Responde preguntas, hace deducciones, reconoce la personalidad de quienes le hablan y hasta hace predicciones. Así funciona Watson, la primera plataforma de computación cognitiva abierta, desarrollada por IBM.

Como todo sistema de inteligencia artificial permite reconocer imágenes, automatizar procesos y hacer búsquedas de voz pero a diferencia de lo que ocurre con otros programas como Siri o Alexa, Watson comprende el contexto con mayor precisión, según destacan desde la compañía.

"Otros algoritmos buscan solo palabras claves, escuchan lo que dijiste y en base a esas palabras hace una búsqueda, en cambio Watson entiende la intención más allá de las palabras que se usen para expresarse", explica Roberto Cruz, gerente general de Cognitiva para Argentina, Uruguay y Paraguay.

El diferencial también está en la capacidad de aprender. No solo incorpora las reglas que le fueron programadas, sino que aprende constantemente a partir de cada interacción humana, detalla el especialista.

Watson forma parte del proyecto del equipo de investigación DeepQA, y lleva ese nombre en honor del fundador y primer presidente de IBM, Thomas J. Watson.

"En argentina estamos trabajando con algunos clientes en la banca y salud para ver cómo establecer relaciones más agradables con los clientes", subraya Cruz.

Watson tiene varias aplicaciones, como un asistente que ayuda a dejar de fumar o a tomar decisiones financieras, y se lo puede programar para que aprenda lo que sea. El entrenamiento base dura unos cuatro meses.

"Watson for Oncology es una segunda opinión. Un médico especialista le plantea el caso y Watson responde cuál es, según su criterio, el mejor tratamiento. Watson es alimentado, cada tres meses, con la última información, con papers y trabajos de investigación sobre el cáncer. Watson asesora pero el que toma la decisión es el médico", remarca Marcela Riccillo, Watson Technology Expert.

Es que este tipo de tecnologías buscan actuar como una herramienta o complemento. No intentan reemplazar a los seres humanos, sino simplemente ser asistentes en tareas que pueden resultar tediosas o difíciles de abarcar. Así lo remarcan desde la compañía.

¿Llegará el momento en que estas plataformas tengan conciencia? "Hoy no se vislumbra la posibilidad de que un sistema pudiera tener conciencia, pero hay varios laboratorios que están trabajando en ello", detalla Riccillo.

En caso de que se avanzara en este sentido, se hablaría de inteligencia artificial completa o fuerte. "De existir y lograr un ser que tuviera esa conciencia habría que investigar cómo darle las herramientas éticas y morales que el ser humano va aprendiendo desde chiquito, para que puedan convivir con el ser humano", concluye la especialista.

Muchas de las funciones de Watson están disponible en la nube sin costo. Existen niveles de uso gratuito y luego de un cierto punto hay que comenzar a abonar.

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