El avance de Google en inteligencia artificial: así recuperó el liderazgo global con Gemini y su nueva generación de chips

Con el lanzamiento de Gemini y el chip Ironwood, Google multiplicó sus usuarios mensuales y redujo costos en inteligencia artificial, consolidando su posición frente a OpenAI y sentando las bases de una nueva era tecnológica para la industria

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Google recupera el liderazgo en
Google recupera el liderazgo en inteligencia artificial en 2024 gracias al éxito de Gemini y la restructuración interna

El vertiginoso avance de la inteligencia artificial (IA) ha transformado la dinámica competitiva entre las grandes tecnológicas. Tras un periodo en el que OpenAI se posicionó a la vanguardia del sector gracias al éxito de ChatGPT, en 2024 Google logró revertir la tendencia y retomar el liderazgo con el lanzamiento de su potente modelo Gemini, según reconstruyó The Wall Street Journal.

En diciembre de 2025, el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, reafirmó el giro logrado por la empresa en un mensaje interno a sus empleados: “Cerramos 2025 en una gran posición. Si pienso en dónde estábamos incluso hace solo un año, es increíble ver el progreso”.

El impacto de estos desarrollos impulsó el valor de las acciones del grupo Alphabet en la bolsa, especialmente tras la resolución judicial que permitió mantener el acuerdo con Apple para que el buscador siguiera siendo la opción predeterminada en Safari, aunque con ajustes menores. La jueza justificó la decisión en la irrupción de los chatbots de IA como competencia real, un argumento esgrimido por los abogados de Google.

Sundar Pichai, director ejecutivo de
Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, durante una conferencia en la que anunció el avance de Gemini, el modelo de inteligencia artificial que permitió a la compañía recuperar el liderazgo en el sector tecnológico en 2024 (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

En cuanto a cifras, el avance de Gemini resultó tangible. En octubre de 2024, la aplicación superó los 650 millones de usuarios mensuales, un crecimiento considerable frente a los 450 millones registrados en julio, de acuerdo con datos internos citados por The Wall Street Journal.

El mes anterior, Google batió récords con el debut de Nano Banana, un generador de imágenes ultrarrápido bajo la plataforma LM Arena, que en pocos días escaló al primer puesto del ranking de rendimiento, fue tendencia en X y desbordó ampliamente las previsiones de uso de la compañía.

Según Josh Woodward, responsable de la aplicación Gemini y de Google Labs, el éxito de Nano Banana se convirtió en un “desastre del éxito”, ya que el volumen global de imágenes creadas —miles de millones— desbordó la capacidad informática disponible y forzó a la empresa a recurrir a solicitudes de tiempo en servidores prestados para mantener el servicio.

El lanzamiento de Gemini 3 en noviembre volvió a generar cuellos de botella de cómputo; la solución llegó con el nuevo chip especializado llamado Ironwood, que permitió abaratar y escalar la operación de los grandes modelos de IA de Google.

En paralelo, la noticia de que Google estaba negociando la venta de chips Ironwood a Meta por miles de millones de dólares para impulsar sus propias iniciativas de IA derribó las acciones de Nvidia, líder mundial de semiconductores, con una caída del 7% en un solo día.

Internamente, el grupo celebró que la estrategia de desarrollar hardware propio —en particular los TPU (unidades tensoriales de procesamiento)— comenzaba a dar ventajas competitivas clave, como la reducción drástica en los costos operativos de IA.

El lanzamiento del modelo Gemini
El lanzamiento del modelo Gemini por parte de Google incrementa su base a más de 650 millones de usuarios mensuales en octubre de 2024 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El resurgimiento de Google en IA no se explica solo por la apuesta tecnológica, sino también por decisiones estratégicas y cambios en la organización. La integración de los equipos de DeepMind y Google Brain —liderada por los científicos Jeff Dean y Demis Hassabis— permitió acelerar la experimentación y la transferencia de avances de la investigación a productos concretos.

Hassabis, inquieto desde siempre por los retos técnicos, también fue clave en la adquisición por 2.700 millones de dólares de una startup fundada por Daniel De Freitas y Noam Shazeer; ambos asumieron roles destacados en el desarrollo de Gemini, según el relato de WSJ.

La empresa aceleró el despliegue de chatbots y sistemas multimodales, capaces de procesar no solo texto, sino también imágenes, código, audio y video, una ambición técnica que se tradujo en un desarrollo más largo que el de ChatGPT, pero con mejores resultados a largo plazo.

Sergey Brin, cofundador de Google, regresó a la actividad diaria e influyó directamente en la resolución de problemas técnicos de Gemini, al punto de integrar personalmente funcionalidades y liderar iteraciones sobre el modelo.

En materia de productos, Google introdujo en mayo de 2024 los AI Overviews, resúmenes generados por IA que aparecen al inicio de los resultados de búsqueda y motivaron una mayor sofisticación en las consultas de los usuarios.

Más adelante llegó el mayor cambio en el buscador en años: el llamado AI Mode, una modalidad que permite interactuar con el motor de búsqueda a través de conversaciones tipo chatbot.

La directora de búsquedas, Liz Reid, explicó en diálogo con The Wall Street Journal que el desafío radicaba en ofrecer respuestas rápidas, claras y útiles a preguntas cuyas soluciones no estaban recopiladas en una única página web.“Las personas no solo usan la búsqueda, dependen de la búsqueda. Si te equivocas, te lo harán saber hasta tus familiares”, aseguró.

El recorrido de Google en IA estuvo marcado también por su tradicional prudencia en el despliegue de chatbots, debido a preocupaciones sobre contenido sesgado o erróneo —un temor que motivó la salida de varios empleados, según testimonió Julia Winn, exingeniera de Google Brain, al medio estadounidense—.

Gemini se integró con NotebookLM
Gemini se integró con NotebookLM para brindar una mejor experiencia en su IA conversacional. (Foto: Google)

Aun así, la presión por responder al crecimiento explosivo de ChatGPT, que alcanzó un millón de usuarios en apenas cinco días, forzó una aceleración sin precedentes. El primer intento, Bard, basado en el modelo LaMDA, sufrió traspiés públicos y errores de precisión, lo que llevó a caídas en la cotización bursátil y renovó el esfuerzo interno por alcanzar a la competencia.

La apuesta multimillonaria de Google en infraestructura se sostuvo con la rentabilidad de su negocio publicitario, que en 2022 generó USD 254 mil millones según datos de la compañía recogidos por The Wall Street Journal. La integración de IA en los anuncios de búsqueda, las versiones de pago de Gemini y la venta de chips especializados abrieron nuevas fuentes de ingresos para la empresa en un contexto de transformación digital acelerada.

El diálogo constante con los desafíos éticos y los límites técnicos de la IA caracteriza la evolución reciente de Google, que ha conseguido retomar el liderazgo haciendo valer sus recursos en investigación y hardware, sin dejar de proteger —al menos por ahora— su hegemonía en el mercado mundial de búsquedas en internet.