Este es Hobbs W1, el robot humanoide femenino con IA que trabaja en hoteles y hospitales

Su diseño incluye rostro expresivo, brazos articulados, navegación autónoma e inteligencia artificial capaz de interactuar y guiar al público durante su visita a un lugar público

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La llegada de Hobbs W1 plantea nuevos desafíos sobre la convivencia entre tecnologías automatizadas y personal humano en la atención al cliente. (Tomado de X/@housebots)

El lanzamiento de Hobbs W1, un robot humanoide desarrollado por la empresa tecnológica Noetix, introduce una nueva generación de asistentes automatizados para la atención al público.

Esta máquina autónoma, diseñada para operar como recepcionista en hoteles, oficinas, hospitales y comercios, combina inteligencia artificial (IA), movilidad autónoma y un diseño orientado a facilitar la interacción social entre humanos y máquinas.

La propuesta responde a la demanda de soluciones que permitan gestionar un mayor volumen de personas sin perder la personalización ni la eficiencia en el sector servicios.

La función central de este robot se centra en aliviar al personal humano de las tareas repetitivas, delegando en la máquina aquellas interacciones más mecánicas y permitiendo que los empleados se concentren en gestiones complejas o que requieren un trato más personalizado.

Cómo opera Hobbs W1 y qué lo diferencia de otros robots

La inteligencia artificial de Hobbs
La inteligencia artificial de Hobbs W1 reconoce voz, procesa lenguaje natural y detecta emociones básicas en el tono de los usuarios. (Foto: captura)

El modelo Hobbs W1 destaca por su cabeza biónica de aspecto femenino, equipada con una pantalla interactiva capaz de mostrar expresiones faciales y suministrar apoyo visual durante la conversación.

Esta elección no responde solo a una cuestión estética, sino que busca reducir barreras en la interacción humano y máquina. Un rostro reconocible y expresivo facilita señales claras y desencadena respuestas rápidas, sobre todo en contextos donde los usuarios requieren atención directa.

La compañía integró en el robot brazos robóticos con cinco grados de libertad y manos con seis grados, logrando así movimientos naturales y la capacidad de entregar objetos o acompañar físicamente a los visitantes.

Además, el sistema de navegación autónoma permite a Hobbs W1 desplazarse por espacios interiores complejos, evitando obstáculos, mapeando el espacio y guiando a los usuarios hasta habitaciones o salas específicas sin intervención continua de personas.

Qué capacidades de inteligencia artificial incorpora el robot humanoide

El sistema de navegación autónoma
El sistema de navegación autónoma permite a Hobbs W1 guiar a los visitantes por hoteles y oficinas sin intervención humana continua. (Foto: Captura)

Hobbs W1 integra funciones avanzadas de reconocimiento de voz, procesamiento de lenguaje natural y detección emocional básica. Estas capacidades permiten que el robot mantenga conversaciones fluidas y adapte sus respuestas a consultas frecuentes o solicitudes puntuales.

El software sincroniza información en tiempo real, como horarios o disponibilidad de servicios internos, lo que posibilita respuestas precisas y reduce los tiempos de espera.

Asimismo, el desarrollo incluye algoritmos que identifican emociones básicas en el tono de voz de los usuarios. De este modo, el robot puede ajustar su lenguaje y tono, mostrando expresiones faciales acordes en la pantalla que compone su rostro, lo que facilita una experiencia más cercana para los visitantes.

Cuál es su impacto en el trabajo humano y la gestión de los servicios

Noetix desarrolló Hobbs W1 con
Noetix desarrolló Hobbs W1 con brazos articulados que permiten gestos naturales y la entrega de objetos en espacios corporativos. (Foto: Captura)

La compañía enfatiza que Hobbs W1 no busca reemplazar directamente al personal humano, sino complementar su labor y optimizar la eficiencia de los empleados en hoteles y empresas.

El objetivo es que el robot se encargue de las interacciones más rutinarias, liberando a los empleados para que atiendan gestiones de mayor complejidad o que exijan una atención más personalizada.

El despliegue de Hobbs W1 coincide con una tendencia en China, donde el desarrollo de robots humanoides se orienta tanto al sector servicios como a la educación y la atención personalizada, en línea con políticas de impulso tecnológico.

La introducción de estos sistemas automatizados plantea nuevas preguntas sobre las tareas que seguirán siendo exclusivas de las personas, especialmente aquellas que requieren empatía genuina o improvisación frente a situaciones complejas.

Qué otros modelos ha desarrollado la empresa detrás de Hobbs W1

El mercado de robot domésticos
El mercado de robot domésticos está en aumento con múltiples innovaciones y desarrollos en proceso de expansión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de lanzar Hobbs W1, la empresa presentó Bumi, un humanoide de menor tamaño y coste, desarrollado tras una ronda de financiación que alcanzó los 41 millones de dólares (aproximadamente 38 millones de euros).

El nuevo modelo representa un avance cualitativo respecto a su predecesor, porque está diseñado para espacios corporativos donde la apariencia, la fiabilidad y la capacidad de interacción social resultan tan relevantes como la robustez tecnológica.

La empresa sostiene que la evolución de sus robots responde a una demanda creciente de soluciones flexibles, preparadas para operar en escenarios donde la interacción con el público exige tanto precisión operativa como habilidades comunicativas.