Ser apocaloptimista, la nueva mentalidad tecnológica: qué enseña el documental más esperado sobre inteligencia artificial de 2026

Dirigido por Daniel Roher y presentado en el Festival de Cine de Sundance, The AI Doc: Or How I Became an Apocaloptimist reúne a referentes como Sam Altman y Dario Amodei en una reflexión cinematográfica que, según detallaron Deadline y Variety, expone el pulso entre innovación acelerada, dilemas éticos y el futuro que heredarán las próximas generaciones

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El documental 'The AI Doc' explora el concepto de apocaloptimismo como alternativa frente al fatalismo y la ingenuidad tecnológica en torno a la inteligencia artificial (Crédito: YouTube/Universal Pictures Canada)

El documental “The AI Doc: Or How I Became an Apocaloptimist” prepara su estreno mundial tras su presentación en el Festival de Cine de Sundance.

La obra, dirigida por Daniel Roher y Charlie Tyrell, ofrece una mirada innovadora sobre la inteligencia artificial al proponer el “apocaloptimismo” como una alternativa al fatalismo y a la ingenuidad tecnológica, según infromaron Deadline y Variety. El estreno está programado para el 27 de marzo de 2026 con distribución internacional de Focus Features.

¿Qué es ser apocaloptimista?

El concepto de “apocaloptimista” constituye el eje del documental y fue creado por sus realizadores durante el proceso de producción, según detalló Deadline.

Roher definió al apocaloptimista como aquella persona que evita caer en la polarización entre el desastre y la confianza ciega, y apuesta por una visión intermedia.

Daniel Roher propone un equilibrio
Daniel Roher propone un equilibrio entre optimismo y cautela para abordar los desafíos y oportunidades que representa la inteligencia artificial en el futuro (Captura de video: YouTube)

“Tenemos la inteligencia para desarrollar esta tecnología, pero necesitamos la sabiduría para implementarla e integrarla a nuestro mundo”, comentó el director en la entrevista con el medio estadounidense.

Para el equipo, según amplió Variety, el término trasciende la definición y se transforma en una manera de afrontar el futuro tecnológico. El pdroductor del documental, Ted Tremper, lo explicó mediante una comparación: “Tus emociones son el combustible del coche, pero sigue haciendo falta una dirección”. Ser apocaloptimista significa reconocer tanto los riesgos como las oportunidades, confiando en que cambiar el rumbo aún es posible.

Un enfoque entre esperanza y cautela

El documental se distancia de las narrativas habituales que oscilan entre la catástrofe y la euforia tecnológica. Roher y Tyrell defienden un equilibrio, insistiendo en la necesidad de un optimismo cauteloso frente al avance de la inteligencia artificial. Consideran que los peligros y las potencialidades conviven en estos desarrollos.

El documental advierte que los
El documental advierte que los riesgos y beneficios de la IA conviven y deben ser gestionados con responsabilidad social, en un contexto de acelerado desarrollo global (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una de las principales inquietudes de los realizadores es evitar que solo un grupo reducido defina el futuro. Daniel Kwan, productor, recordó el caso de las redes sociales como advertencia: “Permitimos que unas pocas personas eligieran el curso de nuestra relación con la tecnología y el resultado no fue el esperado”.

Motivaciones personales de los directores

La paternidad reciente de Roher y Tyrell, cuyos hijos nacieron con una semana de diferencia, impactó en el sentido de la película. Ambos directores compartieron en Variety que esta experiencia los hizo reflexionar sobre el mundo que heredarán sus hijos y añadió una dimensión de responsabilidad generacional. Tyrell aseguró que, de no haber sido por esa vivencia, el tono de la obra habría sido mucho más negativo.

De acuerdo con Deadline, la narrativa se orienta a preparar a las nuevas generaciones para garantizar su autonomía y capacidad de decisión en un contexto cada vez más dominado por tecnologías avanzadas.

El reto artístico y técnico de la producción

Transformar la inteligencia artificial en una experiencia cinematográfica supuso tres años de trabajo para el equipo creativo. Distintos medios de entretenimiento reportaron que más de 40 expertos fueron entrevistados y se recopilaron alrededor de 3.300 páginas de transcripciones. Para plasmar ideas complejas, recurrieron a la animación y la técnica de stop-motion, recreando escenarios entre Toronto y Los Ángeles.

Entre los entrevistados más destacados
Entre los entrevistados más destacados del documental figuran Sam Altman, CEO de OpenAI, y Dario Amodei, fundador de Anthropic, dos de las voces centrales en el desarrollo actual de la inteligencia artificial (REUTERS)

La búsqueda de una estructura narrativa efectiva fue liderada por la editora Daysha Broadway, con la colaboración de Davis Coombe. El objetivo era crear una obra que resultara accesible tanto para especialistas como para el público general. Tremper resume el enfoque: “Preguntamos lo que cualquiera querría saber al enfrentarse a la IA”.

Ética y debate social: tecnología con límites

El documental alerta sobre la rapidez con la que avanza la inteligencia artificial y sus consecuencias si no existen suficientes controles. Tristan Harris, cofundador del Centro de Tecnología Humana, advirtió que “el verdadero riesgo proviene de la carrera por crear la inteligencia más poderosa, a costa de la seguridad”.

Se presentan ejemplos concretos, como la decisión de empresas, entre ellas Adobe, de emplear únicamente materiales con licencia para el entrenamiento de los modelos. Para Tremper, la participación ciudadana es clave: “Debemos actuar desde nuestro lugar, aunque la tecnología lo haga difícil”.

Tristan Harris, del Centro de
Tristan Harris, del Centro de Tecnología Humana, alerta sobre el peligro de priorizar la competencia por la inteligencia artificial más poderosa sin garantizar la seguridad (Captura de video: YouTube)

En palabras de Roher reunidas por Deadline, el filme busca trascender lo puramente técnico para convertirse en una obra “profundamente sentida y emotiva” y animar al público a verla en pantalla grande.

La obra cierra enfatizando la importancia de defender la creatividad humana frente al avance de la inteligencia artificial, recordando la necesidad de salvaguardar la voz de las personas en la era digital.