Pagar con los ojos ya es una realidad: así funciona el primer sistema de pagos con iris

La propuesta busca eliminar fricciones en el pago digital y anticipa un escenario en el que autorizar una compra sea tan simple como mirar el importe

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Con este nuevo método de
Con este nuevo método de pago, se busca reducir las compras fraudulentas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pagar una compra solo con la mirada ya no es una idea de ciencia ficción. Ant International presentó Alipay+ GlassPay, un sistema de pagos que utiliza el iris del usuario como método de autenticación a través de gafas inteligentes.

La propuesta apunta a un futuro en el que las transacciones digitales se realizan sin sacar el celular, sin tarjetas y casi sin gestos, reduciendo el pago a un simple acto visual. La solución no se plantea como un producto de consumo inmediato, sino como una demostración tecnológica que anticipa el rumbo que están tomando los pagos digitales.

Con GlassPay, Ant busca integrar el proceso de pago directamente en dispositivos vestibles, combinando realidad aumentada, comandos de voz y biometría avanzada para hacer que la experiencia sea más rápida y, según la compañía, más segura.

El pago con iris aún
El pago con iris aún se encuentra en fase de pruebas, pero ya se planea implementarlo. (Ant International)

GlassPay es un sistema de pago diseñado específicamente para funcionar en gafas inteligentes. En lugar de depender de un smartphone, el usuario puede ver la información de la compra proyectada en las lentes, confirmar el monto y autorizar la transacción utilizando el iris como identificador biométrico. Todo ocurre desde el propio dispositivo, sin contacto físico ni pasos adicionales.

La principal innovación está en la autenticación por iris. Según Ant International, el sistema analiza más de 260 puntos biométricos del ojo humano para verificar la identidad del usuario antes de aprobar el pago. Este método se apoya en inteligencia artificial y en algoritmos capaces de detectar si se trata de un ojo real, bloqueando intentos de fraude mediante fotografías, videos o máscaras tridimensionales.

El uso del iris no es casual. Ant ya emplea reconocimiento facial y de voz en Alipay, pero en el contexto de unas gafas inteligentes, el iris resulta especialmente práctico. El usuario ya está mirando al frente, por lo que no necesita acercarse a un sensor ni realizar movimientos específicos. Además, el iris es considerado uno de los rasgos biométricos más precisos y difíciles de falsificar, incluso más que el rostro.

Para hacer un pago con
Para hacer un pago con la iris, solo necesitarás usar una gafa inteligente.

La compañía también asegura que el sistema funciona en diferentes condiciones de iluminación y que los datos biométricos están protegidos mediante cifrado. Aun así, Ant reconoce que la adopción de esta tecnología dependerá en gran medida de las regulaciones de cada país, especialmente por el uso de datos biométricos sensibles, que suelen estar sujetos a controles estrictos en materia de privacidad.

Más allá de la tecnología, GlassPay refleja una tendencia clara en la evolución de los pagos digitales: hacer que el acto de pagar sea cada vez más invisible. Primero fueron los códigos QR, luego los pagos con el móvil y el reconocimiento facial. Ahora, la mirada aparece como el siguiente paso en ese camino.

En el escenario que plantea Ant, el usuario podría entrar a una tienda, ver el precio de un producto en sus gafas, confirmar la compra con la voz o simplemente con la mirada y recibir la notificación de pago completado en su campo visual. Todo sin interrumpir la experiencia ni recurrir a dispositivos adicionales.

Usando la iris del ojo,
Usando la iris del ojo, empresa prueba un nuevo método de pago. (Ant International)

Para los comercios, esto podría traducirse en procesos más ágiles, menos fricción en caja y nuevas formas de interacción con los clientes, especialmente en sectores como el retail y el turismo.

Durante la presentación de GlassPay, Ant International mencionó a Xiaomi y Meizu como los primeros fabricantes con los que está colaborando para integrar esta tecnología en gafas inteligentes comerciales. Se trata, por ahora, de acuerdos estratégicos orientados a pruebas y adaptaciones, más que de un lanzamiento masivo a corto plazo.

El desafío no es menor. Las gafas inteligentes todavía enfrentan barreras como el precio, la aceptación social y las preocupaciones por la privacidad. Sin embargo, el contexto empieza a jugar a favor de este tipo de dispositivos.

De acuerdo a la empresa,
De acuerdo a la empresa, usar el iris para pagar, es más seguro. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El auge de la inteligencia artificial, las funciones de audio y la traducción en tiempo real están devolviendo protagonismo a las smart glasses. De acuerdo con estimaciones del sector, su adopción global podría multiplicarse por casi siete entre 2024 y 2029, alcanzando los 18,7 millones de unidades.