Condenaron a un ex tesorero del Servicio de Hidrografía Naval por la apropiación de fondos públicos

El dinero provenía del pago del alquiler del predio donde funciona Mundo Marino. La empresa desconocía lo que sucedía luego con el dinero. El ex funcionario recibía los chesques y los giraba a terceros

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Primer plano de dos manos extendiendo un cheque, una de ellas viste un traje oscuro y camisa azul claro, la otra una camisa azul.
Una mano con traje y camisa azul entrega un cheque a otra mano con camisa azul en una transacción financiera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 8 de la Capital Federal condenó este jueves a tres años de prisión de ejecución condicional y a inhabilitación absoluta perpetua al capitán de corbeta Andrés Ramón Tapia Ruiz por apropiarse de casi dos millones de pesos, cuando ejercía como tesorero del Servicio de Hidrografía Naval de la Armada Argentina en 2015.

De acuerdo con la investigación, esos fondos públicos correspondían al pago del canon por el uso de un predio estatal donde funcionaba el parque acuático de Mundo Marino en San Clemente del Tuyú, en la Costa Atlántica. Así, logró desentrañar el mecanismo que el acusado había puesto en funcionamiento para que las maniobras no fueran detectadas.

La sentencia contra el capitán de corbeta Tapia Ruiz incluyó la imposición de una reparación económica de 274.696.471 pesos por el perjuicio ocasionado al Estado, conforme al artículo 29, inciso 1°, del Código Penal. Además, el tribunal, compuesto por las juezas Sabrina Namer, Gabriela Iníguez y el juez Nicolás Toselli, lo señaló como autor del delito de peculado.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 8 explicó que los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el próximo 17 de abril, según el sitio Fiscales. El juicio había comenzado el 10 de febrero y la condena coincidió con lo solicitado el 25 de marzo por el auxiliar fiscal Miguel Yivoff, de la Fiscalía General N°8 ante los Tribunales Orales Federales, cuyo titular es el fiscal general Marcelo Colombo.

Los fondos apropiados provenían del pago de la empresa por el uso de un predio de la Armada Argentina
Los fondos apropiados provenían del pago de la empresa por el uso de un predio de la Armada Argentina

Según se informó, en su alegato el Ministerio Público Fiscal acreditó que Tapia Ruiz sustrajo, entre noviembre y diciembre de 2015, 1.849.000 pesos del canon anual que debía abonar Mundo Marino por ese predio, en el marco de un convenio de uso compartido firmado en 1997.

Para apropiarse de los fondos, el ex tesorero del Servicio de Hidrografía Naval ejecutó maniobras para evitar que el dinero ingresara a la cuenta recaudadora del organismo estatal y, en cambio, dispuso que los pagos le fueran entregados directamente a él.

Entre las acciones atribuidas, se lo acusó de haber comunicado a la empresa la existencia de supuestos cambios en la modalidad de pago, presuntamente dispuestos por el Ministerio de Economía, que en realidad no existían.

De este modo, logró que el canon se abonara mediante cheques a nombre del organismo, en lugar de la transferencia bancaria habitual. Fue así como Tapia Ruiz recibió esos cheques, los endosó y los hizo circular a través de terceros.

Los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el 17 de abril
Los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el 17 de abril

Tras un rechazo inicial por cuestiones formales, gestionó la emisión de un nuevo juego de cheques, que finalmente fueron depositados en una cuenta de la firma Recaudadora Centenario S.A., sin que el dinero ingresara a las arcas estatales. Finalmente, la investigación estableció que Tapia Ruiz entregó recibos apócrifos a las autoridades de la empresa por cada pago realizado, lo que permitió ocultar la operatoria.

Durante su declaración indagatoria, Tapia Ruiz expuso que trabajó como tesorero del Servicio de Hidrografía Naval entre 2013 y febrero de 2016. Por este motivo, sostuvo que la imputación en su contra fue “armada” sobre la base de “dichos” y por un “encono personal” hacia él.

En línea con este relato, el acusado negó haber cometido el delito y afirmó: “Yo no soy responsable de la mesa de entradas”, atribuyendo las irregularidades detectadas a otros empleados del sector donde se desempeñaba como tesorero.

El imputado respondió preguntas y hasta reconoció como propia la firma en una nota enviada a las autoridades de Mundo Marino, en la que solicitaba que el canon anual fuera abonado por una modalidad distinta a la habitual.

También admitió haber enviado un correo electrónico a la empresa desde su cuenta personal. Sin embargo, en ambos casos se desvinculó del contenido de esas comunicaciones. Por otro lado, aceptó que su firma figuraba en los cheques entregados por Mundo Marino, aunque negó cualquier responsabilidad sobre el destino final de esos fondos.