
Estudios recientes que buscan responder la manera en como se expresa humor y alegría en el ciberespacio, revelaron que mientras en interacciones cara a cara una persona adulta ríe promedió 15 veces al día, en el mundo virtual, la frecuencia de expresiones asociadas a la risa sugieren una realidad alternativa donde todos parecen hallarse en un estado de hilaridad constante.
Según una investigación de la Universidad de Columbia, un análisis de 45.000 mensajes de texto demostró que el 14% de ellos incluyen la expresión “LOL”, un acrónimo inglés que denota una risa fuerte.
Esta revelación viene acompañada de una estimación por parte de los expertos Benjamin Nicki y Christopher Muller, citada en The Conversation, quienes sugieren que hay un 85% de posibilidades de que una interacción virtual sea respondida con el emoji llorando de risa, el más utilizado por los usuarios con dispositivos Apple, y de plataformas como Facebook o X.
Cómo expresan la risa los usuarios en internet

Los usuarios en internet expresan la risa de diversas maneras, utilizando abreviaturas, emoticones y memes. Entre las formas más comunes se encuentran:
- “LOL” (Laughing Out Loud): Significa “riendo a carcajadas”. Se utiliza para indicar que algo es muy gracioso.
- “LMAO” (Laughing My Ass Off): Traducido como “riendo hasta caerse”. Es una versión más intensa de “LOL”.
- “ROFL” (Rolling On the Floor Laughing): Significa “rodando en el suelo de risa”. Se usa para expresar una risa aún más fuerte.
- Emoticones y emojis de risa: Los emoticones como “:)” o “”, así como los emojis de caras sonrientes, son ampliamente usados para representar la risa o felicidad.
- “Jajaja” o “jejeje”: En el ámbito hispanohablante, la repetición de “ja” o “je” imita el sonido de la risa. La cantidad de “ja”/“je” suele indicar el grado de diversión.
- Memes: Imágenes, videos o textos humorísticos que se difunden ampliamente en internet. A menudo se utilizan para comentar situaciones cotidianas o noticias con humor.
Desde la popularidad variante del “LOL” hasta el uso de emojis específicos como la calavera entre los más jóvenes, la manera en que se expresa la risa en línea no solo es un reflejo de nuestra identidad lingüística, sino que también puede delinear ciertas tendencias de grupo.
Cómo se ha trasformado la manera de comunicar

La globalización y la evolución tecnológica han transformado la manera en que comunicamos nuestros afectos, con la risa escrita tomando diversas formas según el idioma y la cultura.
Lezandra Grundlingh, experta en literatura de la Universidad de Sudáfrica, ha investigado las variadas expresiones de la risa en texto, tales como “hahaha” en inglés y “jajaja” en español, entre otras. Según la experta, estos patrones no solo reflejan diferencias culturales, sino que también pueden indicar la edad de quien escribe, con ciertas expresiones asociándose más a determinados grupos etarios.

La prevalencia de los emojis y acrónimos en nuestras comunicaciones digitales plantea interrogantes sobre si la esencia social de la risa persiste a través de estos medios.
El neurocientífico, Michael Brecht, sostiene que incluso en el contexto virtual se busca compartir esos momentos de humor con otros. “Por eso, cuando ves un meme especialmente divertido, lo primero que haces es intentar enseñárselo a más gente”, afirma Brecht, subrayando la naturaleza intrínsecamente social de la risa.
Qué otras implicaciones ha tenido esta transformación

El estudio de las dinámicas de la risa no se limita al ámbito digital. Barbara Plester, profesora de la Universidad Auckland, en Islandia, se dedica a explorar el impacto del humor en el ambiente laboral.
Según sus hallazgos, un buen manejo del humor puede hacer que las personas sean percibidas como más competentes en su trabajo, proveyendo un mecanismo de alivio para el estrés y fortaleciendo las relaciones interpersonales.
Sin embargo, en las interacciones virtuales, la ausencia de elementos no verbales, como las sonrisas o la entonación, puede complicar la interpretación del humor, advierte Plester.

Michael Brecht aporta otra perspectiva al estudiar la risa entre animales, identificando su origen en una región específica del cerebro. Su trabajo con suricatos y grandes simios demuestra la universalidad de la risa, al igual que su función social, que trasciende las barreras entre especies.
Según Brecht, “cuando los animales juegan, la risa coordina y dirige el proceso”, evidenciando su rol en la comunicación y cohesión social. Esta característica, según el científico, no se pierde en las interacciones humanas, incluso en el ámbito virtual.
Lo cierto es que en la era digital, la manifestación de la risa a través de plataformas online ha tomado un giro, pasando de un acto espontáneo y socialmente vinculante a una forma simbólica y, a veces, automatizada de comunicación.
Últimas Noticias
Sin mapas, entrenamiento previo ni chofer: así es el camión de transporte que recorre 480 kilómetros en Texas
El vehículo completó la prueba en unas cuatro horas y media, a 97 km/h, sin cartografía de alta resolución, preparación previa del trayecto ni acciones del conductor de seguridad. Cuáles son los próximos pasos

Sony estaría pensando en echar para atrás la producción de discos físicos para PlayStation y beneficiar a coleccionistas
La eliminación de los juegos en disco estaba prevista para 2028, una medida que afectaría directamente a estudios como NIS America, conocidos por sus ediciones coleccionables
Una estafa con voz clonada a su abuelo llevó a esta joven a crear una IA que detecta engaños en el teléfono
Tarini Padmanabhuni comenzó a trabajar en aprendizaje automático a los 12 años y más tarde estudió sistemas ciberfísicos en el Instituto de Tecnología de Manipal, en India

Freidoras de aire cambian debido a la transformación de la inteligencia artificial y el WiFi
La conectividad WiFi cumple la función de puente de datos entre la freidora, las aplicaciones móviles y los servidores en la nube

El fraude con inteligencia artificial ya automatiza ataques que antes requerían equipos, humanos y repetidos intentos
Un reporte de Incode identificó 66 casos vinculados a esta modalidad en Estados Unidos, mientras Deloitte proyecta que las pérdidas por engaños impulsados por sistemas generativos podrían alcanzar 40.000 millones de dólares en 2027


