La teoría del “bosque oscuro” y el fin de la conversación pública en Internet

Cada vez más personas publican menos, restringen quién puede ver sus contenidos o trasladan sus conversaciones a espacios cerrados. En Infobae al Mediodía, Tomás Balmaceda analizó las razones detrás de esa transformación y la teoría que busca explicarla

Guardar
Google icon
Tomás Balmaceda afirmó en Infobae al Mediodía que Internet dejó de funcionar como una plaza pública y pasó a parecerse a un bosque oscuro

La forma en que las personas usan Internet cambió de manera profunda en los últimos años. Para Tomás Balmaceda, las redes sociales dejaron de funcionar como un espacio abierto para el intercambio de ideas y se convirtieron en un entorno donde la exposición pública suele tener un costo cada vez mayor. Ese fenómeno, sostuvo, explica por qué millones de usuarios optan por compartir menos contenido y refugiarse en comunidades privadas.

Durante su columna en Infobae al Mediodía, Balmaceda sintetizó esa transformación con una metáfora que resume el nuevo escenario digital: “Internet dejó de ser una plaza pública y ahora es un bosque oscuro”.

PUBLICIDAD

La idea, inspirada en una teoría difundida por el emprendedor Yancey Strickler a partir de la ciencia ficción, describe un espacio donde la actividad continúa, pero ya no transcurre a la vista de todos. “No es que no haya vida, pero todos se esconden. Levantar la cabeza puede volverse peligroso”, explicó el filósofo, al señalar que la posibilidad de convertirse en blanco de ataques o campañas de hostigamiento modificó la forma en que las personas participan de las conversaciones online.

Bosque oscuro con árboles y niebla. Seis personas usan teléfonos celulares que emiten luz. Hojas y ramas secas en el suelo.
El acoso en línea y las respuestas agresivas en redes sociales empujan a millones de usuarios a publicar menos contenido (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese cambio, afirmó, puede percibirse con solo comparar el clima de las redes sociales con el de hace algunos años. “Antes vos comentabas y no recibías la cloaca que es actualmente Internet”, dijo, al recordar que hoy una opinión puede desencadenar cientos de respuestas agresivas durante días. En ese contexto, sostuvo que la vigilancia permanente entre usuarios también alimenta la autocensura: “Si decís algo distinto o atacás a alguien, de golpe tenés cincuenta tipos que por dos días no te vuelven loco”.

PUBLICIDAD

Para dimensionar la magnitud del problema, Balmaceda citó un estudio realizado este año en Estados Unidos según el cual el 41% de los adultos asegura haber sufrido algún tipo de acoso o abuso en línea y tres de cada cuatro de esos episodios ocurrieron dentro de redes sociales. A su entender, esa realidad explica el desplazamiento hacia espacios con menor exposición, como grupos de WhatsApp, Telegram o cuentas privadas.

“Nos movemos de lugares públicos a espacios cerrados”, resumió, antes de agregar otros dos indicadores que, a su juicio, muestran la misma tendencia: “El 55% de las personas publica menos que hace cinco años y el 53% restringió quiénes pueden ver sus publicaciones”.

Según el INEI, el 91% de usuarios de internet lo utiliza para comunicarse y el 80,8% para acceder a información.
Un estudio en Estados Unidos indicó que el 41% de los adultos sufrió acoso o abuso en línea y que la mayoría de esos episodios ocurrió en redes sociales

Balmaceda consideró que detrás de esa transformación también está la lógica con la que funcionan las plataformas digitales. En lugar de privilegiar las conversaciones más enriquecedoras, explicó, los algoritmos premian los contenidos que generan reacciones intensas.

“La lógica del algoritmo hoy es que indignarte o enojarte es tan productivo por el tiempo que pasás ahí y la atención que le dedicás”, señaló. Esa dinámica, añadió, favoreció la expansión del denominado rage bait, una práctica que consiste en provocar deliberadamente a otros usuarios para multiplicar la interacción.

“Hay gente que se queda para pelear, para corregir”, explicó. Incluso, sostuvo que algunos creadores de contenido “cometen errores a propósito para que los corrijan”, ya que las respuestas aumentan el alcance de las publicaciones y, en algunos casos, pueden traducirse en ingresos económicos. “Los yankis le llaman rage bait. Decís cosas exageradamente polémicas para que te puteen", resumió.

Desde su perspectiva, esa lógica terminó modificando el funcionamiento mismo de las redes sociales. “La polémica es el nuevo combustible”, afirmó, al sostener que las plataformas encuentran en la confrontación una forma de incrementar el tiempo de permanencia y, con ello, sus ingresos publicitarios.

Bosque denso y oscuro con árboles altos y niebla; varias personas de pie, vestidas, cada una mirando y sosteniendo un teléfono celular encendido.
La teoría del bosque oscuro describe un Internet donde la conversación pública sigue activa, pero se desplaza hacia espacios menos visibles (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la entrevista también analizaron cómo esa dinámica alcanzó a dirigentes políticos y figuras públicas. Facundo Kablan y Maru Duffard mencionaron casos de funcionarios que optaron por restringir los comentarios o limitar quiénes pueden responder a sus publicaciones para evitar el denominado ratio, cuando las respuestas críticas alcanzan mayor repercusión que el mensaje original.

Para Balmaceda, esa decisión refleja un cambio más profundo en la manera de comunicar. “Esto no es una red social; esto es una conferencia en donde yo hablo y el resto tiene que escuchar”, sostuvo, al describir plataformas donde la interacción pierde terreno frente a una comunicación cada vez más unilateral.

La conversación también abordó otro efecto del ecosistema digital: el fortalecimiento del sesgo de confirmación. Duffard advirtió que muchas personas terminan eliminando de sus redes todo aquello que las incomoda hasta quedar rodeadas únicamente por opiniones afines. Balmaceda coincidió con ese diagnóstico y alertó sobre sus consecuencias. “Ese sesgo de confirmación es peligroso, sobre todo para los periodistas”, señaló, al considerar que el acceso a miradas diferentes resulta indispensable para comprender la realidad.

Un adolescente varón acostado en una cama mira un teléfono móvil, con carteles y luces LED en la pared de fondo y una ventana.
Los algoritmos de las plataformas digitales premian la indignación y favorecen el rage bait para aumentar la interacción y el tiempo de permanencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin embargo, reconoció que abandonar por completo las redes sociales tampoco es una alternativa viable para muchos profesionales. “Es difícil tirarlas porque son parte de la manera en que trabajamos y mostramos nuestro trabajo”, explicó, en referencia a periodistas, comunicadores, investigadores y creadores de contenido que necesitan mantener presencia pública pese al aumento de la hostilidad.

Hacia el final de la entrevista, Balmaceda volvió sobre la metáfora que atravesó toda la conversación para resumir el momento que atraviesa Internet. A su entender, la vida digital sigue siendo intensa, pero transcurre lejos de la exposición permanente. “Internet hoy está lleno de vida, pero muy poca gente quiere levantar la cabeza”, concluyó, retomando la imagen del “bosque oscuro” para describir una red donde la conversación no desapareció, sino que simplemente dejó de desarrollarse a la vista de todos.

--

Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.

• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.

• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.

• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.

• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.

• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich

Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD