San Luis: quién es el barbero acusado de estafar a amigos y clientes por 100 millones de pesos

Prometía altos rendimientos, pero dejó de pagar y desapareció. Hay 19 damnificados. Quedó detenido con prisión preventiva

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Hombre barbudo con gorra y auriculares con micrófono, mirando al frente. Se observa una escalera blanca detrás y un marco naranja lateral
Daniel Bollati, amigo y víctima del estafador de San Luis

La Justicia de San Luis investiga el caso de un barbero acusado de haber estafado a su círculo cercano mediante un esquema Ponzi. Son 19 los afectados y el perjuicio económico se estima en unos 100 millones de pesos.

Según pudo saber Infobae, el detenido -de apellido Pérez- captaba fondos de amigos, familiares y clientes de su barbería, a quienes les proponía invertir en distintos negocios. Las maniobras habrían comenzado entre fines de 2024 y principios de 2025, y se habrían extendido hasta enero de este año.

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El dinero era aportado tanto en efectivo como por transferencias, bajo la promesa de obtener altos rendimientos. El esquema incluía supuestas operaciones de compra y venta de teléfonos iPhone importados, así como inversiones vinculadas a su propia barbería.

De acuerdo con las primeras reconstrucciones, al principio, el acusado cumplía con los pagos y ofrecía ganancias con intereses muy elevados, lo que generaba confianza entre los inversores. Sin embargo, hacia fines del año pasado dejó de pagar y cortó toda comunicación con las víctimas.

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A partir de ese momento, los damnificados comenzaron a reclamarle y a intentar ubicarlo, pero Pérez dejó de contestar llamados y desapareció. Tiempo después, fue encontrado internado en un hospital de salud mental tras un presunto intento de suicidio.

Al principio, el acusado cumplía con los pagos y ofrecía ganancias con intereses muy elevados (Foto/iStock)
Al principio, el acusado cumplía con los pagos y ofrecía ganancias con intereses muy elevados (Foto/iStock)

Tras recibir el alta médica, se trasladó a la ciudad de San Francisco, al este de la provincia Córdoba, donde residen sus padres. Según relataron las víctimas, en esa ciudad también habría personas previamente estafadas por el acusado.

El caso lo investiga la Fiscalía de Instrucción N° 1 de San Luis que, de momento, ordenó la prisión prevenetiva del acusado por 120 días. La imputación es por estafa reiterada en 19 hechos, todos en concurso real.

Una de las víctimas, identificada como Daniel Bollati, brindó mayores detalles sobre la estafa en declaraciones a Infobae En Vivo. Durante el streaming, precisó que mantenía una relación de amistad de aproximadamente ocho años con el imputado: “Ha ido hasta la casa de mis padres a pasar las fiestas”.

Según su relato, en marzo del año pasado el presunto estafador le propuso un negocio de compra y venta de teléfonos. Bollati aportaba el dinero faltante para adquirir los equipos y, una vez que Pérez concretaba la venta, recibía una parte del rendimiento.

Durante todo el año, la cantidad de teléfonos aumentó, pero en diciembre el acusado dejó de pagar los intereses: “Decía que la gente no le pagaba, que se estaba demorando, que tenía un problema...”.

La víctima decidió entonces pedirle al barbero que le proporcionara los contactos de las personas a las que aún debía pagar. Sin embargo, al intentar comunicarse, ninguno respondía y los números no correspondían a abonados en servicio.

Una semana después, le solicitó explicaciones. En ese momento, el barbero le confesó que había dado de baja todos los teléfonos. Si bien se había comprometido a entregarle un listado de los supuestos clientes, esto nunca ocurrió. Tampoco existían pruebas de las conversaciones con esas personas.

“Yo le dije: ‘El viernes quiero la plata’ y el lunes 12 de enero desapareció. Dejó una nota muy rara en Instagram pidiendo perdón y desapareció. Nos enteramos que estaba internado porque se había empastillado, se había querido matar”, continuó Bollati.

Tras recibir el alta médica, se trasladó a Córdoba y desde entonces no volvieron a tener noticias suyas: “Muchos eran clientes, muchos éramos amigos. Así como yo, hay un montón. Mucha mentira por atrás”.

De acuerdo con Bollati, el barbero “vivía trabajando” y no llevaba una vida de lujos. Sin embargo, advirtió que, al hablar con la dueña del departamento donde residía, esta les comentó que había escuchado que tenía problemas con el juego.

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