Por qué apagar el celular en la noche puede evitar que espien y roben tus datos personales

Los teléfonos mantienen conexiones y transmiten datos personales incluso cuando están bloqueados

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Dejar el celular encendido durante
Dejar el celular encendido durante la noche facilita la exposición a amenazas digitales y ciberataques, según la NSA y expertos en ciberseguridad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La costumbre de dejar el celular encendido y bloqueado es algo normal en muchas casas, sin saber que existe una medida mucho más fuerte para resguardar la privacidad y evitar riesgos digitales: apagarlo cada noche.

Expertos en ciberseguridad y organismos internacionales como la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) advierten que esta práctica puede dejar una puerta abierta a amenazas invisibles que operan precisamente cuando el usuario descansa.

Qué hace el celular en la noche cuando está bloqueado

Aunque el teléfono permanezca sobre la mesa, con la pantalla apagada y el bloqueo activado, el dispositivo sigue funcionando. Su actividad en segundo plano no se detiene: mantiene conexiones a redes móviles, WiFi y Bluetooth, ejecuta actualizaciones, sincroniza datos, respalda archivos y mantiene enlaces con servicios en la nube. Incluso aplicaciones que no se han abierto en días pueden seguir recolectando y enviando información silenciosamente.

Durante la madrugada, el móvil se convierte en un transmisor constante de datos, enviando identificadores como el IMEI, el número de serie y el modelo, además de datos de funcionamiento del sistema, registros de uso, errores internos y métricas de rendimiento. También puede sincronizar mensajes, correos electrónicos, archivos multimedia y realizar respaldos automáticos.

Aplicaciones y servicios utilizan identificadores
Aplicaciones y servicios utilizan identificadores persistentes para rastrear al usuario y crear perfiles de comportamiento detallados mientras el dispositivo está inactivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchas aplicaciones aprovechan identificadores persistentes para rastrear al usuario entre diferentes servicios y construir perfiles de comportamiento cada vez más detallados.

Sin necesidad de que el GPS esté activado, el teléfono puede compartir datos de ubicación de manera indirecta, usando redes WiFi, torres de telefonía y conexiones Bluetooth.

Por qué dejar bloqueado el celular es un riesgo

La noche se ha consolidado como el momento preferido para los ataques digitales. El teléfono permanece encendido, conectado y sin supervisión directa. Este contexto facilita operaciones de fraude, instalación de malware o spyware y el acceso no autorizado a información sensible. Esta actividad nocturna del celular eleva el riesgo de exposición a intentos de espionaje y robo de datos.

Un análisis de tráfico realizado por NordVPN demuestra cómo durante las horas de sueño el teléfono puede enviar información técnica, sincronizaciones automáticas y hasta datos indirectos sobre la ubicación y los hábitos de uso.

El celular puede compartir información
El celular puede compartir información de ubicación de forma indirecta mediante señales WiFi, torres de telefonía y conexiones Bluetooth, sin necesidad de activar el GPS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El volumen de datos es menor que durante el día, lo que permite a los dueños de aplicaciones estimar los horarios de sueño, identificar insomnio, detectar cuándo el usuario se levanta y hasta ubicar el domicilio exacto solo con las señales emitidas por el dispositivo.

Por qué apagar el celular es la opción más segura

La NSA recomienda apagar el teléfono de manera periódica, especialmente durante la noche, como medida efectiva para frenar el espionaje y los ciberataques. Apagar el dispositivo corta la energía, vacía la memoria RAM y detiene todos los procesos, scripts y aplicaciones que operan en segundo plano.

Así, se elimina el entorno donde sobreviven muchas amenazas, en particular aquellas que funcionan como exploits sin archivo y residen únicamente en la memoria temporal.

El apagado total obliga a los atacantes a intentar infectar el dispositivo desde cero cada vez que se reinicia, dificultando enormemente la persistencia de amenazas invisibles y la posibilidad de espionaje prolongado. Incluso un simple reinicio diario de cinco minutos puede ser suficiente para eliminar riesgos que no se instalan de manera permanente.

Apagar el celular periódicamente elimina
Apagar el celular periódicamente elimina procesos en segundo plano y dificulta la persistencia de amenazas invisibles y de ataques de espionaje digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando el teléfono está completamente apagado, se convierte en una pieza de hardware inerte, incapaz de transmitir datos, recibir instrucciones externas o ser accesible para hackers y redes maliciosas.

Apagar el móvil es una barrera eficaz, pero no absoluta. Si el dispositivo ya aloja malware instalado en el almacenamiento interno, el apagado no eliminará automáticamente esa amenaza. Tampoco detendrá ataques dirigidos que emplean hardware sofisticado o vulnerabilidades profundas del sistema.

Por ello, la recomendación es combinar el apagado periódico con el bloqueo de pantalla, la actualización constante del sistema y la revisión de permisos y aplicaciones instaladas.

Otra estrategia complementaria consiste en desconectar el WiFi y los datos móviles durante la noche. Al cortar el acceso a Internet, se reduce la exposición a la transmisión de información personal y a posibles ataques remotos, además de mejorar la privacidad y cuidar la salud de la batería.

Mantener el dispositivo en modo avión, salvo para las llamadas de emergencia, ofrece beneficios adicionales como la reducción del consumo de energía y la mejora del descanso al eliminar notificaciones innecesarias.