(shutterstock)
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Cuando el año pasado el FBI le pidió a Apple que le otorgara acceso al iPhone de uno de los atacantes de la masacre de San Bernardino, la compañía se negó a hacerlo.

Así fue que acudieron a Cellebrite, una empresa israelí especializada en seguridad para poder conseguir estos datos. Y gracias a ellos lograron desencriptar el iPhone en cuestión.

El problema es que un hacker asegura haber ingresado a los servidores de Cellebrite.

De este modo, habría obtenido información clave que le permitiría poder vulnerar cualquier iPhone como el 5C empleado en el ataque de Bernardino, e incluso varios modelos de Android y BlackBerry, según publicó MacRumors.

El mensaje que publicó el hacker en Pastebin.
El mensaje que publicó el hacker en Pastebin.

El hacker, en diálogo con Motherboard, advirtió sobre el riesgo de crear dispositivos que pueden obtener información privada; ya que, si los datos caen en manos equivocadas, los usuarios quedan totalmente expuestos.

"El debate en torno a las puertas traseras no va a desaparecer, sino que se intensificará a medida que nos convertimos en una sociedad cada vez más autoritaria", destacó.

Para demostrar que realmente accedió a los archivos, el atacante publicó ciertos datos cifrados en la web Pastebin, con el siguiente mensaje: "FBI, cuidado con lo que desean".

De todos modos, desde Cellebrite remarcaron que el contenido sólo tiene información limitada y no incluye el código fuente.

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