Estos son los riesgos de no desenchufar los cargadores cuando se cargan celulares o tablets

Este hábito puede incrementar el consumo eléctrico, favorecer el sobrecalentamiento e incluso propiciar accidentes domésticos

Guardar
Google icon
Enchufe de pared blanco con cargador de celular blanco conectado, cable con conector USB-C colgando sobre un suelo de madera.
Un cargador conectado sin uso sigue consumiendo electricidad y contribuye al gasto energético del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar los cargadores conectados a la corriente después de retirar el dispositivo puede parecer inofensivo, pero esta costumbre implica riesgos que habitualmente pasan inadvertidos. Estos aparatos continúan extrayendo electricidad incluso cuando no están en uso, lo cual se conoce como “consumo en espera”.

Aunque la cantidad de energía consumida por cada cargador individual es baja, cuando se multiplica por la cantidad de cargadores y dispositivos presentes en un hogar, el gasto energético se incrementa de manera perceptible, explica Glen Farivar, profesor de Electrónica de Potencia en la Universidad de Melbourne, en un artículo de The Conversation.

PUBLICIDAD

Esta energía desaprovechada se traduce en un impacto en la factura eléctrica mensual y, a escala global, en un aumento de la demanda energética.

Riesgos de sobrecalentamiento y deterioro

El hecho de que los cargadores sigan extrayendo corriente eléctrica aun sin un dispositivo conectado implica además un riesgo de sobrecalentamiento. La acumulación de calor puede dañar componentes internos como los capacitores, elementos especialmente vulnerables a los cambios de temperatura.

PUBLICIDAD

Un cargador blanco con un cable conectado a un enchufe de pared blanco; una luz roja y líneas onduladas sugieren sobrecalentamiento.
Los expertos advierten sobre el riesgo de sobrecalentamiento cuando los cargadores permanecen enchufados tras retirar el dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta degradación reduce la vida útil del cargador y eleva la posibilidad de un fallo, con el consiguiente aumento del peligro de recalentamiento. En situaciones extremas o ante una subida repentina del voltaje, ese calor puede convertirse en el detonante de un incendio doméstico.

El peligro de incendio: una amenaza real

Aunque los incendios causados por cargadores no son frecuentes, la posibilidad de que un cargador cause un incendio existe y debe considerarse. Factores externos, como descargas por tormentas eléctricas o problemas en la red de suministro, pueden originar picos de voltaje capaces de dañar un cargador que permanece conectado sin supervisión.

“El cargador puede empezar a humear, derretirse o incluso prenderse fuego”, advirtió. Los cargadores antiguos o con daños visibles presentan un riesgo mayor, ya que sus sistemas de seguridad tienden a fallar con el paso del tiempo.

Seguridad en el hogar y accidentes domésticos

La permanencia de los cargadores conectados supone también un riesgo de accidente doméstico, especialmente en viviendas donde hay niños pequeños o mascotas. Los niños pueden intentar jugar con los cables, exponiéndose a descargas eléctricas. Los animales con hábitos de morder objetos pueden sufrir daños graves si mastican estos cables. Además, los cargadores conectados pueden ocasionar tropiezos y caídas, lo que incrementa el riesgo de lesiones.

Primer plano de las dos clavijas metálicas de un cargador de celular de color gris oscuro, sobre un fondo blanco, con la clavija frontal en foco.
La acumulación de cargadores conectados puede aumentar la posibilidad de incendios domésticos, especialmente con equipos antiguos o dañados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Impacto ambiental y huella de carbono

El consumo constante de electricidad por parte de los cargadores conectados no solo afecta la economía familiar, sino también el medio ambiente. La demanda innecesaria de energía obliga a las centrales eléctricas a generar más electricidad, lo que generalmente implica un mayor uso de combustibles fósiles y, en consecuencia, un aumento de las emisiones de carbono. El simple gesto de desenchufar los cargadores contribuye a reducir la huella de carbono individual.

Costos económicos y daños materiales

Desde el punto de vista económico, el consumo acumulado por los cargadores conectados termina reflejándose en la factura mensual de electricidad. Además, el uso continuado puede provocar fallas en el propio cargador o incluso en los enchufes, generando gastos adicionales en reparaciones o sustituciones.

Efectos sobre la salud en espacios interiores

De acuerdo con el portal educativo EEekenya, otra consecuencia advertida es el potencial impacto en la calidad del aire interior. Los cargadores que se sobrecalientan pueden liberar compuestos orgánicos volátiles (COV) provenientes del plástico y otros materiales, lo que puede afectar la salud respiratoria, especialmente en personas con condiciones preexistentes.

Mitos frecuentes sobre los cargadores

Una de las creencias más extendidas es que los cargadores modernos están diseñados para permanecer conectados de modo indefinido sin riesgo alguno. Aunque los modelos actuales incluyen protecciones, no están exentos de los peligros asociados a picos de tensión o sobrecalentamiento.

celular - cargador - batería - tecnología - 1 de junio
Optar por cargadores certificados y desenchufarlos tras su uso ayuda a prevenir incidentes y prolongar su vida útil. (Gemini)

Otra idea equivocada es pensar que el consumo de un cargador en espera es irrelevante. Si bien el impacto de un solo cargador puede parecer mínimo, la suma de millones de cargadores conectados en el mundo tiene efectos tangibles en el consumo energético global.

Cómo prevenir riesgos y elegir cargadores seguros

La prevención es sencilla: desenchufar los cargadores cuando no se estén utilizando es la medida más recomendable. Revisar de forma periódica los cargadores para detectar daños y reemplazarlos en caso de necesidad es fundamental para evitar accidentes. El uso de protectores contra sobretensiones añade una capa de seguridad frente a fluctuaciones eléctricas. En hogares con niños o mascotas, ubicar los cargadores fuera de su alcance disminuye el riesgo de contacto accidental.

Para reducir peligros, se aconsejó optar siempre por cargadores certificados por organismos reconocidos, como UL (Underwriters Laboratories) o CE (Conformité Européenne), y evitar productos de origen dudoso o sin certificación.

Vida útil de los cargadores y señales de reemplazo

La durabilidad de un cargador depende de su uso y de las condiciones a las que se expone. El desgaste, el calor excesivo o el funcionamiento irregular son señales claras de que es necesario sustituir el cargador. Guardar los cargadores en lugares frescos y secos y desconectarlos cuando no se utilizan prolonga su vida útil y reduce los riesgos asociados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD