“Gutiérrez Is Mai Neim”: la banda que convirtió un nombre de ficción en una estafa telefónica

Uno de los acusados, alojado en la Unidad Penitenciaria N° 1 de Olmos, habría realizado al menos 50 llamadas diarias con falsas historias sobre familiares detenidos, accidentes de tránsito, supuestos hijos o gestiones bancarias.

El material registra las escuchas de llamadas extorsivas vinculadas a una organización acusada de cometer estafas telefónicas. La imagen de fondo muestra a dos efectivos de la DDI frente al cartel de la Unidad N° 1 Lisandro Olmos del Servicio Penitenciario Bonaerense, mientras se reproducen los audios donde se solicitan sumas de dinero bajo la simulación de accidentes viales y supuestas fianzas policiales.
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Una investigación de la DDI de Mar del Plata derivó en allanamientos simultáneos en tres unidades penitenciarias bonaerenses por una presunta asociación ilícita dedicada a estafas telefónicas y robos agravados.

De acuerdo con la información policial, la organización utilizaba el nombre de “Subcomisario Gutiérrez”, en alusión al personaje de ficción “Gutiérrez Is Mai Neim”, para comunicarse con potenciales víctimas y montar distintos engaños.

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La investigación, que está a cargo de la UFIJ N° 13 de Mar del Plata, a cargo del fiscal Mariano Moyano, se inició el 8 de julio, cuando tres hombres que se identificaron como policías llegaron a una vivienda de la calle Artigas al 700, en Mar del Plata. Según las fuentes, pidieron acceder al domicilio y, luego, cambiaron de versión: aseguraron que debían retirar dinero que el dueño de la propiedad guardaba allí. La mujer que los recibió detectó la maniobra e ingresó rápidamente. Los sospechosos escaparon.

El relevamiento de cámaras de seguridad y la apertura de antenas permitió identificar una línea que, de acuerdo con el expediente, fue utilizada por los involucrados. El número también surgió en otra causa por una entradera, donde se analizaban contactos entre dos de los acusados para identificar domicilios.

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Allanamiento de la DDI en la cárcel de Olmos

El 14 de julio, uno de los investigados fue detenido en flagrancia por un robo contra una mujer de 70 años en la misma dirección de Artigas. Los delincuentes ingresaron a la vivienda, ataron, amordazaron y agredieron a la víctima, a quien le sustrajeron $600.000. En ese procedimiento fue secuestrado un Volkswagen Polo que habría sido utilizado durante el hecho.

Llamadas desde la cárcel

La causa incorporó el análisis de teléfonos incautados a dos sospechosos, uno detenido por el robo de julio y otro apresado el 29 de ese mes por la sustracción de una camioneta de reparto. El cruce de comunicaciones y una rueda de reconocimiento permitieron, siempre según la causa, vincularlos con la maniobra previa al robo de Artigas.

Más adelante, las tareas investigativas identificaron a un tercer presunto integrante que se ocupaba de llamar a posibles víctimas y de realizar averiguaciones mediante la modalidad conocida como cuento del tío.

Las escuchas sobre seis líneas telefónicas, autorizadas en la investigación, llevaron a los agentes a sostener que se trataba de una estructura con tareas distribuidas y alcance en distintas provincias. Uno de los acusados, alojado en la Unidad Penitenciaria N° 1 de Olmos, habría realizado al menos 50 llamadas diarias con falsas historias sobre familiares detenidos, accidentes de tránsito, supuestos hijos o gestiones bancarias.

El objetivo, de acuerdo con los investigadores, era obtener dinero bajo presión.

Los audios

La siguiente es la transcripción de dos fragmentos de llamadas incorporadas a la causa. En el primer audio, el interlocutor que se presenta como autoridad dice que pasará la comunicación con el supuesto familiar. Luego, una tercera voz reclama ayuda económica.

Voz 1: ¿Hola?

Voz 2: Sí, señora. ¿Me escucha?

Voz 1: Sí, señor comisario, lo escucho.

Voz 2: Ahí le paso con su hermano, señora, porque le va a comentar de la fianza, de todo eso que está pidiendo el fiscal.

Voz 3: Hola.

Voz 1: Hola, Roque.

Voz 3: [Llora] No sé lo que estoy pensando. Me quiero morir.

Voz 1: Tranquilizate, Roque. Son cosas que pasan. Ahí ya vamos a hablar con Carmela y Hugo a ver qué pasa. Piden mucha plata, pero no tenemos esa cantidad para pagar.

Voz 3: Pero fijate cuánto tenés vos ahí. Haceme un favor, que yo te lo voy a devolver.

Voz 1: ¿Vos sos Roque?

Voz 3: Sí, tengo la voz que decís vos. [Llora]

Voz 1: Pero yo no tengo nada, chino. Estoy gastando en mis remedios; en los estudios que me hice ayer gasté un montón. He hablado con Carmela. Carmela no sabe nada todavía.

Voz 3: Sí, ya le comenté a Carmela que no le alcanzaba, pero fijate cuánto tenés vos. Ella tiene dos millones.

Voz 1: ¿Dos millones quiere?

Voz 3: Sí. ¿Vos cuánto tenés ahí?

Voz 1: Ahora no tengo nada. Si cobro la mínima, ¿te imaginás?

Voz 3: No tenés nada para prestarme, por favor.

Voz 1: Dejame que voy a hablar con Carmela y Hugo, a ver. ¿Vos no hablaste con ellos todavía?

Voz 3: Ahí te paso con el subcomisario.

En el segundo fragmento, una voz se identifica como integrante de la Seccional Primera y relata un supuesto atropello. La persona que recibe la llamada cuestiona la veracidad de la versión.

Voz 1: Buenas tardes, ¿quién habla?

Voz 2: El subcomisario Gutiérrez de la Seccional Primera, señora. ¿La señora Mónica?

Voz 1: No, no soy Mónica, soy Sandra.

Voz 2: Sandra, no. La señora Mónica, que fue atropellada por su hermano.

Voz 1: Espere un momentito, voy a anotar todo. Señor, discúlpeme: estoy hablando de Comodoro Rivadavia. ¿Cómo sé que esto es verdad y que no es algo trucho?

Voz 2: Que se arrime un familiar suyo en la Seccional Primera, señora.

Voz 1: Ah, Seccional Primera. Espéreme que anoto.

Procedimientos en Olmos, Batán y La Plata

Con las órdenes judiciales, la DDI Mar del Plata y la DDI La Plata allanaron las unidades penitenciarias N° 1 de Olmos, N° 44 de Batán y N° 15 de La Plata. En total, se secuestraron ocho teléfonos celulares, dos troqueles de chip, anotaciones y documentación considerada de interés para la causa.

En la Unidad N° 1, los efectivos identificaron al presunto jefe de la organización y a quien habría compartido con él una celda utilizada como “call center”. Ambos fueron aprehendidos por disposición del fiscal, aunque posteriormente recuperaron la libertad bajo los alcances del artículo 161 del Código Procesal Penal respecto de esta investigación.

En los otros dos penales fueron detenidos los tres hombres sobre quienes pesaban órdenes de captura en el expediente. La investigación continúa con el análisis de los dispositivos secuestrados y de las comunicaciones atribuidas a la presunta banda.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Allanamiento en la cárcel de Olmos

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