Por qué no se debe dormir con el celular cerca, según expertos

Esta costumbre puede traer problemas en la calidad de sueño, porque el cerebro está a la espera de las notificaciones o mensajes que reciba el teléfono

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La proximidad de un teléfono,
La proximidad de un teléfono, incluso apagado, puede afectar la calidad del sueño por mecanismos de hipervigilancia cognitiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La simple presencia de un celular en la habitación puede deteriorar la calidad del sueño, aun cuando el dispositivo permanezca apagado. Esto se debe a un mecanismo de hipervigilancia cognitiva que impide alcanzar las fases más reparadoras del descanso.

Según reveló un nuevo estudio coordinado por el doctor John Axelsson, especialista en medicina del sueño de la Universidad de Estocolmo, en colaboración con la National Sleep Foundation de Estados Unidos, el cerebro establece una relación de condicionamiento con el celular, manteniéndose en estado de alerta incluso sin interacción directa.

El subconsciente permanece a la espera de posibles notificaciones, llamadas de emergencia o la alarma, lo que genera fragmentaciones del sueño que suelen pasar inadvertidas al despertar, pero que alteran la arquitectura del descanso profundo.

El cerebro permanece en estado
El cerebro permanece en estado de alerta inconsciente debido a la presencia del celular, interrumpiendo los ciclos reparadores del sueño profundo por micro-despertares. (Imagen ilustrativa Infobae)

Este fenómeno, definido como vigilancia cognitiva, da lugar a micro-despertares que interrumpen los ciclos más críticos de reparación celular nocturna.

Qué pueden experimentar los usuarios al dormir

El impacto es más pronunciado en personas electro-sensibles, quienes pueden experimentar alteraciones por la cercanía física del dispositivo, influenciadas tanto por la radiación de radiofrecuencia como por campos magnéticos generados por el teléfono, pero los científicos mantienen cautela respecto a los efectos térmicos directos.

Un aspecto adicional señalado en el estudio es el llamado “efecto rebote” de dopamina: el acto de consultar el teléfono antes de dormir estimula el sistema de recompensa cerebral, acelera el ritmo cardíaco y eleva la temperatura corporal, estados que dificultan la conciliación del sueño.

Cómo mitigar el impacto de los celulares en la calidad del sueño

Expertos sugieren la regla de
Expertos sugieren la regla de los 3 metros para ubicar el teléfono fuera del alcance de la cama y mejorar la higiene digital nocturna. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los expertos proponen tres estrategias clave para reducir estos efectos negativos. La llamada regla de los 3 metros sugiere ubicar el cargador y el teléfono fuera del alcance de la cama, minimizando la tentación de revisarlos durante la noche y disminuyendo la vigilancia pasiva.

Además, se aconseja activar filtros de luz roja —superiores al clásico modo noche— y programarlos para encenderse automáticamente dos horas antes del descanso. Por último, se sugiere volver al despertador tradicional, evitando que el teléfono sea el primer y último objeto manipulado cada día.

Qué dicen los expertos sobre la radiación de los celulares

Estudios citados por la OMS
Estudios citados por la OMS y ARPANSA no encuentran pruebas concluyentes de daño por radiación de bajo nivel de los celulares en humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de la preocupación pública alrededor de la radiación de los teléfonos inteligentes, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia australiana ARPANSA han enfatizado que no existen pruebas contundentes de daño por campos electromagnéticos de bajo nivel.

No obstante, se acumula evidencia sobre efectos “no térmicos” en personas sensibles. Hay estudios en los que la exposición a monitores de bebés, que emiten en frecuencias comparables al WiFi y Bluetooth, provoca peor calidad subjetiva de sueño y alteraciones en la variabilidad cardíaca.

Asimismo, un estudio sobre ondas 5G (3,6 GHz) observó una modificación de los husos del sueño en la fase N2 solo en individuos portadores de ciertas variantes del gen CACNA1C, lo que sugiere una respuesta diferencial frente a la exposición nocturna a dispositivos.

Por qué hay que prestar atención a los hábitos de uso de los celulares

El uso activo e intensivo
El uso activo e intensivo del teléfono antes de dormir impacta negativamente en el inicio y la eficiencia del sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de las implicaciones electromagnéticas, investigaciones recientes concluyen que los hábitos de uso activo representan el desafío principal para la calidad del sueño.

Un estudio de Sinha, que analizó a 566 participantes, halló que quienes utilizaban el teléfono intensivamente antes de dormir, tardaban más en conciliar el sueño y mostraban una menor eficiencia de descanso.

La causa, sin embargo, radicaba en el uso constante del dispositivo y no en la sola proximidad a las ondas o radiaciones generadas por el teléfono.

En este sentido, para mitigar los efectos del celular en la calidad de sueño, es clave sustituir el tiempo frente a la pantalla por actividades relajantes que preparen al cuerpo y la mente para el descanso, como leer un libro, practicar ejercicios de respiración o escuchar música tranquila.