OpenAI propone impuestos a los robots y crear un fondo de riqueza pública financiado por compañías de IA

Entre las medidas sugeridas figuran seguros de desempleo adaptados a la nueva realidad, asistencia económica y bonos temporales para quienes pierdan su fuente de ingresos

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El objetivo es que los beneficios de la inteligencia artificial se repartan entre todos y no solo en manos de unas pocas compañías.  

 (AP Foto/Michael Dwyer)
El objetivo es que los beneficios de la inteligencia artificial se repartan entre todos y no solo en manos de unas pocas compañías. (AP Foto/Michael Dwyer)

OpenAI ha dado a conocer un plan para responder a los retos sociales y económicos que traerá la inteligencia artificial sobrehumana. En su documento “Política industrial para la era de la inteligencia: ideas para priorizar a las personas”, la empresa sugiere dos medidas principales: crear un fondo de riqueza pública financiado por las empresas de IA y aplicar impuestos especiales a los robots y sistemas automatizados.

El objetivo es que los beneficios de la inteligencia artificial se repartan entre todos y no solo en manos de unas pocas compañías. Estas medidas buscan redistribuir los beneficios de la automatización y preparar a la sociedad para un futuro donde las máquinas superen las capacidades humanas.

Fondo de riqueza pública y redistribución de los beneficios de la IA

Una de las propuestas centrales de OpenAI es la creación de un fondo de riqueza pública. Según la compañía, este fondo se financiaría con aportes de las empresas de inteligencia artificial y distribuiría sus rendimientos directamente a los ciudadanos.

Primer plano de Sam Altman con cabello castaño oscuro, ojos azules y piel clara, usando un auricular, hablando frente a un fondo blanco con texto en hebreo
Altman remarca la importancia de que las decisiones de gran impacto social no dependan de una sola persona o empresa. (Reuters)

El modelo toma como referencia el Fondo Permanente de Alaska, que reparte entre los habitantes los ingresos derivados del petróleo y la minería, y el sistema noruego, donde el dinero de los recursos naturales sostiene el gasto público y las pensiones.

OpenAI sostiene que, en la transición hacia la era de la IA sobrehumana, la política industrial debe ser más ambiciosa y buscar que los beneficios lleguen a toda la sociedad.

La empresa considera que este tipo de fondos permitiría que el crecimiento impulsado por la automatización y la superinteligencia no quede concentrado en pocas manos, sino que se traduzca en mayor bienestar general.

robots - robots humanoides - personas - empresas - tecnología - 19 de marzo
Al proponer impuestos para los robots, la empresa intenta presentarse como un referente comprometido y responsable en el ámbito tecnológico mundial. (Imagen ilustrativa Infobae)

Impuestos a los robots y protección social ante la automatización

El documento de OpenAI advierte que la automatización avanzada podría sustituir una gran parte del empleo humano. Ante este escenario, la empresa propone reformar la recaudación fiscal mediante la creación de impuestos específicos para los sistemas automatizados y los beneficios generados por la inteligencia artificial.

Es menester señalar que el objetivo es garantizar que el dinero público siga fluyendo aun cuando el trabajo humano pierda peso en la economía.

Además, OpenAI plantea la necesidad de reforzar los sistemas de protección social. Entre las medidas sugeridas figuran seguros de desempleo adaptados a la nueva realidad, asistencia económica inmediata y bonos temporales para quienes pierdan su fuente de ingresos hasta que logren reintegrarse laboralmente o mejorar su situación.

OpenAI es una empresa de investigación y despliegue de IA.  

REUTERS/Bhawika Chhabra
OpenAI es una empresa de investigación y despliegue de IA. REUTERS/Bhawika Chhabra

Jornada laboral reducida y derechos de acceso a la inteligencia artificial

Entre las ideas destacadas figura la promoción de semanas laborales de cuatro días o de 32 horas, siempre que la productividad o la calidad del servicio no se vean afectadas.

OpenAI sugiere que las ganancias derivadas de la IA podrían traducirse en mejores condiciones laborales, más vacaciones o jornadas más cortas, dependiendo de la viabilidad en cada sector.

El documento también defiende el acceso universal a la inteligencia artificial, equiparable a derechos como la educación, la electricidad o el internet. La compañía sostiene que toda la población, incluidas las personas con menos recursos, debería poder beneficiarse de la IA de forma asequible y sencilla.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El documento de OpenAI advierte que la automatización avanzada podría sustituir una gran parte del empleo humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Seguridad, regulación y el rol de OpenAI ante la IA sobrehumana

La propuesta de OpenAI no se limita a los aspectos económicos. La compañía dedica una sección a los protocolos de seguridad para contener sistemas de IA peligrosos, especialmente en contextos donde los desarrolladores pierdan el control o los sistemas sean autónomos y capaces de replicarse.

En estos casos, OpenAI enfatiza la necesidad de coordinación entre empresas tecnológicas y gobiernos para garantizar la seguridad global.

A nivel discursivo, OpenAI busca posicionarse como un actor responsable en la discusión sobre la regulación de la inteligencia artificial. En una entrevista con Axios, Sam Altman dijo: “Queremos incluir estas cosas en la conversación… sentimos una sensación de urgencia y queremos que el debate sobre estos temas empiece a desarrollarse con seriedad”.

Altman reconoce que la industria enfrenta riesgos inéditos y remarca la importancia de que las decisiones de gran impacto social no dependan de una sola persona o empresa.