La investigación por el triple femicidio de Lara Gutiérrez (15), Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20) sumó una nueva detenida en las últimas horas. Se trata de Florencia Ibáñez (30), sobrina de Víctor Sotacuro Lázaro, uno de los imputados en el caso.
La mujer quedó bajo custodia policial luego de presentarse ante el fiscal de Homicidios de La Matanza, Carlos Adrián Arribas, y reconocer que aquella noche viajaba dentro del Volkswagen Fox que la Justicia señala como vehículo de apoyo en la secuencia del crimen. Pasará la noche en la DDI de La Matanza.
El abogado defensor de Sotacuro Lázaro, Guillermo Endi, confirmó que la situación de su defendida: “Sabíamos que esto podía pasar desde el momento en que se comprueba que ella está arriba del auto y así se lo hicimos saber al fiscal”.
Endi sostuvo que la decisión judicial no lo sorprendió. “Tomamos esta decisión como normal, siempre estuvo dentro de las posibilidades. Voy a hablar con la Policía. Va a entregar todo, el teléfono, el auto, todo. Ya le presentamos todo al fiscal”, añadió. Incluso remarcó que la situación podría jugar a favor de su defendida: “Es más, es mejor, porque ella no tenía dónde ir y estaba amenazada”.

El fiscal de Homicidios Arribas será quien le tome declaración a Ibáñez este martes. El abogado señaló que la mujer se presentó voluntariamente: “Florencia se fue a presentar a las 8 de la mañana a la fiscalía. Vinimos acá para preservar la vida de ella. Ahora está más segura que antes”, comentó a la salida de un canal de TV ubicado en Palermo donde se produjo el arresto.
Previo a ser detenida, Florencia Ibáñez expuso su propia versión en diálogo con TN y se desligó de cualquier vínculo con la trama: “Sí dicen que hicimos de apoyo, eso dicen, pero no es así. Yo estuve en el auto porque es de mi tío. Mi tío es Víctor Sotacuro. Fue un cruce que tuvimos, porque yo también uso el auto, de hecho el Telepase está a mi nombre”.
La mujer relató cómo se sucedieron los hechos la noche del 19 de septiembre en que las víctimas llegaron a la casa de Florencio Varela donde fueron asesinadas.
Según su testimonio, ella se encontraba en el barrio porteño del Bajo Flores junto a un amigo cuando se cruzaron con Sotacuro. “Mi tío me dijo que tenía que buscar a un pasajero y si le podía dar el auto. Ahí le dije que sí y me explicó que era un amigo del barrio, si lo quería acompañar y yo le dije: ‘Dale, vamos’”, contó.

De acuerdo con su declaración, viajaron hasta Florencio Varela. “Estuvimos en un kiosco, tomando algo y me dice que había hablado con el pasajero y que le avisó que iba a necesitar el viaje en tres horas, eso habrá sido a las 9 de la noche. Ahí yo le dije que tenía que trabajar, y que me llevé al Bajo Flores de nuevo”, señaló.
Ibáñez precisó que regresó a su barrio antes de la medianoche. “A la vuelta nos dejó a las 12.48 de la noche, más o menos. Y de ahí él se fue solo, me dejó en el barrio con mi acompañante y se llevó el auto”, indicó.
La imputada reconoció que la exposición mediática la afecta directamente. “A mí lo que más me afecta es ver mi foto ahí y digan todas esas cosas en las noticias. Que soy cómplice, que nosotros habíamos planeado todo o que éramos la cabeza de la organización. Por eso hablé con mi abogado y le dije que quería salir a hablar”, expresó.
La mujer también subrayó que nunca estuvo en la vivienda de Florencio Varela donde fueron halladas las víctimas. “Yo no estuve en la casa. No tengo relación con el hecho. Hay cámaras, hay pruebas. Voy a dar mi celular, voy a dar el auto y no sé qué otras cosas más quieren, yo doy todo y voy a hablar con la fiscal”, aseguró.
De acuerdo con Endi, la joven y su familia recibieron intimidaciones a través de redes sociales y también en el barrio donde residían. “Ella recibió amenazas de muerte, toda su casa recibió amenazas, las amenazan por Facebook. Yo ya pasé todas las capturas. Los mismos vecinos la quieren echar del barrio por todo el episodio”, relató.
El letrado subrayó que la prueba directa que existe contra la mujer se limita a una imagen en la que se la ve dentro del automóvil. “De ella no tienen más que la imagen de ella arriba del auto, nada más”, afirmó. También agregó que el vehículo figura a nombre de su tío, quien permanece detenido en el penal de Sierra Chica tras ser capturado en la frontera entre Jujuy y Bolivia.
En paralelo, Endi indicó que faltan testimonios clave para reforzar la versión de su defendida. “Falta la persona del kiosco en Varela, que fueron quienes la vieron a las 12 de la noche”, apuntó, en referencia a posibles testigos que podrían haberla visto en un comercio durante la noche en que ocurrieron los hechos.

En la causa, que ya tiene siete detenidos, los investigadores sospechan que ese vehículo funcionó como apoyo a la Chevrolet Tracker en la que viajaban las víctimas el 19 de septiembre, cuando fueron trasladadas hasta la vivienda de Florencio Varela, donde finalmente fueron asesinadas.
Últimas Noticias
Tras tres meses prófugo, capturaron al último preso que había escapado de una comisaría de Mendoza
El recluso había sido detenido por tener un arma de fuego sin habilitación, aunque ya había sido condenado por violencia de género

Detuvieron a un menor de 16 años que robó una suma millonaria de una escuela de Córdoba
Luego de que ordenaran un allanamiento sorpresa, las autoridades lograron recuperar la caja fuerte de la institución

Robo de insumos médicos en el HECA de Rosario: condenaron a otro empleado y ya son cinco los culpables
El acusado había sido detenido en noviembre del año pasado, luego de que fuera descubierto por la jefa de la farmacia. Además, encontraron más elementos en su auto y en una casa
Detuvieron en Rosario a un joven por robo y secuestraron cuatro autos con pedido de captura
Una serie de allanamientos en Rosario terminó con la detención de un hombre de 22 años y a la retención de varios autos que están vinculados a una investigación por robo y fraude de documentación

“Le mandás esta denuncia y lo asustás”: el negocio de extorsiones del policía condenado por proteger a narcos
Hugo Antonio Bigeon, apodado “Plata o Plomo”, fue hallado culpable de encubrir a dos traficantes de la villa La Cárcova de San Martín. El teléfono que intentó descartar durante su arresto lo complicó más todavía. Las “manzanas” de 3500 dólares el kilo


