Google ha comenzado a bloquear la reproducción de YouTube en segundo plano en navegadores de terceros

La empresa busca limitar la función exclusivamente a los suscriptores de YouTube Premium

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Google restringe la reproducción en
Google restringe la reproducción en segundo plano de YouTube en navegadores alternativos como Brave y Firefox. (Europa Press)

Durante años, muchos usuarios de Android han recurrido a navegadores alternativos como Brave o Firefox para reproducir videos de YouTube en segundo plano sin pagar la suscripción Premium. Sin embargo, Google ha decidido cerrar de forma sistemática este acceso, limitando la función exclusivamente a quienes pagan por el servicio.

Los reportes de usuarios afectados comenzaron a multiplicarse en foros de Reddit y en redes sociales, donde se señalaba que el audio de YouTube se detenía automáticamente al minimizar la ventana o apagar la pantalla del móvil. Un portavoz de Google confirmó poco después que esta restricción es intencionada y responde a la necesidad de mantener la coherencia de la experiencia en todas las plataformas.

Un nuevo intento de Google por proteger el modelo de negocio de YouTube

La decisión de Google se enmarca en una estrategia más amplia para proteger sus fuentes de ingresos, basadas en la publicidad y en las suscripciones de YouTube Premium. Según la compañía, la reproducción en segundo plano siempre ha sido una característica exclusiva para los usuarios de pago.

La compañía justifica la medida
La compañía justifica la medida como una forma de proteger las funciones exclusivas de YouTube Premium. (Europa Press)

Aunque reconocen que algunos navegadores móviles permitían sortear esta restricción, Google asegura que la actualización busca evitar inconsistencias y garantizar que solo los suscriptores accedan a esta función.

No es la primera vez que la empresa actúa para cerrar rutas alternativas. El año pasado, YouTube comenzó a bloquear de forma directa el reproductor de video a quienes utilizaban extensiones para bloquear anuncios, mostrando advertencias y suspendiendo la reproducción tras varios avisos.

En tanto, la plataforma ha implementado métodos más sofisticados para insertar anuncios directamente en el flujo de video, dificultando la acción de los bloqueadores y obligando a los usuarios a ver publicidad o a pagar por su eliminación.

El bloqueo responde a la
El bloqueo responde a la estrategia de Google para reforzar el modelo de suscripción y la visualización de anuncios. (Reuters)

Con estas medidas, Google busca mantener el atractivo de YouTube Premium, cuyo principal reclamo es precisamente ofrecer reproducción en segundo plano y ausencia de anuncios. La compañía considera que si estas funciones están disponibles de manera gratuita por vías no oficiales, el incentivo para pagar la suscripción se reduce drásticamente.

La respuesta de la comunidad y el futuro de la función

La reacción de la comunidad no se hizo esperar. Usuarios de Firefox han intentado sortear el bloqueo modificando la identificación del navegador para engañar a YouTube, mientras que el equipo de Brave lanzó una actualización que permite restaurar la reproducción en segundo plano aun sin suscripción.

Este tipo de “juego del gato y el ratón” entre desarrolladores y Google no es nuevo, y se prevé que continúe mientras existan métodos técnicos para eludir las restricciones.

La decisión ha reavivado el
La decisión ha reavivado el debate sobre la experiencia de usuario y el valor de los servicios pagos en YouTube. (AP)

La naturaleza abierta de la web dificulta el cierre total de estas vías alternativas, pero el mensaje de Google es claro: las opciones para eludir las limitaciones de YouTube cada vez son menos. La compañía apuesta por un modelo en el que los usuarios deben elegir entre consumir publicidad o pagar por funciones avanzadas, y aplica cambios técnicos y normativos para garantizar que así sea.

El endurecimiento de las medidas abre un debate sobre el valor de la suscripción Premium y el equilibrio entre los intereses comerciales de Google y la experiencia de usuario. Mientras tanto, los usuarios deberán decidir si las ventajas justifican el pago mensual o si buscan nuevas alternativas para acceder a funciones que hasta ahora estaban al alcance de todos.