomos tengan un supervisor humano capaz de tomar la conducción. El Cybercab plantea una dificultad adicional porque fue concebido para que esa intervención no exista dentro del vehículo.

Tesla abre un registro sin definir precios ni contratos

Mientras la investigación avanza, Tesla habilitó un formulario para personas y empresas interesadas en participar en la red de robotaxis. El registro solicita nombre, teléfono, correo electrónico y la región donde el solicitante prevé desplegar los vehículos.

La compañía también pregunta qué tipo de relación busca cada interesado. Las opciones incluyen adquirir una flota de Cybercab o colaborar con centros de movilidad e infraestructura necesarios para operar el servicio. El formulario representa el primer paso público para quienes quieran vincularse con la expansión del proyecto.

Tesla mantiene su apuesta por una red de transporte autónomo mientras Elon Musk defiende un modelo que permitiría a los propietarios obtener ingresos mediante vehículos capaces de realizar viajes sin conductor ni controles físicos convencionales - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Tesla mantiene su apuesta por una red de transporte autónomo mientras Elon Musk defiende un modelo que permitiría a los propietarios obtener ingresos mediante vehículos capaces de realizar viajes sin conductor ni controles físicos convencionales - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

No obstante, Tesla no ha informado precios, plazos de entrega ni condiciones comerciales. Tampoco ha precisado si los interesados deberán comprar una cantidad mínima de vehículos, si los Cybercab se venderán directamente, si se ofrecerán mediante alquiler o si funcionarán bajo algún acuerdo de asociación.

La falta de detalles incluye el reparto de ingresos, los costes de mantenimiento, los seguros y las responsabilidades ante incidentes. Estos puntos resultan centrales para cualquier empresa o particular que quiera participar en una red de transporte autónomo, especialmente cuando la operación todavía enfrenta una revisión regulatoria federal.

Musk plantea un modelo de ingresos para propietarios

Elon Musk ha explicado que la estrategia de Tesla no se limita a la venta de vehículos. Su idea es que los propietarios puedan incorporar sus unidades a una red de robotaxis cuando no las estén utilizando. De esta manera, los automóviles realizarían viajes de pasajeros de forma autónoma y generarían ingresos para sus dueños.

El empresario comparó ese modelo con una combinación entre Airbnb y Uber. Tesla aportaría la aplicación, los servicios de localización y parte de la infraestructura digital. El propietario usaría el vehículo cuando lo necesitara y lo pondría a disposición de la red durante el resto del tiempo.

Musk sostuvo que algunos clientes podrían obtener más ingresos por prestar el vehículo de los que les costaría arrendarlo a Tesla. Sin embargo, la empresa todavía no ha explicado cómo funcionaría esa fórmula ni si será aplicable al Cybercab, a otros modelos o a una combinación de ambos.

El Cybercab concentra una parte relevante de las expectativas sobre el futuro de Tesla. La empresa busca pasar de demostrar conducción autónoma a organizar una red comercial con vehículos sin controles físicos. La investigación federal, la falta de información sobre operadores y la caída de las acciones muestran que ese plan dependerá tanto de la tecnología como de las reglas que permitan ponerla en circulación.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD