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Freidora de aire vs. sartén: cuáles es la mejor para cocinar saludable y con mejor sabor

Ambas opciones son ideales para fritar alimentos, pero el uso de aceite es lo que cambiará la textura de la comida

Una freidora de aire negra y una sartén negra sobre un mesón gris con un icono "VS." en llamas en el centro. Al fondo, una pared de azulejos blancos.
La freidora de aire cambió la forma de cocinar al ofrecer una alternativa a la sartén con menos aceite y más practicidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La tecnología en la cocina ha cambiado la forma de preparar muchos alimentos y ofrecer más opciones de sabor, salud y practicidad. Esto es lo que ofrecen electrodomésticos como la Air Fryer, que ya se ganó un lugar en varios lugares, siendo una alternativa a métodos tradicionales como el sartén.

Cada una de las opciones presentan ventajas e inconvenientes que vale la pena tener en cuenta en la cocina, para saber cuál elegir y cómo utilizar de manera correcta.

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Funcionamiento de la freidora de aire y de la sartén

Freír en sartén implica sumergir o cubrir parcialmente los alimentos en aceite caliente, a temperaturas entre 170 y 180 ℃. Este contacto directo con la grasa genera una capa exterior crujiente y un interior jugoso, logrando la textura clásica de recetas como croquetas, empanadillas, patatas fritas o frituras de pescado.

Por su parte, la freidora de aire no utiliza el aceite como medio principal. Funciona como un pequeño horno de convección que hace circular aire caliente a gran velocidad, dorando los alimentos y otorgándoles una textura similar a la fritura tradicional, pero con mucho menos aceite, o incluso ninguno.

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Freidora de aire de acero inoxidable desmontada sobre una encimera blanca, con su cesta y bandeja separadas. Junto a ella, una esponja amarilla y un spray limpiador.
La freidora de aire puede reducir la grasa de los alimentos hasta en un 75% frente a la fritura en sartén y aportar menos calorías por ración. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gracias a este sistema, la freidora de aire se presenta como una alternativa para quienes buscan reducir el contenido graso de las comidas sin perder el toque crujiente.

Ventajas de cocinar con freidora de aire

Una de las diferencias más marcadas es el uso de aceite. Las freidoras de aire requieren muy poco, lo que permite reducir la grasa en los alimentos hasta en un 75% frente a la fritura tradicional. Esto se traduce en menos calorías por ración, lo que puede favorecer el control de peso y un consumo más ligero.

Además, el proceso minimiza la formación de acrilamida, una sustancia potencialmente cancerígena que puede generarse al calentar aceites a altas temperaturas.

El aparato también aporta ventajas prácticas: al no manipular grandes cantidades de aceite caliente, disminuye el riesgo de salpicaduras, quemaduras o incendios en la cocina. La limpieza resulta más sencilla, ya que las cestas y compartimientos apenas retienen grasa. Además, muchas freidoras modernas permiten asar, hornear o grillar, ganando versatilidad y ahorrando espacio en la cocina.

Una mano usa una espumadera para añadir ñoquis a una sartén con pollo, cebolla y salsa cremosa. Hay perejil, queso rallado y una ventana en el fondo.
La sartén mantiene ventajas en sabor, textura y velocidad de cocción, sobre todo en piezas pequeñas, rebozados y recetas tradicionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de la freidora de aire, además, impacta en el ambiente doméstico. Un estudio de la Universidad de Birmingham reveló que este método produce la menor cantidad de emisiones de partículas en suspensión (PM) y compuestos orgánicos volátiles (VOC) en comparación con la sartén o la freidora tradicional, ayudando a mantener un aire más limpio y saludable dentro del hogar.

Cuáles son las ventajas de freír en sartén

El método tradicional de sartén sigue teniendo adeptos, especialmente por los resultados en sabor y textura. El aceite caliente penetra ligeramente en el alimento, logrando una fritura más intensa y crujiente, difícil de replicar exactamente con aire caliente. Para los amantes del sabor clásico, la sartén sigue siendo la herramienta preferida para recetas emblemáticas.

Freír en sartén suele ser más rápido para piezas pequeñas o alimentos rebozados. La transferencia de calor es eficiente y permite obtener resultados en pocos minutos. Además, no requiere inversión adicional: la sartén es un utensilio básico en cualquier cocina y su versatilidad es notable, ya que permite trabajar con masas líquidas, rebozados húmedos, salteados y frituras profundas, formatos que la freidora de aire no siempre maneja bien.

En el caso de las sartenes de hierro fundido, la porosidad del material favorece cocciones con el “sabor de hogar”, manteniendo propiedades y sabores propios de los ingredientes.

Una mano introduce carimañolas crudas, rellenas de carne y queso, en la cesta de una freidora de aire. En la mesa hay queso y una sartén con carne.
La freidora de aire puede ofrecer menos jugosidad, exigir más tiempo de cocción y tener limitaciones con preparaciones húmedas, mientras la sartén suma más grasa y calorías. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desventajas y limitaciones de cada método

Cocinar con freidora de aire, pese a las ventajas sanitarias y de limpieza, tiene sus contras. La textura de los alimentos, aunque crujiente, puede resultar menos jugosa o dorada que en la fritura clásica.

Algunos estudios han detectado que, en ciertos alimentos como el pescado, pueden formarse productos de oxidación del colesterol, asociados a riesgos cardiovasculares.

Además, el tiempo de cocción puede ser mayor y la capacidad de la cesta limita la cantidad de comida en cada tanda. Ingredientes con rebozados líquidos o preparaciones muy húmedas no siempre quedan bien, y el aparato representa una inversión extra.

La sartén, en cambio, implica mayor consumo de grasa, lo que eleva el valor calórico y puede incrementar la ingesta de compuestos nocivos si se reutiliza el aceite o se calienta en exceso.

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