
Sergio Matías Luna, conocido en el mundo del hampa como “Beby Moyano”, estaba acorralado. La Policía Bonaerense lo buscaba en los últimos días por el crimen del cuidador de un campo cercano a localidad de Comandante Nicanor Otamendi, ubicada a unos 35 kilómetros de Mar del Plata. Pero no solo por eso: también estaba prófugo por haber participado en el robo a una panadería donde se llevaron $10 millones a mano armada.
Finalmente, los policías de la SubDDI local lo encontraron este jueves escondido en la casa de su hermana en Miramar.
El crimen del cuidador Alberto Horacio Costa ocurrió el domingo pasado en la estancia Santa Celina. La víctima tenía 75 años y dos hijos. Vivía solo como encargado del lugar desde hacía más de cinco años y se dedicaba a criar animales.
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Empleados rurales que llegaron a trabajar esa mañana lo hallaron sin vida luego de ingresar a la vivienda porque él no había salido a la hora habitual y tras ver que la puerta de la casa había quedado entreabierta. El hombre había recibido tres balazos. Apenas vieron esa escena, los trabajadores avisaron a las autoridades y se desplegó un operativo policial.
De acuerdo con fuentes policiales, en la propiedad se encontraron vainas de calibre .380 y .22. Se advirtió, además, que faltaban la escopeta y un revólver de Costa. También, una suma importante de dinero que el cuidador guardaba después de vender animales. En el caso intervino la UFI Descentralizada Miramar, a cargo del fiscal Ramiro Anchou.
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La investigación conectó el homicidio con otro delito grave cometido dos días antes en Miramar. El viernes a la noche, tres personas armadas irrumpieron en una panadería de la calle 37 al 3000. El comerciante, de 44 años, activó el botón de pánico cuando los asaltantes, con rostros cubiertos y fuertemente armados, ingresaron y lo redujeron a golpes.
Se llevaron $10 millones, un iPhone y la llave de una camioneta. En el lugar, la Policía Científica levantó tres vainas calibre .380. La causa recayó en la misma fiscalía.
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Los investigadores reconstruyeron parte del recorrido de la banda a través de las cámaras de seguridad de la zona. Supieron así que se movían en un Citroën C4 y que uno de ellos tenía una forma extraña de caminar, con aspecto de renguera. Este último dato luego resultó clave para incriminar a Luna.
Con las imágenes y otros datos de redes sociales, lograron identificar a tres sospechosos por el robo a la panadería: Víctor Andrés Piris, de 30 años, apodado “Tola”; Gustavo Manuel Gutiérrez, de 23, apodado “Katy”; y el mencionado “Beby Moyano”, también de 23 años.
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El fiscal Anchou solicitó órdenes de allanamiento y detención para los tres, bajo cargos de robo doblemente agravado y lesiones. Los operativos fueron realizados el lunes. En el primero, en calle 17 entre 92 y 94, detuvieron a Piris y secuestraron teléfonos celulares y zapatillas. En el segundo, en calle 15 entre 94 y 96, detuvieron a Gutiérrez y secuestraron ropa y un celular. En el tercero, en calle 96 entre 13 y 15, encontraron un teléfono y documentos de Luna, quien no estaba en la vivienda y quedó prófugo.
La búsqueda de “Beby Moyano” continuó hasta que los detectives supieron que se escondía en la casa de su hermana, en calle 112 entre 17 y 15 de Miramar.
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Rodeado por la policía, finalmente Luna se entregó sin resistencia. Tenía en el rostro heridas compatibles con una “perdigonada”, lo que coincidía con los datos forenses recabados en la escena del crimen de Costa. Es que el cuidador, antes de morir, se habría defendido disparando desde adentro de la vivienda con una escopeta, alcanzando a uno de sus atacantes.
Por las heridas, el acusado fue trasladado en ambulancia al Hospital Municipal de Miramar y después derivado al Hospital Rossi de La Plata. Quedó internado con custodia policial y se le extrajo sangre para análisis forenses. En el procedimiento en la casa donde se encontraba, también secuestraron dos celulares para peritajes.
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Las sospechas sobre la participación de Luna en los dos hechos cobraron fuerza después de comprobar que el calibre de las vainas encontradas en ambos lugares era el mismo, .380, además de que los registros de cámaras mostraban que uno de los asaltantes de la panadería cojeaba, igual que el detenido.
Así las cosas, Luna se encuentra ahora detenido, a la espera de ser indagado. Mientras tanto, la SubDDI de Miramar sigue adelante con la búsqueda de los otros implicados en el crimen de Costa.
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